Cristián Fernández, gerente general de Invermar proyecta que el salmón coho podría representar hasta 35% de la producción nacional
Durante el panel de cierre de Pacific Silver 2026, el gerente general del Grupo Invermar sostuvo que el crecimiento de la especie debe estar acompañado por investigación, prevención sanitaria, innovación productiva y una estrategia comercial capaz de construir una identidad propia.
El salmón coho podría llegar a representar entre 30% y 35% de la producción nacional, pero alcanzar ese nivel exigirá preparar a toda la cadena productiva y comercial. Así lo planteó Cristián Fernández, gerente general del Grupo Invermar, durante el panel de cierre de Pacific Silver 2026, encuentro organizado por Salmofood en Puerto Varas.
La instancia reunió también a Pablo Barahona, director internacional del Consejo del Salmón; Marcela Bravo, gerente de Gestión, Estudios y Proyectos de SalmonChile; Franco Adam, de ACME Chile; y Francisco Valdés, gerente de Negocios de Vitapro Chile. La conversación estuvo centrada en el crecimiento de la especie, su posicionamiento internacional, las condiciones regulatorias y la necesidad de construir una identidad reconocible.
“Esperemos que el coho llegue al 30% o 35% de la producción nacional, y para eso hay que prepararse”, afirmó Fernández. Según explicó, la especie cuenta con fortalezas técnicas, sanitarias y comerciales que permiten proyectar su desarrollo, aunque este avance no puede sostenerse sin investigación y capacidad para anticipar nuevos problemas. “Hay que seguir fortaleciendo la investigación y el desarrollo, no quedarse esperando que las nuevas enfermedades avancen y no tengamos una respuesta adecuada”, agregó.
El ejecutivo también destacó el aprendizaje obtenido mediante la innovación productiva y el trabajo realizado con sistemas de recirculación. A su juicio, la industria debe continuar avanzando, reconociendo el aporte de las empresas y profesionales que han permitido mejorar el desempeño del coho.
Una identidad que abarque toda la cadena
Posteriormente, Fernández sostuvo con InfoSALMON que los consumidores actuales valoran atributos como la sostenibilidad, el origen, la trazabilidad y la facilidad de preparación.
Para el gerente general de Invermar, el relato del coho debe integrar el trabajo realizado desde la genética y la sanidad hasta la producción y comercialización. La trazabilidad, agregó, puede ayudar a mostrar que se trata de un producto desarrollado en Chile mediante una cadena especializada.
Planteando de esta manera que el coho cuenta con atributos suficientes para aspirar a un posicionamiento equivalente al del salmón Atlántico. Sin embargo, advirtió que este reconocimiento no se producirá de manera automática. “Hay que creerse el cuento, pero hay que hacer que gane. No se ganan las carreras solas”, enfatizó con InfoSALMON, destacando el talento técnico, productivo y comercial que existe en la salmonicultura chilena.
Diversificación y desarrollo de mercados
Desde el Consejo del Salmón, Pablo Barahona destacó que Chile concentra entre 90% y 95% de la producción mundial de coho y que 13 de las 18 empresas salmonicultoras del país ya cultivan la especie.
El representante gremial identificó oportunidades en mercados consolidados como Japón y Estados Unidos, además de China, Corea, Vietnam, India, México y Brasil. No obstante, señaló que la diversificación requiere un esfuerzo coordinado entre las empresas, el Estado, las embajadas y los organismos encargados de la promoción internacional.
Por otro lado, Marcela Bravo resaltó el desempeño sanitario y la velocidad de crecimiento del coho como ventajas competitivas. También sostuvo que la industria necesita mayor coordinación entre la regulación sectorial, ambiental y territorial, junto con certezas de largo plazo que permitan invertir y mejorar la ubicación de las concesiones.
Desde la experiencia comercial de ACME Chile, Franco Adam advirtió que el coho todavía debe demostrar a los compradores y consumidores por qué merece un espacio propio. Explicó que los supermercados cuentan con una capacidad limitada y que incorporar un producto implica justificar su diferenciación frente a las alternativas existentes.
Panel integrado por Cristián Fernández, gerente general del Grupo Invermar; Pablo Barahona, director internacional del Consejo del Salmón; Marcela Bravo, gerenta de Gestión, Estudios y Proyectos de SalmonChile; Franco Adam, de ACME Chile; y Francisco Valdés, gerente de Negocios de Vitapro Chile.
Fortalecer la cadena de valor
Adam destacó que el aumento del peso de cosecha facilitó la entrada del coho en nuevos formatos y mercados. El desafío, añadió, consiste en comunicar sus atributos y evitar que sea presentado únicamente como una alternativa más económica al salmón Atlántico.
Francisco Valdés, en tanto, identificó tres condiciones para fortalecer su cadena de valor: eficiencia, diferenciación y trabajo colaborativo. El gerente de Negocios de Vitapro Chile destacó el aporte del Centro Experimental Acuícola al desarrollo de alimentos específicos y soluciones nutricionales orientadas a obtener peces más robustos.
El panel concluyó que el salmón coho cuenta con fundamentos productivos, sanitarios y comerciales para continuar creciendo. Sin embargo, su consolidación dependerá de anticipar los desafíos sanitarios, mejorar la competitividad, ampliar los mercados y convertir sus atributos en una identidad reconocible para el consumidor internacional.
El salmón coho podría llegar a representar entre 30% y 35% de la producción nacional, pero alcanzar ese nivel exigirá preparar a toda la cadena productiva y comercial. Así lo planteó Cristián Fernández, gerente general del Grupo Invermar, durante el panel de cierre de Pacific Silver 2026, encuentro organizado por Salmofood en Puerto Varas.
La instancia reunió también a Pablo Barahona, director internacional del Consejo del Salmón; Marcela Bravo, gerente de Gestión, Estudios y Proyectos de SalmonChile; Franco Adam, de ACME Chile; y Francisco Valdés, gerente de Negocios de Vitapro Chile. La conversación estuvo centrada en el crecimiento de la especie, su posicionamiento internacional, las condiciones regulatorias y la necesidad de construir una identidad reconocible.
“Esperemos que el coho llegue al 30% o 35% de la producción nacional, y para eso hay que prepararse”, afirmó Fernández. Según explicó, la especie cuenta con fortalezas técnicas, sanitarias y comerciales que permiten proyectar su desarrollo, aunque este avance no puede sostenerse sin investigación y capacidad para anticipar nuevos problemas. “Hay que seguir fortaleciendo la investigación y el desarrollo, no quedarse esperando que las nuevas enfermedades avancen y no tengamos una respuesta adecuada”, agregó.
El ejecutivo también destacó el aprendizaje obtenido mediante la innovación productiva y el trabajo realizado con sistemas de recirculación. A su juicio, la industria debe continuar avanzando, reconociendo el aporte de las empresas y profesionales que han permitido mejorar el desempeño del coho.
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Una identidad que abarque toda la cadena
Posteriormente, Fernández sostuvo con InfoSALMON que los consumidores actuales valoran atributos como la sostenibilidad, el origen, la trazabilidad y la facilidad de preparación.
Para el gerente general de Invermar, el relato del coho debe integrar el trabajo realizado desde la genética y la sanidad hasta la producción y comercialización. La trazabilidad, agregó, puede ayudar a mostrar que se trata de un producto desarrollado en Chile mediante una cadena especializada.
Planteando de esta manera que el coho cuenta con atributos suficientes para aspirar a un posicionamiento equivalente al del salmón Atlántico. Sin embargo, advirtió que este reconocimiento no se producirá de manera automática. “Hay que creerse el cuento, pero hay que hacer que gane. No se ganan las carreras solas”, enfatizó con InfoSALMON, destacando el talento técnico, productivo y comercial que existe en la salmonicultura chilena.
Diversificación y desarrollo de mercados
Desde el Consejo del Salmón, Pablo Barahona destacó que Chile concentra entre 90% y 95% de la producción mundial de coho y que 13 de las 18 empresas salmonicultoras del país ya cultivan la especie.
El representante gremial identificó oportunidades en mercados consolidados como Japón y Estados Unidos, además de China, Corea, Vietnam, India, México y Brasil. No obstante, señaló que la diversificación requiere un esfuerzo coordinado entre las empresas, el Estado, las embajadas y los organismos encargados de la promoción internacional.
Por otro lado, Marcela Bravo resaltó el desempeño sanitario y la velocidad de crecimiento del coho como ventajas competitivas. También sostuvo que la industria necesita mayor coordinación entre la regulación sectorial, ambiental y territorial, junto con certezas de largo plazo que permitan invertir y mejorar la ubicación de las concesiones.
Desde la experiencia comercial de ACME Chile, Franco Adam advirtió que el coho todavía debe demostrar a los compradores y consumidores por qué merece un espacio propio. Explicó que los supermercados cuentan con una capacidad limitada y que incorporar un producto implica justificar su diferenciación frente a las alternativas existentes.
Panel integrado por Cristián Fernández, gerente general del Grupo Invermar; Pablo Barahona, director internacional del Consejo del Salmón; Marcela Bravo, gerenta de Gestión, Estudios y Proyectos de SalmonChile; Franco Adam, de ACME Chile; y Francisco Valdés, gerente de Negocios de Vitapro Chile.
Fortalecer la cadena de valor
Adam destacó que el aumento del peso de cosecha facilitó la entrada del coho en nuevos formatos y mercados. El desafío, añadió, consiste en comunicar sus atributos y evitar que sea presentado únicamente como una alternativa más económica al salmón Atlántico.
Francisco Valdés, en tanto, identificó tres condiciones para fortalecer su cadena de valor: eficiencia, diferenciación y trabajo colaborativo. El gerente de Negocios de Vitapro Chile destacó el aporte del Centro Experimental Acuícola al desarrollo de alimentos específicos y soluciones nutricionales orientadas a obtener peces más robustos.
El panel concluyó que el salmón coho cuenta con fundamentos productivos, sanitarios y comerciales para continuar creciendo. Sin embargo, su consolidación dependerá de anticipar los desafíos sanitarios, mejorar la competitividad, ampliar los mercados y convertir sus atributos en una identidad reconocible para el consumidor internacional.