En conversación con InfoSALMON, Juan Francisco Toro, abogado del departamento jurídico de Acuasesorías, en el marco del aniversario número 23 de la consultora, analizó cómo ha mutado el marco regulatorio en la salmonicultura (sector que representa alrededor del 70% de su cartera de clientes) y advirtió sobre la naturaleza de las normativas vigentes.
En esta línea, Toro detalló que «la evolución legislativa en este tipo de materias es más bien reactiva; en el sentido de que mientras se van presentando problemas sanitarios, ambientales o económicos, es que ha ido evolucionando la legislación. Hoy la estructura normativa se ha ido complejizando cada vez más desde el punto de vista administrativo».
Permisología y el freno de la Ley ECMPO
Uno de los puntos expuestos por el profesional radica en la excesiva burocracia administrativa y el impacto derivado de la aplicación de la Ley N° 20.249 (Ley Lafkenche) sobre los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPO), materia que la consultora incluso expuso ante la Comisión de Pesca y Acuicultura del Senado.
Al respecto, Toro señaló que el efecto suspensivo que contempla la normativa al ingresar una solicitud afecta transversalmente a la industria: «Es un obstáculo insalvable porque así la ley lo determina. Tenemos ejemplos de tramitaciones que estaban ad portas de tener el decreto de otorgamiento de una concesión marítima y fueron suspendidas. Pasaron seis u ocho años y ahí están sin poder moverse».

A esta situación se suma la intervención de una multiplicidad de organismos públicos en los procesos de concesión (como SUBPESCA, SERNAPESCA, la Subsecretaría para las Fuerzas Armadas, DIFROL y la Comisión Regional de Uso del Borde Costero), lo que ralentiza la toma de decisiones. «Todo eso va ralentizando el objetivo de regularizar la utilización del borde costero. En vez de tratarse de un incentivo, muchas veces los clientes no optan por regularizar producto de estas trabas administrativas», agregó el abogado.
Acompañamiento técnico y el horizonte hacia los 30 años
Frente a la exigencia de equilibrar la productividad con la conservación de la biodiversidad y las exigentes certificaciones internacionales, desde Acuasesorías sostienen que el valor del trabajo técnico apunta a la prevención y a la gestión anticipada de riesgos. En esa línea, la consultora mantiene una activa colaboración con el sector, prestando asesoría a distintas entidades tanto público como privadas, la Asociación de Productores de Salmón Coho y Trucha), impartiendo capacitaciones en sus inicios a los profesionales del Consejo del Salmón y participando actualmente en el Club de Innovación Acuícola.
Al momento de proyectar el horizonte de la consultora hacia su tercera década de vida, Toro enfatiza que la experiencia acumulada en estos 23 años es su principal activo para anticiparse a los ciclos del sector. «Como la industria es tan cambiante, debemos tener la capacidad de adecuarnos a las necesidades que vayan surgiendo. La experiencia brinda ese ‘olfato’, porque esta actividad es muy cíclica y los problemas del pasado reaparecen con otros nombres. Nuestra proyección hacia los próximos años es seguir estando a la vanguardia, estudiando las transformaciones normativas y proponiendo soluciones eficientes que respalden el desarrollo sostenible de la acuicultura en Chile», concluyó el profesional.



















