El profesor Chien Ming Wang, de la Escuela de Ingeniería Civil, explicó que la competencia por el espacio en aguas cercanas a la costa protegidas significa que la industria necesita moverse más lejos, lo que llevó al Centro de Investigación Cooperativa de Economía Azul a encargar el proyecto. «Nuestro diseño ayudará a las pisciculturas a satisfacer la creciente demanda de productos del mar de una manera asequible y sostenible», explicó Wang.
Solución SeaFisher
Al respecto el investigador fundamentó que «trasladarse a aguas más profundas y frías es excelente para el medio ambiente oceánico y para la salud y el bienestar de los peces, pero si un corral es demasiado endeble, las grandes olas oceánicas durante las tormentas lo destrozarían rápidamente. Esta solución, llamada SeaFisher, agrupa tuberías de polietileno de alta densidad (HDPE) junto con soportes y conectores personalizados para crear un marco para que tengamos resistencia en una estructura liviana».
En cuanto a los aspectos condiciones en que funciona, el académico indicó que «para mantener la seguridad de la jaula y de los peces, las bombas de agua llenan las tuberías para que puedan sumergirse en tiempo de tormenta y, cuando el peligro haya pasado, ese lastre se puede vaciar para que la jaula vuelva a salir a la superficie. Un escudo frontal desvía los escombros alrededor de la jaula, mientras que la red de plástico PET suave y reforzada mantiene alejados a los depredadores».

Costos
Se estima que la jaula costará inicialmente alrededor de 6 millones de dólares, lo que, según el equipo del proyecto, es una fracción del costo de otras estructuras de piscicultura en alta mar más rígidas que se utilizan en el hemisferio norte.
Wang dijo que los modelos muestran que SeaFisher podría cultivar 10 veces más peces que los otras jaulas en alta mar en el mercado, algunos de los cuales cuestan hasta 180 millones de dólares. Recalca que «se trata de un sistema modular de jaulas cúbicas de 20 metros, conectadas de dos en dos para permitir un fácil acceso para el monitoreo, la alimentación y la recolección de la población de peces», añadió.
Capacidad
En cuanto a la capacidad, el autor del diseño indica que «estimamos que cada jaula cúbica podría albergar cómodamente a 24.000 peces adultos de 5 kilogramos. Podría utilizarse para cultivar diferentes especies de peces una al lado de la otra y adaptarse para cultivar algas marinas, utilizando los residuos de las jaulas de peces para fertilizar el cultivo de plantas. Además, al amarrar la jaula con una cadena unida a una sola ancla de succión, permite moverse con las corrientes de agua, de esta forma el impacto en el fondo del océano es mínimo».
El diseño ha sido patentado y los modelos a escala se probarán antes de que se construyan los prototipos. En el proyecto también participan el profesor Joerg Baumeister de la Universidad de Griffith, investigadores de la Universidad de Tasmania y socios de la industria.












