El Niño vuelve a instalar una señal de alerta para la pesca peruana y para toda la cadena global de ingredientes marinos. El calentamiento del mar frente a las costas de Perú está afectando la disponibilidad de anchoveta, recurso base para la producción de harina y aceite de pescado, dos insumos estratégicos para la industria de alimentos acuícolas a nivel mundial.
De acuerdo con el Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Lima (Idexcam), citado por Stakeholders, las exportaciones peruanas de harina de pescado podrían registrar una caída de entre 40% y 70%, mientras que el aceite de pescado enfrentaría un impacto incluso mayor debido a la menor concentración de grasa en la anchoveta, asociada a la reducción del fitoplancton bajo condiciones cálidas del mar.
Veda en Perú profundiza presión sobre ingredientes marinos
El principal impacto se concentraría en la pesca tradicional peruana, que representa el 64% de las exportaciones pesqueras del país y depende fuertemente de la anchoveta. Según Idexcam, el calentamiento del mar ha provocado que los cardúmenes se dispersen y se ubiquen a mayor profundidad, dificultando su captura y reduciendo la disponibilidad del recurso para la industria.
La situación se da en un contexto de manejo precautorio. El Ministerio de la Producción de Perú dispuso en mayo una nueva suspensión temporal de la actividad extractiva de anchoveta y anchoveta blanca en parte de la zona norte-centro, en línea con recomendaciones científicas del Instituto del Mar del Perú (IMARPE). La autoridad explicó que las condiciones cálidas podrían modificar la distribución del recurso e incrementar la vulnerabilidad de ejemplares juveniles a la captura.
La presión sobre la anchoveta peruana ya venía siendo advertida por el mercado de ingredientes marinos. Bajo condiciones de El Niño Costero, las autoridades peruanas extendieron de forma indefinida la prohibición general de pesca, dejando cualquier levantamiento total, parcial o progresivo sujeto a nuevas evaluaciones científicas del Instituto del Mar, parcial o progresivo sujeto a nuevas evaluaciones científicas del Instituto del Perú (IMARPE). En ese contexto, IFFO advirtió que las interrupciones en Perú reducen rápidamente la disponibilidad global de harina y aceite de pescado, debido al peso que tiene ese país en el suministro mundial de ingredientes marinos.
De acuerdo con ese mismo reporte, la producción global de harina de pescado cayó 21% interanual en abril de 2026, acumulando una baja de 26% frente a 2025, mientras que el aceite de pescado retrocedió 19% mensual en abril y mostró un volumen acumulado 14% menor al año anterior. Este escenario refuerza la preocupación por el abastecimiento de materias primas marinas en un período crítico para la acuicultura global.
Una alerta para los ingredientes marinos
La relevancia de Perú excede ampliamente su mercado local. IFFO, la organización internacional de ingredientes marinos, recordó que Perú representa cerca del 20% de la producción global de harina y aceite de pescado en un año normal, por lo que cualquier interrupción en su pesquería de anchoveta puede tensionar rápidamente la disponibilidad mundial.
La organización también advirtió que la producción global de harina de pescado ya venía mostrando debilidad. En abril de 2026, la producción cayó 21% interanual, mientras que el acumulado del año retrocedió 26% frente a 2025. En aceite de pescado, la producción de abril bajó 19% interanual y el acumulado disminuyó 14%, con Perú, Islandia/Atlántico Norte y países africanos explicando parte importante de la caída.
Para la acuicultura, este escenario es relevante porque la harina y el aceite de pescado siguen siendo ingredientes de alto valor nutricional en dietas para especies cultivadas, especialmente por su aporte proteico, palatabilidad y contenido de ácidos grasos esenciales. En un mercado ya presionado por disponibilidad, precios y exigencias de sostenibilidad, una menor oferta peruana puede acelerar la necesidad de diversificar fuentes de ingredientes, optimizar formulaciones y fortalecer estrategias de abastecimiento.
Impacto exportador y destinos clave
Según Idexcam, la eventual contracción de las exportaciones de harina y aceite de pescado afectaría directamente los flujos comerciales hacia destinos estratégicos como China y Europa. En el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones pesqueras tradicionales peruanas alcanzaron US$1.034 millones, con un crecimiento de 5% respecto del mismo período de 2025, impulsado principalmente por un aumento de 39% en precios internacionales, pese a una caída de 23% en volumen exportado.
El subsector no tradicional también enfrenta riesgos diferenciados. Las exportaciones de consumo humano directo llegaron a US$773 millones en el primer cuatrimestre, con un crecimiento de 16%, pero especies como la pota y el jurel muestran cambios de comportamiento frente a las nuevas condiciones oceanográficas. En particular, el jurel habría migrado hacia el sur del litoral o hacia aguas chilenas, registrando una contracción de 91% en volumen exportado durante los primeros meses del año.


















