En el webinar organizado por MSD Animal Health, la experta Anne-Marie Roerink presentó un análisis detallado sobre el comportamiento de los consumidores en el sector de alimentos del mar, destacando la influencia de la inflación, la sostenibilidad y las preferencias hacia el salmón y el camarón.
Inflación, cambios en el mercado y consumidores
Roerink destacó que la inflación ha influido en los hábitos de compra, alterando la relación entre precios en tiendas y restaurantes. “Los precios en restaurantes han aumentado un 4% en junio de 2024, lo que ha llevado a cambios significativos en el comportamiento de los consumidores”, explicó. Como resultado, muchos optan por cocinar en casa, buscando descuentos y evitando gastos innecesarios.
Presencia del salmón y camarón
El análisis también subrayó el rendimiento del salmón y el camarón, que han visto un aumento en las libras vendidas, a pesar de una ligera caída en el valor del mercado. Los consumidores están diversificando sus compras más allá de los supermercados tradicionales, impulsando el interés en productos como el atún enlatado y generando un repunte en los productos congelados.

Sostenibilidad y bienestar animal
La sostenibilidad se ha convertido en un factor crucial en las decisiones de compra. “Los consumidores buscan prácticas responsables que incluyan el bienestar animal y empaques ecológicos. La transparencia y la responsabilidad social son ahora fundamentales para la lealtad del cliente”, afirmó Roerink. Este cambio en la mentalidad de los consumidores se alinea con un creciente interés por una alimentación saludable, lo que representa una oportunidad para el sector.
Mirando hacia el 2025
A medida que nos acercamos al cuarto trimestre y al inicio de 2025, se anticipa que la asequibilidad seguirá siendo un tema clave. Se espera que las promociones en puntos de venta estimulen el interés por productos de calidad. “A pesar del aumento en la cocina en casa, la demanda de conveniencia está creciendo, lo que posiciona a los productos del mar, especialmente los preparados, en un lugar favorable”, concluyó Roerink.
Este análisis no solo revela las tendencias actuales, sino que también resalta la necesidad de que los productores y minoristas se alineen con las expectativas de un consumidor cada vez más informado y consciente de sus elecciones alimentarias.



















