La investigación sobre la enfermedad compleja de las branquias (EGC) en salmón del Atlántico, impulsada por el Centro de Innovación en Acuicultura Sostenible (SAIC), entregó hallazgos clave que podrían transformar la forma en que la industria enfrenta este problema sanitario.
Importantes resultados de estudio SAIC
El proyecto, con una inversión cercana a 1 millón de dólares y la participación de Scottish Sea Farms, la Universidad de Aberdeen y BioMar. Estudió poblaciones en Escocia y Tasmania. Los resultados muestran que la diversidad microbiana en las branquias disminuye a medida que la enfermedad avanza, y que existen más de 90 marcadores genéticos que permitirían una detección temprana y un mejor monitoreo.
Los investigadores concluyeron que, si bien la nutrición especializada es importante, no basta por sí sola para frenar el impacto de la EGC. En cambio, destacan la necesidad de un enfoque integral que combine dietas, adaptación a condiciones ambientales y estrategias de salud específicas.
Los hallazgos ya están siendo compartidos con el sector para mejorar la gestión sanitaria y reforzar la sostenibilidad de la salmonicultura en el largo plazo.



















