Atlantic Sapphire solicitó este martes 13 de octubre retirar sus acciones y otros instrumentos financieros de la Bolsa de Oslo, en Noruega, tras concretarse la adquisición de la compañía por parte de sus principales inversionistas.
La solicitud fue confirmada por Euronext Oslo Børs y constituye uno de los últimos pasos del proceso de reestructuración financiera anunciado en mayo de 2026. Sin embargo, la salida definitiva todavía requiere la aprobación de la entidad bursátil y no cuenta con una fecha oficial.
La operación también llevó a suspender la negociación de las acciones y warrants de Atlantic Sapphire, estos últimos instrumentos financieros que otorgan el derecho a adquirir acciones bajo determinadas condiciones.
Los inversionistas toman el control de la compañía
La adquisición fue encabezada por Coral HoldCo, sociedad integrada por Condire Management, Nordlaks Holding, Nokomis Capital, Strawberry Capital y Joh. Johannson Eiendom.
En septiembre, el grupo alcanzó una participación del 99,03% en Atlantic Sapphire mediante la conversión de préstamos en acciones. La operación contempló la emisión de más de 1.125 millones de nuevas acciones, a un precio de 0,10 coronas noruegas por unidad.
Este mecanismo permitió transformar parte de las obligaciones financieras de la compañía en participación accionaria, reduciendo su deuda y aumentando el control de sus principales acreedores.
Tras superar el 90% de propiedad, Coral HoldCo pudo iniciar la adquisición obligatoria de las acciones restantes, equivalentes al 0,97% del capital. La operación se realizó a un precio de 0,80 coronas noruegas por acción, conforme a las condiciones previamente establecidas para los accionistas minoritarios.
Dificultades financieras y desafíos productivos
La reestructuración ocurre después de varios años de dificultades económicas y operacionales para Atlantic Sapphire, cuya principal instalación se encuentra en Homestead, Florida.
La empresa desarrolla salmonicultura en tierra mediante sistemas de recirculación de agua (RAS, por sus siglas en inglés), una tecnología que permite cultivar peces en instalaciones controladas, sin utilizar jaulas en el mar.
Aunque estos sistemas ofrecen un mayor control sobre las condiciones de cultivo, también requieren inversiones elevadas en infraestructura, tratamiento de agua y suministro energético, además de una gestión técnica permanente.
Atlantic Sapphire ha enfrentado pérdidas financieras, contratiempos productivos y sucesivas necesidades de financiamiento. En marzo de 2026, la compañía advirtió que requería entre US$25 millones y US$30 millones adicionales para sostener su liquidez hasta alcanzar el equilibrio operativo de la primera fase de su proyecto.
Las dificultades continuaron durante septiembre, cuando sus principales inversionistas acordaron proporcionar un préstamo puente adicional de US$3 millones, con una tasa de interés anual del 20%.
¿Qué implica su salida de la bolsa?
La exclusión bursátil permitirá que Atlantic Sapphire continúe funcionando como una empresa de propiedad privada, sin que sus acciones se negocien públicamente en la Bolsa de Oslo.
Esto no significa el cierre de sus instalaciones productivas, sino un cambio en su estructura de propiedad y en la forma en que podrá acceder a nuevos recursos financieros.
Con el control concentrado en Coral HoldCo, la compañía afrontará una nueva etapa en la que deberá avanzar hacia la estabilidad económica y operacional de su proyecto de cultivo terrestre.
Por ahora, la aprobación de la solicitud de exclusión y la evolución financiera de Atlantic Sapphire serán los próximos antecedentes para evaluar el desarrollo de esta reestructuración.


















