Un profundo impacto y una ola de comentarios de indignación en redes sociales ha generado la filtración de un video de 17 segundos que deja al descubierto una presunta red clandestina dedicada al “maquillaje de pescado” en la Región de Los Lagos. En el registro, que se viralizó rápidamente en plataformas digitales, se observa a sujetos aplicando colorantes químicos con una brocha y secando con un secador de pelo convencional filetes de salmón en evidente estado de descomposición, presuntamente provenientes de mortalidades y robos industriales.
En redes sociales, usuarios manifestaron su alarma ante la crudeza de la operación y realizaron un llamado masivo a no comprar salmón en el comercio informal o ambulante, debido al riesgo de intoxicaciones alimentarias y eventuales enfermedades asociadas al consumo de productos sin trazabilidad ni condiciones sanitarias adecuadas.
Gremios advierten riesgo sanitario y daño a la confianza
La situación también generó la reacción de gremios salmonicultores, que advirtieron sobre el grave riesgo que representa la comercialización ilegal de salmón y trucha para la salud pública.
Desde SalmonChile, su gerente general, Tomás Monge, señaló que este tipo de delitos sigue afectando a la industria y representa una amenaza directa para los consumidores, ya que productos de origen ilegal continúan siendo comercializados en distintos puntos de la región. En ese contexto, llamó a la ciudadanía a adquirir salmón únicamente en el comercio establecido y a verificar siempre el embalaje y etiquetado de los productos.
En tanto, Loreto Seguel, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, calificó el hecho como extremadamente grave y recalcó que el robo de salmones no solo afecta a las empresas, sino también a trabajadores, proveedores y a la confianza en una industria estratégica para el país. Desde el gremio no descartaron evaluar acciones legales frente a este tipo de prácticas, que vinculan comercio informal, riesgo sanitario y crimen organizado.
Delito de trazabilidad y Ley Sernapesca
Más allá de la alerta sanitaria, esta práctica vulnera directamente la legislación pesquera chilena. Desde el punto de vista institucional, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura cuenta con facultades fiscalizadoras robustas gracias a la Ley N° 21.132, conocida como Ley de Modernización de Sernapesca.
Esta normativa establece que el procesamiento, almacenamiento y comercialización de recursos que no cuenten con Acreditación de Origen Legal no solo constituye una infracción administrativa, sino también un delito penal. Al tratarse de salmón presuntamente extraído de la cadena formal de manera ilícita, ya sea por mortalidades no dispuestas correctamente o robos industriales, quienes operan estas plantas clandestinas arriesgan sanciones asociadas a la nula trazabilidad del producto.
Crimen organizado
El fenómeno ha escalado a niveles logísticos complejos. Desde la Policía de Investigaciones se ha señalado que el robo de salmones se ha transformado en una red criminal que abarca distintos puntos del país. Al no existir controles de trazabilidad en el mercado informal, el salmón se vuelve un producto altamente rentable y fácil de blanquear, abriendo la puerta a otros delitos como la evasión tributaria y el lavado de activos.
Especialistas en seguridad han advertido que estas redes, conocidas informalmente como “piratas del salmón”, ya no operan como hechos aislados, sino bajo estructuras organizadas capaces de sustraer, transportar, procesar y comercializar productos fuera de la cadena formal.
Sin embargo, el “maquillaje de salmones” no solo deja en evidencia un problema de salud pública por el riesgo de intoxicaciones alimentarias, sino también la existencia de estructuras organizadas que operan al margen de la ley en la Región de Los Lagos. Frente a este escenario, los gremios del sector han reforzado el llamado a fortalecer la fiscalización, perseguir penalmente estas prácticas y promover el consumo seguro únicamente a través del comercio formal y autorizado.


















