Un nuevo estudio ha puesto de manifiesto que tres de cada cuatro smolts de salmón salvaje del Atlántico no logran sobrevivir a su migración a través de los fiordos de Noruega. Además, ha identificado la depredación como la principal causa de esta mortalidad. La trucha marina se destaca como uno de los depredadores más relevantes en este proceso.
Resultados develadores

Asimismo, este hallazgo, que ha sido publicado en la revista Marine Ecology bajo el título “Alto nivel de depredación de smolt de salmón del Atlántico durante la migración marina”, desafía las creencias tradicionales sobre las amenazas que enfrentan las poblaciones de salmón salvaje.
De acuerdo con la investigación, la depredación es el factor que más afecta a la supervivencia de estos peces en su camino hacia el mar.
El estudio, liderado por Krister Hoaas, director de la región acuícola oeste de la Federación Noruega de Productos del Mar, se centró en rastrear smolts mediante transmisores acústicos equipados con sensores de depredación.
Los peces fueron liberados en distintas ubicaciones dentro del fiordo, lo que permitió a los científicos observar las tasas de supervivencia a lo largo de la ruta migratoria.
De esta manera, los resultados mostraron que ninguno de los smolts liberados en tres puntos internos del fiordo logró sobrevivir más allá de Nordhordlandsbroen. Un puente que conecta los municipios de Bergen y Alver. Este hallazgo sugiere la existencia de altos niveles de depredación. Así como de posibles barreras estructurales que afectan la migración de los smolts.
La depredación como amenaza clave
El estudio descubrió que el 73% de los smolts fueron consumidos por depredadores antes de alcanzar el fiordo exterior. Esto plantea interrogantes sobre los modelos de riesgo actuales que tienden a poner más énfasis en las amenazas relacionadas con la acuicultura que en la depredación natural.
De esta forma, aunque los investigadores no lograron identificar todas las especies responsables, se especula que el bacalao, el abadejo y la trucha de mar podrían ser los principales depredadores.
Asimismo, en contraste con estudios previos, la investigación no encontró una correlación entre la presencia de centros de salmón y las altas tasas de mortalidad en la zona, ya que los smolts pasaron por cinco centros en su ruta hacia el mar abierto. Además, los centros más cercanos al fiordo estaban vacías durante el período de migración, lo que elimina la posibilidad de que los peces de cultivo fueran una causa directa de la mortalidad.
Este análisis parece contradecir las conclusiones del Comité Asesor Científico para el Manejo del Salmón (VRL) que no ha considerado la depredación como un factor significativo en la disminución de las poblaciones de salmón salvaje.
Según Hoaas, estos hallazgos podrían llevar a una reevaluación de los impactos relativos de la depredación. Como, asimismo, las barreras del hábitat y las amenazas relacionadas con la acuicultura en la supervivencia de los smolts.
Un factor cada vez más reconocido
El estudio de Noruega se suma a una creciente serie de investigaciones en países como Dinamarca, Suecia, Escocia, Canadá y Estados Unidos. Los que han comenzado a reconocer la depredación como un factor clave en la mortalidad del salmón salvaje. Este enfoque podría alterar el curso de los debates políticos que hasta ahora se han centrado principalmente en los piojos de mar, como la principal amenaza para el salmón salvaje.















