La inteligencia artificial dejó de ser una promesa lejana para la salmonicultura. En el sur de Chile, donde la industria convive con desafíos productivos, ambientales, logísticos y sanitarios cada vez más complejos, la conversación tecnológica comienza a moverse desde la automatización básica hacia una nueva etapa: observar mejor, simular escenarios, anticipar riesgos y formar equipos capaces de tomar decisiones con datos.
Esa fue una de las principales conclusiones que dejó el encuentro SummIT: Inteligencia artificial aplicada, organizado por Duoc UC sede Puerto Montt, instancia que reunió miradas complementarias desde la tecnología y la industria salmonicultora. Por un lado, Nicolás Beghelli, socio y director de nuevos negocios en Minverso, presentó la charla “La fábrica del futuro: IA, metaverso y gemelos digitales aplicados a la industria”. Por otro, Álvaro Pérez Nur, gerente de sustentabilidad de Mowi Chile, abordó “Smart Farming 4.0: Cómo la IA está redefiniendo la acuicultura moderna”.
Ambas presentaciones coincidieron en un punto central: la inteligencia artificial no reemplaza por sí sola el conocimiento humano ni la experiencia de terreno. Su verdadero valor aparece cuando permite conectar datos, visualizar procesos, simular escenarios y anticipar decisiones en industrias donde pequeños cambios pueden generar impactos relevantes en productividad, seguridad, bienestar animal o sostenibilidad.
Del metaverso industrial a los gemelos digitales
Durante su exposición, Beghelli explicó que el metaverso aplicado a la industria va mucho más allá de una reunión virtual. A diferencia de plataformas tradicionales como Zoom o Teams, los entornos inmersivos permiten recrear digitalmente una faena minera, una planta acuícola, un puerto, una instalación forestal o un proceso productivo completo.
En esos espacios, los equipos pueden reunirse, capacitarse, hacer onboarding, simular operaciones, revisar procesos con proveedores o entrenar procedimientos de seguridad sin necesidad de estar físicamente en terreno. Para industrias con operaciones alejadas, riesgosas o altamente técnicas, esto implica reducir traslados, tiempos muertos y costos operacionales, además de mejorar la transferencia de conocimiento.
Beghelli sostuvo que hoy el desarrollo de gemelos digitales avanza por etapas. Primero, mediante la visualización 3D de plantas o procesos; luego, con la incorporación de datos; más adelante, con simulaciones; y finalmente, con capacidades predictivas y operación remota. En esa ruta, tecnologías como realidad virtual, inteligencia artificial, sensores, big data, cloud computing, internet de las cosas y ciberseguridad comienzan a integrarse en una misma arquitectura industrial.
La acuicultura ya aparece dentro de ese proceso. Minverso ha desarrollado entornos digitales vinculados a plantas productivas de la industria salmonicultora, donde es posible recrear instalaciones, entrenar procedimientos, abordar inocuidad, seguridad operacional y procesos específicos como líneas de corte o manipulación de producto.
La lógica es directa: si una planta puede ser recorrida, entendida y entrenada digitalmente antes de ingresar al espacio real, la capacitación se vuelve más rápida, segura y medible.

Mowi y el salto hacia Smart Farming 4.0
Desde la mirada de la industria salmonicultora, Álvaro Pérez Nur presentó cómo Mowi está incorporando inteligencia artificial, automatización y análisis de datos dentro de su estrategia Smart Farming 4.0.
El ejecutivo recordó que la salmonicultura ha evolucionado desde procesos altamente manuales hacia sistemas cada vez más digitalizados. Uno de los ejemplos más claros es la alimentación. La industria pasó desde una alimentación superficial y manual, con limitada visibilidad sobre el comportamiento de los peces, hacia cámaras submarinas, pontones centralizados, monitoreo ambiental en línea y centros de alimentación remota.
En el caso de Mowi Chile, Pérez destacó la operación de una sala de alimentación remota ubicada en Chonchi, desde donde se conectan centros de cultivo en las regiones de Los Lagos y Aysén. Esta infraestructura permite alimentar de forma más eficiente, apoyándose en información de corriente, temperatura, salinidad, comportamiento de peces y herramientas de inteligencia artificial.
El modelo también tiene una dimensión laboral. Al trasladar parte de la operación a centros remotos, se abren nuevas formas de trabajo con horarios más compatibles con la vida familiar y mayor participación femenina en funciones que históricamente han estado condicionadas por sistemas de turnos en centros de cultivo.

Datos para anticipar, no solo para registrar
Uno de los ejes más relevantes de la presentación de Mowi fue el paso desde la captura de datos hacia la capacidad de predicción. Pérez señaló que durante años la industria registró grandes volúmenes de información asociada a alimentación, ambiente, sanidad y producción, pero muchas veces esos datos se usaban solo para decisiones inmediatas o quedaban guardados sin generar aprendizaje acumulado.
Smart Farming 4.0 busca cambiar esa lógica. A través de sensores, cámaras, drones, monitoreo ambiental, inteligencia artificial, robots de limpieza, vehículos operados a distancia y plataformas de datos, la compañía apunta a observar, interpretar y anticiparse mejor a los eventos que pueden afectar la operación.
En un ambiente como el mar, donde variables como temperatura, salinidad, corrientes, floraciones algales o condiciones sanitarias no pueden controlarse completamente, la capacidad de anticipación se vuelve crítica. No se trata de eliminar la incertidumbre, sino de administrarla con más información, mejores modelos y decisiones más oportunas.
Pérez resumió esta idea con una frase clave: el problema no es usar inteligencia artificial, sino definir qué problemas se resuelven mejor con ella.
Tecnología con personas al centro
Tanto Beghelli como Pérez coincidieron en que el avance tecnológico exige nuevas competencias humanas. La IA, los gemelos digitales y las plataformas predictivas necesitan datos limpios, criterio, experiencia operacional y equipos capaces de interpretar lo que ocurre en terreno.
En ese sentido, la transformación digital no es solo tecnológica. También es una transformación del capital humano. Para la salmonicultura, esto implica formar perfiles capaces de combinar conocimiento productivo, análisis de datos, comprensión ambiental, seguridad operacional y capacidad de adaptación a herramientas digitales.
La academia aparece como un actor clave en ese proceso. El encuentro organizado por Duoc UC en Puerto Montt mostró justamente la importancia de conectar formación técnica, empresas tecnológicas y salmonicultura en una región donde la industria no solo adopta soluciones, sino que también puede desarrollarlas.
Una nueva frontera para la acuicultura
La conversación abierta en SummIT muestra que la acuicultura chilena está entrando en una etapa donde la competitividad no dependerá únicamente de producir más, sino de producir con mayor inteligencia operacional. La próxima frontera estará en integrar datos dispersos, simular procesos, entrenar mejor a los equipos, anticipar eventos ambientales y transformar información en decisiones.
Desde los gemelos digitales de Minverso hasta el Smart Farming 4.0 de Mowi, el mensaje es claro: la inteligencia artificial aplicada a la salmonicultura no será una herramienta aislada, sino parte de una nueva forma de operar.
Una forma donde plantas, centros de cultivo, equipos humanos, sensores, modelos predictivos y plataformas digitales comienzan a conversar entre sí para hacer una industria más eficiente, segura, sustentable y preparada para los desafíos del futuro.

Jornada educativa para los estudiantes
Además de las presentaciones de Minverso y Mowi, el encuentro SummIT: Inteligencia artificial aplicada también incorporó otras miradas sobre los desafíos laborales, tecnológicos y de desarrollo que abre esta nueva etapa. Paolo Colonnello, CEO de DIIO, presentó la charla “Preparándose para el trabajo en el mundo de la IA”, abordando cómo las personas y organizaciones deben adaptarse a un escenario donde la inteligencia artificial comienza a modificar competencias, perfiles profesionales y formas de trabajo.
La jornada también contó con la exposición de Sergio Azócar, Founding Skyward Engineer, titulada “Context Architecture: Cómo diseñar código para personas y agentes de IA”, enfocada en los nuevos desafíos del desarrollo tecnológico en entornos donde humanos y agentes inteligentes deberán interactuar con sistemas, datos y estructuras de información cada vez más complejas.
Con ello, el encuentro organizado por Duoc UC sede Puerto Montt no solo permitió revisar casos aplicados a la salmonicultura, sino también abrir una conversación más amplia sobre talento, programación, arquitectura tecnológica y preparación laboral frente al avance de la inteligencia artificial en sectores productivos estratégicos para la Región de Los Lagos.


















