A medida que la acuicultura continúa creciendo e intensificándose, existe una creciente preocupación pública por el bienestar de los peces de cultivo.
El estrés y las patologías relacionadas con la producción y el crecimiento son ejemplos de los desafíos que enfrenta la acuicultura, y sus impactos podrían minimizarse mediante la identificación efectiva de los primeros signos de deterioro del bienestar.
Se han recomendado muchos métodos de vigilancia del bienestar; sin embargo, el monitoreo continuo y confiable del bienestar en la acuicultura aún no está extendido ni es común.
En una reciente revisión realizada por investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Queensland (Australia), de la Facultad de Ciencias Naturales del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling (Reino Unido) y del Instituto de Política Sostenible de la Universidad Curtin (Australia) describen, de forma general, los desarrollos más recientes en las evaluaciones del bienestar de los peces con un enfoque específico en la traducción práctica a la industria de la acuicultura.
Según detalla el artículo, se realizó una búsqueda basada en palabras clave para identificar artículos revisados por pares publicados entre 2014 y 2020 en los que se introdujo un método novedoso con el potencial de ser utilizado para la evaluación del bienestar de los peces en la acuicultura.
Los resultados se clasificaron en dos categorías: métodos invasivos y no invasivos. Todos los métodos fueron evaluados por sus ventajas y desventajas, su posible aplicabilidad a la acuicultura. Los métodos invasivos también se clasificaron según su grado de impacto.
Finalmente, los investigadores concluyen que un mayor interés en el bienestar de los peces, en combinación con una tecnología moderna más inteligente, ha dado como resultado el desarrollo de alternativas más nuevas y refinadas a los métodos tradicionales de evaluación del bienestar, como el monitoreo del comportamiento mediante cámaras 2D y la evaluación del cortisol plasmático.
Aunque, en muchos casos, se necesita más investigación antes de que estos métodos sean adecuados para un uso industrial generalizado. “Los estudios que se centran en aumentar la precisión, la automatización y la aplicabilidad práctica de estos métodos son una vía prometedora para la investigación futura.
Entre las conclusiones del estudio, los investigadores sostienen que los métodos candidatos para su aplicación en la industria deben ser confiables y precisos y deben minimizar los costos de producción, los requisitos de tiempo y el impacto en los animales, es decir, una invasividad mínima. “Tras la revisión de la literatura, es evidente que los métodos de monitoreo ideales aún se encuentran en las primeras etapas de desarrollo y aún se necesita más investigación antes de su uso generalizado en la industria”.
“De nuestra revisión se desprende claramente que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) también son la clave para el futuro de la acuicultura. Sin olvidar que esto también puede llevar a la exclusión de pequeños productores o áreas geográficas específicas, que no pueden permitirse ni acceder a estas tecnologías”, concluyeron los investigadores.



















