El encuentro, desarrollado en el centro de convenciones de Deloitte en Las Condes bajo la moderación del periodista Tomás Vigneaux (conductor del programa Agua Viva de Mega), congregó a Patricio Melero, Presidente de SalmonChile, Cristián Swett, gerente general de Multi X, Susana Jiménez, presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y Carlos Urenda, gerente general del Consejo Minero. Evidenció un diagnóstico donde los expositores señalaron que el país arriesga su propio desarrollo si la burocracia de Santiago continúa desconectada de la realidad productiva de las regiones.
El segundo panel del evento «El Salmón: Potencia Económica de Chile», abordó los dilemas que enfrentan la minería en el norte y la salmonicultura en el sur austral. Con una mirada que trascendió la coyuntura estrictamente acuícola para situarse en el debate macroeconómico nacional.
Opinión entre gigantes
El debate profundizó en las coincidencias estructurales entre el cobre y el salmón. Ambos sectores lideran los envíos no tradicionales y tradicionales de la economía chilena, aportan una recaudación fiscal decisiva para el país y movilizan cadenas logísticas de primer nivel en zonas extremas. Sin embargo, los expositores advirtieron que ambas actividades comparten el mismo freno productivo.
Desde la perspectiva gremial multisectorial, Susana Jiménez remarcó que la permisología dejó de ser un problema técnico puntual para transformarse en un obstáculo sistémico al crecimiento económico de Chile. La vicepresidenta de la CPC enfatizó que sin reglas del juego predecibles y plazos en la tramitación ambiental, el país pierde tracción frente a competidores directos en la captación de capitales.

En esa misma línea, Carlos Urenda trazó un paralelismo directo entre la gran minería y los cultivos marinos, apuntando a cómo la superposición de normativas y las interpretaciones de los servicios públicos terminan castigando la competitividad nacional. El ejecutivo del Consejo Minero planteó la urgencia de revalorizar la actividad productiva privada en el debate de políticas públicas como la única fuente sustentable para financiar las demandas sociales del Estado.

Instalar la voz
Uno de los puntos más reiterados durante la sesión fue el sesgo centralista con que se legisla y fiscaliza a las industrias que operan lejos de la capital. La distancia física entre los fiordos australes y los ministerios sectoriales en Santiago fue señalada como una de las causas de la pérdida de dinamismo de la salmonicultura en los últimos años.
Al abordar esta importancia estratégica, Cristián Swett, declaró a InfoSALMON que, «es súper bueno y novedoso que esto se haga en Santiago. Hubo muy buenos expositores y paneles sumamente interesantes; ojalá se siga haciendo y se agrande para generar el interés de la comunidad acá. Es clave meter el salmón en el debate público porque, al producir en regiones, estamos lejos y no somos parte de la discusión diaria en Santiago, que es donde se toma la mayoría de las decisiones. Necesitamos que la información llegue y que la gente conozca más la salmonicultura, particularmente las autoridades que definen las políticas públicas».

Swett insistió en que visibilizar los estándares de sustentabilidad y el empleo de calidad generado en Los Lagos, Aysén y Magallanes permite derribar mitos arraigados en sectores urbanos que influyen directamente en la elaboración de leyes restrictivas.
El segundo pilar exportador como prioridad económica
La necesidad de que la política económica reconozca el peso específico del salmón en el producto interno bruto (PIB) fue el eje central del balance gremial. Con exportaciones que superan los 6.000 millones de dólares anuales, el sector demanda un trato equivalente a su aporte real a las arcas fiscales y a la descentralización del empleo.
Al evaluar el alcance del foro multisectorial y el traslado de la agenda productiva a la capital, en conversación con InfoSALMON, Patricio Melero declaró que, «Me pareció un ejercicio innovador. Trasladar el grueso de estos debates, que ocurren generalmente en las regiones del sur, a la Región Metropolitana cumple muy bien con el objetivo de trascender fronteras e informar más al resto de los chilenos sobre lo que el salmón significa. No solamente como un producto de exportación, sino como un factor decisivo de la economía de Chile, dado que es el segundo producto más importante en envíos al exterior después del cobre. El foro y el debate ayudaron a enriquecer ese conocimiento, traspasar información a quienes están tomando decisiones y poner los énfasis y prioridades hacia el futuro».

El panel concluyó con un llamado transversal señalando que Chile no puede darse el lujo de postergar sus motores productivos. Para los líderes empresariales, reactivar la inversión privada exige un compromiso con el Estado que combine fiscalización técnica y rigurosa con certezas jurídicas que permitan al salmón y a la minería seguir proyectando el liderazgo de Chile en el comercio global.



















