Ciencia como motor de desarrollo
En el marco del cambio de mando en nuestro país, la llegada del Presidente José Antonio Kast a la moneda ha generado distintas expectativas en diversos sectores, incluyendo la comunidad científica. El presidente ha expresado su compromiso con el crecimiento científico y la importancia de retribuir al país a través de los becarios de Becas Chile y ANID. Esto se ha visto reflejado en su interlocución durante el Congreso Futuro Realizado en enero del presente año donde el aseguró que su administración valorará la ciencia como una columna vertebral para el desarrollo del país, respondiendo a quienes temían un retroceso en esta materia. Esta visión confirma y busca derribar todas las interrogantes sobre cómo se abordará la inversión en ciencia y la retención de talento en un contexto de cambios políticos.
La visión del Presidente Kast se centra en fomentar la investigación aplicada y la innovación, aumentar la colaboración entre la academia y el sector privado, y retener el talento científico en el país. La idea es que la ciencia sea un pilar para diversificar la economía chilena, más allá de sus recursos naturales. Un aspecto clave de su planteamiento es la retribución al país, sugiriendo políticas que incentiven la permanencia de los becarios en Chile. }
Esta visión, es de suma importancia para todos los científicos debido a que este planteamiento es la punta de flecha de su pensamiento “ciencia debe abrirse hacia la sociedad” y debe ser un motor fundamental para el desarrollo del país. Indicando con esto, que la ciencia debe formar los cimientos para sustentar los avances productivos tanto en hidrogeno verde como en acuicultura, aportando nueva evidencia que apoye el desarrollo país, en áreas productivas, tecnologías, innovación y conocimiento con el fin de poder desarrolla y diseñar políticas públicas basadas en evidencia técnica competente que nos haga un país más productivo y atractivo para la inversión.
Inversión concreta y el desafío de la vinculación público-privada
La retórica del Presidente Kast sugiere un compromiso con la ciencia, pero ¿cómo se traducirá esto en inversión concreta? Algunos puntos clave a considerar son el aumento del presupuesto para Becas Chile y ANID, la implementación de políticas para retener a los becarios en Chile y la colaboración entre la academia y la industria. Esto es necesario porque la comunidad científica ha sido históricamente vulnerable a los cambios de gobierno, y la incertidumbre sobre el futuro de los fondos para investigación es un tema recurrente dentro del presupuesto anual, lo cual no debería ser un tema que genere incertidumbre, sino al revés uno que impulse y apoye el desarrollo de la investigación científica dentro del territorio nacional, potenciando la vinculación entre la academia y el sector privado, generando alianzas más duraderas apoyadas por el gobierno y los diversos ministerios.
Esta visión podría tener un impacto significativo en la ciencia y los científicos en Chile. Por un lado, se presentan oportunidades interesantes, como el aumento del acceso a fondos para investigación y desarrollo, la colaboración en proyectos innovadores y la retención de talento. La investigación aplicada y la innovación podrían ser impulsadas por la colaboración entre la academia y el sector privado, lo que podría generar beneficios económicos para el país. Sin embargo, también hay desafíos que deben ser considerados. La presión por generar resultados económicos podría afectar la libertad académica y la creatividad de los científicos, lo que podría ser perjudicial para la calidad de la investigación.
Además, la competencia por fondos podría aumentar, lo que podría afectar a los científicos que no están en áreas «prioritarias». La sostenibilidad de la inversión en ciencia a largo plazo es crucial para el éxito, y es importante encontrar un equilibrio entre la investigación aplicada y la investigación básica. Pero también el gobierno debe mejorar la permisología que genera un alto volumen de trámites burocráticos como se evidenciaron durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, donde vimos que el ministerio de medio ambiente genero durante los cuatro años trabas gigantesca para el desarrollo de diversas industrias dentro del territorio, perdiendo posibilidades únicas de generar un explotación de diversos recurso como el litio, hidrogeno verde y la expansión de la salmonicultura, todas empresas con alto potencial de incrementar el PIB nacional.
Hacia una política basada en evidencia técnica
Por este motivo la comunidad científica espera que las acciones sean concretas que respalden las palabras del presidente. Que la retención e inserción de talento en la academia se aumente y que con ello se expanda la inversión en investigación lo cual serán clave para determinar el impacto real del cambio de mando en la ciencia chilena. Organizaciones como la Sociedad de Biología de Chile o la Academia Chilena de Ciencias podrían jugar un rol importante en el diálogo con el gobierno para asegurar el desarrollo científico nacional.
En este sentido, es importante considerar la experiencia de otros países que han logrado impulsar la ciencia y la innovación como motor de crecimiento económico. La inversión sostenida en ciencia es clave para el desarrollo a largo plazo, y es importante que el gobierno chileno priorice la ciencia y la tecnología en su agenda. La visión del Presidente Kast es clara y podría ser una oportunidad para que la ciencia en Chile, ya que el indica que la ciencia tiene un Enfoque hacia el Futuro, reconociendo que «Chile no tiene futuro sin ciencia» y que la actividad es relevante para el desarrollo y la calidad de vida de todos los compatriotas.
Pero esto depende de cómo se implemente y se gestione ya que básicamente durante el gobierno del expresidente Boric esto no se materializo generando estragos tanto en los sectores públicos y privados, a lo largo de nuestro territorio. Por lo cual es importante encontrar un equilibrio entre la investigación aplicada y la investigación básica, y asegurarse de que los científicos tengan la libertad de explorar sus intereses y pasiones. Si se logra esto, la ciencia en Chile podría experimentar un impulso significativo y contribuir al crecimiento económico y al desarrollo del país.
Finalmente, es importante recordar que la ciencia es un proceso continuo, y es importante que se le dé la importancia que merece. Para ello es necesario considerar que la ciencia en Chile tiene un gran potencial y que inversión en ciencia y tecnología es clave para el desarrollo, además es importante que el gobierno chileno priorice la ciencia y la innovación en su agenda. La comunidad científica chilena está lista para trabajar en conjunto con el gobierno para lograr un futuro mejor para Chile.


















