La salmonicultura noruega atraviesa una semana especialmente complicada en materia sanitaria, luego de que se reportara un presunto caso de enfermedad renal bacteriana (BKD, por sus siglas en inglés) en un centro de cultivo operado por la empresa Hofseth, en la región costera de Møre y Romsdal.
Alertas por hallazgos sanitarios
El hallazgo se suma al reciente descubrimiento de un caso sospechoso de anemia infecciosa del salmón (ISA), detectado a principios de esta misma semana. Lo que agrava la presión biológica sobre el sector acuícola más importante del país.
Según informó la Autoridad Noruega de Seguridad Alimentaria, la sospecha de BKD surgió tras el análisis de muestras tomadas durante una inspección rutinaria en la instalación. Una prueba PCR confirmó la presencia de Renibacterium salmoninarum, la bacteria responsable de la enfermedad, en un ejemplar de salmón.
La BKD es considerada una patología grave y de difícil erradicación. Puede provocar una alta mortalidad en los peces afectados, llegando hasta el 80% en algunos brotes. Aunque impacta principalmente a los salmónidos, también puede transmitirse a otras especies acuáticas.
Ante esta situación, las autoridades han impuesto medidas restrictivas inmediatas, incluyendo la prohibición de trasladar peces sin autorización expresa, y han pedido extrema precaución a quienes operan en la zona.
Metodologías de prevención
“La prevención es clave. Debemos evitar que esta enfermedad se propague entre centros de cultivo o hacia peces silvestres. Esto incluye controles estrictos sobre barcos, equipos y personal”, señaló la entidad en un comunicado. También se ordenó el envío de más muestras al Instituto Veterinario para confirmar el diagnóstico preliminar.
Los centros más cercanos han sido instados a reforzar sus controles sanitarios. Además, de implementar rigurosas rutinas de limpieza y desinfección, especialmente si comparten equipamiento o transporte.
Con estos recientes episodios, la industria salmonera noruega, una de las más grandes del mundo, se enfrenta a un nuevo llamado de atención sobre la fragilidad sanitaria del ecosistema acuícola.



















