Soberanía alimentaria: Cómo Europa busca producir en tierra lo que hoy compra en el mar
Europa acelera una inédita ofensiva industrial en tierra para sustituir importaciones millonarias de salmón y blindar el suministro fresco en sus principales capitales.
La Unión Europea (UE) consume más de un millón de toneladas de salmón al año, pero su producción interna apenas alcanza las 10.500 toneladas en granjas de irlanda. De acuerdo con los informes estadísticos consolidados del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura (EUMOFA), el bloque europeo desembolsa más de USD 9.400 millones anuales en compras externas concentradas en un 79% en Noruega, además de envíos desde Reino Unido, Islandia y las Islas Feroe.
Con los fletes bajo presión y el espacio costero saturado para nuevas condiciones en el mar, la acuicultura europea levanta micro-instalaciones en tierra para abastecer de forma directa a sus mayores centros de consumo.
El bloque de consumo directo
El principal motor de los proyectos en el centro y sur de Europa es la producción de «cercanía», es decir, cultivar salmón a pocas horas de la carretera o de grandes ciudades para abaratar costos de transporte, reduciendo huella de carbono y asegurar materia prima fresca para supermercados y plantas de procesamiento.
En Francia, el proyecto Saumon du Médoc, impulsado por Pure Salmon en el puerto de Le Verdon-Sur-Mer, marca un hito en la región al contemplar una inversión de USD 316 millones para producir 10.000 toneladas anuales de salmón en sistemas RAS. Todo eso amparado bajo el sistema «Choose France» en el cual ya ha obtenido el permiso ambiental para la producción en tierra.
Esta planta RAS generará 250 empleos directos y utilizará exclusivamente subproductos del procesamiento pesquero para elaborar las dietas de los salmones, abasteciendo al mayor mercado consumidor de salmón fresco de la Europa continental.
proyecto de salmón en tierra Saumon du Médoc de Pure Salmon en el puerto de Le Verdon-sur-Mer Francia. Foto: Pure Salmon Technology
Inversiones
En la península ibérica, la filial Seafood Legacy Spain formalizó un esquema financiero superior a los USD 115 millones junto a inversiones de bancos privados y el respaldo de la Xunta de Galicia, que incluye una subvención de USD 28,7 millones.
En este marco, con un presupuesto millonario, la instalación en el puerto gallego de Burela proyecta cultivar 3.500 toneladas anuales de salmón fresco para el mercado español. País que consume más de 70.000 toneladas cada año.
futura planta de Seafood Legacy Spain en el Puerto de Burela. Las instalaciones ocuparán 25.000 metros cuadrados y utilizarán tecnología RAS de vanguardia para la producción sostenible de salmón en tierra. Foto: Impulso
Por otro lado, la empresa sueca Re:Ocean construye en Säffle una estructura de casi 59.000 m2 diseñada para la cosecha de 10.000 toneladas de salmón anuales, lo que cubrirá el 20% del consumo nacional.
Esta iniciativa cuenta con un préstamo de riesgo de USD 54 millones del banco Europeo de Inversiones y de fondos FEMPA para el equipamiento automatizado, sumado a acuerdos de venta cerrada con las grandes cadenas de supermercados del país escandinavo.
El bloque nórdico
En el norte de Europa, donde abunda la energía limpia y el agua subterránea de alta pureza, la estrategia consiste en apostar a la escala masiva de producción y a los sistemas de flujo continuo híbrido, que toman agua marina profunda y la hacen circular de forma constante con un consumo de filtración más ligero.
En este marco, Salmon Evolution consolidó la operación de su fase 2 en la isla de Indre Harøy, ingresando lotes de peces durante el 2026 para complementar un programa de siembra de 2,8 millones de smolts y avanzar hacia su meta de 18.000 toneladas anuales de salmón HOG. La tecnología de la empresa registra mortalidades acumuladas inferiores al 3% anual y una conversión biológica de alimento cercana a 1,1.
Al mismo tiempo, en la costa sur de Islandia, se consolida como el polo del flujo continuo en Þorlákshöfn. Iniciativas como Thor Salmon, que ya inició entregas de smolts hacia módulos de engorda de más de 40.000 toneladas, y GeoSalmo, con ingeniería lista para 24.000 toneladas, aprovechan el agua de mar filtrada por roca volcánica y la electricidad geotérmica para proyectar exportaciones globales a costos energéticos estables.
Geosalmo / render centro cultivo en Thorlakshofn
La ecuación energética y el desafío de los costos operacionales
El principal desafío que enfrentan las empresas en tierra radica en la factura eléctrica. Mientras que en agua mar la energía eléctrica representa entre el 1,1% y 2,2% del costo total, en los sistemas de tierra funcionando todo el día con bombeo continuo, la inyección de oxígeno y el control térmico elevan este factor a un rango de entre el 8% y el 15% del gasto operativo.
Asimismo, un estudio económico y de ciclo de vida publicado en la revista científica Aquacultural Engineering por investigadores del instituto noruego SINTEF y The Conservation Fund’s Freshwater Institute, complementado con datos operativos de firmas pioneras como Atlantic Sapphire y Ecofisk, establece que la engorda en tierra demanda entre 6 y 8 kWh por kilo de salmón, situando el costo directo de cultivo en torno a los USD 4,37 por kilo, una cifra a la par con los USD 4,30 por kilo de la engorda en agua mar.
Por el lado de la huella de carbono el salmón transportado en avión desde granjas oceánicas genera hasta 15,2 kg de CO₂ por kilo de producto, el despacho en camión refrigerado desde una planta local reduce esa huella a un rango de 4,1 a 7,4 kg de CO₂, blindando la rentabilidad frente a la volatilidad de los combustibles.
Más que sustituir a los centros tradicionales de cultivo en el mar de Noruega o Chile, el salmón terrestre en Europa se perfila como un complemento de alto valor. Su misión es aportar soberanía alimentaria, abastecer a las plantas procesadoras locales y garantizar pescado fresco con la máxima bioseguridad en los principales centros urbanos del continente.
La Unión Europea (UE) consume más de un millón de toneladas de salmón al año, pero su producción interna apenas alcanza las 10.500 toneladas en granjas de irlanda. De acuerdo con los informes estadísticos consolidados del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura (EUMOFA), el bloque europeo desembolsa más de USD 9.400 millones anuales en compras externas concentradas en un 79% en Noruega, además de envíos desde Reino Unido, Islandia y las Islas Feroe.
Con los fletes bajo presión y el espacio costero saturado para nuevas condiciones en el mar, la acuicultura europea levanta micro-instalaciones en tierra para abastecer de forma directa a sus mayores centros de consumo.
El bloque de consumo directo
El principal motor de los proyectos en el centro y sur de Europa es la producción de «cercanía», es decir, cultivar salmón a pocas horas de la carretera o de grandes ciudades para abaratar costos de transporte, reduciendo huella de carbono y asegurar materia prima fresca para supermercados y plantas de procesamiento.
En Francia, el proyecto Saumon du Médoc, impulsado por Pure Salmon en el puerto de Le Verdon-Sur-Mer, marca un hito en la región al contemplar una inversión de USD 316 millones para producir 10.000 toneladas anuales de salmón en sistemas RAS. Todo eso amparado bajo el sistema «Choose France» en el cual ya ha obtenido el permiso ambiental para la producción en tierra.
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Esta planta RAS generará 250 empleos directos y utilizará exclusivamente subproductos del procesamiento pesquero para elaborar las dietas de los salmones, abasteciendo al mayor mercado consumidor de salmón fresco de la Europa continental.
proyecto de salmón en tierra Saumon du Médoc de Pure Salmon en el puerto de Le Verdon-sur-Mer Francia. Foto: Pure Salmon Technology
Inversiones
En la península ibérica, la filial Seafood Legacy Spain formalizó un esquema financiero superior a los USD 115 millones junto a inversiones de bancos privados y el respaldo de la Xunta de Galicia, que incluye una subvención de USD 28,7 millones.
En este marco, con un presupuesto millonario, la instalación en el puerto gallego de Burela proyecta cultivar 3.500 toneladas anuales de salmón fresco para el mercado español. País que consume más de 70.000 toneladas cada año.
futura planta de Seafood Legacy Spain en el Puerto de Burela. Las instalaciones ocuparán 25.000 metros cuadrados y utilizarán tecnología RAS de vanguardia para la producción sostenible de salmón en tierra. Foto: Impulso
Por otro lado, la empresa sueca Re:Ocean construye en Säffle una estructura de casi 59.000 m2 diseñada para la cosecha de 10.000 toneladas de salmón anuales, lo que cubrirá el 20% del consumo nacional.
Esta iniciativa cuenta con un préstamo de riesgo de USD 54 millones del banco Europeo de Inversiones y de fondos FEMPA para el equipamiento automatizado, sumado a acuerdos de venta cerrada con las grandes cadenas de supermercados del país escandinavo.
El bloque nórdico
En el norte de Europa, donde abunda la energía limpia y el agua subterránea de alta pureza, la estrategia consiste en apostar a la escala masiva de producción y a los sistemas de flujo continuo híbrido, que toman agua marina profunda y la hacen circular de forma constante con un consumo de filtración más ligero.
En este marco, Salmon Evolution consolidó la operación de su fase 2 en la isla de Indre Harøy, ingresando lotes de peces durante el 2026 para complementar un programa de siembra de 2,8 millones de smolts y avanzar hacia su meta de 18.000 toneladas anuales de salmón HOG. La tecnología de la empresa registra mortalidades acumuladas inferiores al 3% anual y una conversión biológica de alimento cercana a 1,1.
Al mismo tiempo, en la costa sur de Islandia, se consolida como el polo del flujo continuo en Þorlákshöfn. Iniciativas como Thor Salmon, que ya inició entregas de smolts hacia módulos de engorda de más de 40.000 toneladas, y GeoSalmo, con ingeniería lista para 24.000 toneladas, aprovechan el agua de mar filtrada por roca volcánica y la electricidad geotérmica para proyectar exportaciones globales a costos energéticos estables.
Geosalmo / render centro cultivo en Thorlakshofn
La ecuación energética y el desafío de los costos operacionales
El principal desafío que enfrentan las empresas en tierra radica en la factura eléctrica. Mientras que en agua mar la energía eléctrica representa entre el 1,1% y 2,2% del costo total, en los sistemas de tierra funcionando todo el día con bombeo continuo, la inyección de oxígeno y el control térmico elevan este factor a un rango de entre el 8% y el 15% del gasto operativo.
Asimismo, un estudio económico y de ciclo de vida publicado en la revista científica Aquacultural Engineering por investigadores del instituto noruego SINTEF y The Conservation Fund’s Freshwater Institute, complementado con datos operativos de firmas pioneras como Atlantic Sapphire y Ecofisk, establece que la engorda en tierra demanda entre 6 y 8 kWh por kilo de salmón, situando el costo directo de cultivo en torno a los USD 4,37 por kilo, una cifra a la par con los USD 4,30 por kilo de la engorda en agua mar.
Por el lado de la huella de carbono el salmón transportado en avión desde granjas oceánicas genera hasta 15,2 kg de CO₂ por kilo de producto, el despacho en camión refrigerado desde una planta local reduce esa huella a un rango de 4,1 a 7,4 kg de CO₂, blindando la rentabilidad frente a la volatilidad de los combustibles.
Más que sustituir a los centros tradicionales de cultivo en el mar de Noruega o Chile, el salmón terrestre en Europa se perfila como un complemento de alto valor. Su misión es aportar soberanía alimentaria, abastecer a las plantas procesadoras locales y garantizar pescado fresco con la máxima bioseguridad en los principales centros urbanos del continente.