La disputa legal que enfrenta al empresario Isidoro Quiroga con la compañía Australis Seafoods —hoy controlada por capitales chinos de Joyvio— continúa intensificándose en tribunales, sumando ahora dos nuevas acciones judiciales que elevan la tensión del caso.
Por un lado, el exdueño de la salmonera presentó una querella por falsificación de instrumento público contra un receptor judicial. En paralelo, desde el entorno de Australis y Joyvio impulsaron otra acción penal por denuncia calumniosa contra un exejecutivo de la firma. Ambos movimientos se producen en medio de la batalla arbitral y civil que ya ha derivado en sanciones por más de US$300 millones.
Según antecedentes publicados por The Clinic y La Tercera, las ofensivas legales reflejan la profundidad del conflicto que se arrastra desde la venta de Australis en 2018 y que hoy se despliega en múltiples frentes judiciales.
Querella por notificación presuntamente irregular
La acción presentada por Quiroga —representado por el abogado Juan Domingo Acosta— apunta contra el receptor judicial Francisco Ruiz Lazcano, en el marco de una notificación por una demanda de indemnización de perjuicios superior a $400 mil millones.
De acuerdo con el escrito, tras admitirse a trámite la acción civil en el 15° Juzgado de Letras en lo Civil de Santiago el 19 de enero, distintos receptores acudieron al domicilio del empresario en Las Condes para concretar la diligencia, siendo informados en reiteradas ocasiones que este se encontraba fuera de Santiago por vacaciones.
La querella sostiene que, pese a ello, Ruiz Lazcano habría dejado documentos en el buzón de la vivienda para acreditar la notificación. El hecho, según la presentación, quedó registrado por cámaras de seguridad.
“Sin hacer el más mínimo ademán de tocar el timbre, introdujo una cédula con documentos en el buzón”, describe la acción judicial, acusando que se buscó validar ilícitamente el trámite.
Además, Quiroga solicitó al Ministerio Público investigar eventuales instrucciones, pagos o beneficios vinculados a lo que calificó como una “campaña de acciones judiciales” en su contra.
Contraofensiva por denuncia calumniosa
En paralelo, el abogado Alberto Eguiguren —quien lidera la estrategia judicial de Joyvio— interpuso una querella por denuncia calumniosa contra el exgerente legal de Australis, Rubén Henríquez.
La acción sostiene que el exejecutivo habría imputado falsamente la participación del jurista en un supuesto delito de cohecho, basándose —según el libelo— en inferencias y sospechas sin respaldo fáctico.
El escrito, patrocinado por los abogados Jorge Bofill y Jaime Winter, afirma que la denuncia buscó “activar indebidamente la persecución penal y generar un daño reputacional”, transformando conjeturas en imputaciones penales graves.
También se cuestiona que se intentara dar carácter delictual a un “premio de éxito” pactado contractualmente en honorarios legales, señalando que ese tipo de cláusulas son habituales y no constituyen pagos indebidos.
Un conflicto que se expande en tribunales
Las nuevas querellas se insertan en la disputa mayor originada tras la venta de Australis a Joyvio por cerca de US$900 millones en 2018. La firma china acusó haber sido inducida a pagar un sobreprecio mediante información incompleta relacionada con sobreproducción y eventuales incumplimientos ambientales.
El 1 de agosto de 2025, un tribunal arbitral condenó a Quiroga y su familia a pagar más de US$300 millones, en el que se considera el mayor laudo indemnizatorio en la historia arbitral chilena.
Tras el fallo, la defensa del empresario presentó un recurso de nulidad ante la Corte de Apelaciones de Santiago, argumentando que la resolución vulnera principios fundamentales del derecho al ordenar restituciones no solicitadas.
Flanco ético en el arbitraje
El caso también abrió un frente institucional. El 5 de febrero, el Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio de Santiago acogió parcialmente un reclamo ético de Joyvio contra el árbitro Ramón Cifuentes por infracción al deber de revelación.
Con múltiples causas activas —civiles, penales, arbitrales y éticas— el conflicto por Australis continúa escalando y suma nuevos capítulos que mantienen en vilo a la industria salmonera y al mundo empresarial.



















