El ingeniero acuícola chileno y representante de la firma saudí Tilad Business Holding, Franco Cerda, visitó Chile como parte de una misión de consolidación comercial en el contexto la actividad Enexpro de ProChile. En esta entrevista, analiza los desafíos de la industria acuícola chilena, su experiencia en Arabia Saudita y las oportunidades que se abren para internacionalizar el sector.
Visita a la región
-En relación al motivo de la gira comercial de importadores ¿qué te ha parecido la tecnología y desarrollo disponibles en la región?
Sí, yo como chileno quizás tengo una ventaja. Estoy un poquito más adelante del resto de mis compañeros que vienen en la gira, porque conozco a la mayoría de las empresas y la tecnología. Como Tilat, nosotros estamos en un segundo paso de consolidación, de representación comercial de algunas empresas chilenas de acuicultura, específicamente de Puerto Montt, para los países del Golfo. Esta es una visita de consolidación de esa relación comercial y ya pasando a una segunda, tercera fase de firmas de contrato y generación de alianzas para representación.
-Pese a estar muy lejos de Chile, tu vinculación con el país es permanente, pero ¿Cómo se da tu llegada profesional a Riyadh?
Bueno, yo tengo una vasta experiencia en 15 años de trayectoria en el cultivo del salmón, siempre con una visión de innovación. Eso me llevó a ser director del Centro de Innovación y Transferencias de Fundación Chile en el norte, en Tongoy, donde salí un poquito del clúster del salmón y tuve la experiencia del desarrollo técnico, financiero y administrativo de distintas especies. Producto de ese trabajo llegué a Arabia Saudita, me contactaron. Arabia Saudita está en un proceso que se llama Visión 2030, donde la acuicultura es un pilar fundamental y está justamente en el proceso de diversificación acuícola y crecimiento de la producción acuícola saudí, que es justamente el trabajo que estaba realizando en Fundación Chile y es la razón por la cual estoy ya en ese país radicado, hace tres años.

Las potencialidades de Chile y sus desafíos
-Con la experiencia acumulada en la industria acuícola, ¿qué análisis puede hacer de la realidad chilena, en este campo, mirando el mundo?
Sí, la acuicultura chilena es muy respetada a nivel mundial. Somos un actor relevante, un actor importante en el mundo por nuestra calidad técnica en la ejecución de proyectos y también por la calidad de nuestros productos. Sin embargo, y es mi opinión personal, debemos desarrollar fuertemente la internacionalización de ese motor. Somos muy potentes, generamos valor en Chile, pero nos está esperando el mundo para expandir ese valor. Quizás la oportunidad de mejora está en el crecimiento del rubro, en retomar las cifras de crecimiento de dos dígitos, para todos los actores de la acuicultura. A nivel nacional eso está un poquito difícil de conseguir, pero en el mundo es totalmente alcanzable. Hay una frontera sin límite fuera de Chile.
En cuanto a la barrera medioambientalista que atraviesa la industria en el mundo ¿cómo la ves tú desde allá?
Lo que pasa en Chile, es que realmente hay muchas normativas. La Superintendencia, y una serie de factores que en alguna medida limitan también a la industria. TILAD Business Holding es una compañía que tiene como Alma Mater, la sostenibilidad y la sustentabilidad. Así que estamos totalmente en sintonía con lo que pasa en Chile, en esa línea.
Es muy importante tener un sello verde, tener una visión de sustentabilidad y sostenibilidad, pero hay que ser inteligente en cómo se puede combinar el crecimiento productivo y el crecimiento económico, manteniendo la salvaguarda medioambiental. Es posible hacerlo con pequeños cambios, pequeños ajustes, el modelo saudí en esa línea.


















