AKVA group participa en el desarrollo técnico del proyecto de cultivo de salmón que African Aquaculture Company impulsa frente a Lüderitz, Namibia. Su equipo de ingeniería en Bergen trabaja en cálculos y evaluaciones para adaptar la infraestructura a las condiciones del lugar.
Según una publicación de AKVA del 19 de octubre, representantes de la desarrolladora visitaron Bergen para revisar los diseños. El trabajo comprende el pontón de servicio, las redes y los sistemas de fondeo.
El desafío combina las exigencias de un sitio expuesto con la presencia de fauna que puede interactuar con las instalaciones. AKVA identificó entre los factores de diseño los desafíos asociados a focas, tiburones y aves.
John Arve Kleppe, director de Tecnología de African Aquaculture Company, destacó el apoyo del equipo en los cálculos y evaluaciones técnicas. Según explicó, la colaboración busca verificar el cumplimiento de los requisitos técnicos aplicables y la adecuación de las soluciones al sitio.
El proyecto de salmón en Namibia apunta a 2028
African Aquaculture Company informa que cuenta con licencias de cultivo por un volumen total de 51.000 toneladas de salmón frente a Lüderitz. La actualización de AKVA sitúa el primer traslado de smolts al mar en el primer trimestre de 2028. Los smolts son salmones juveniles preparados para continuar su cultivo en agua de mar.
La colaboración entre ambas empresas fue presentada en Aqua Nor 2025. AKVA ya venía mostrando su expansión global y un nuevo contrato land-based. El planteamiento inicial consideraba cinco jaulas flotantes, con fondeos, alimentación, cámaras y soluciones digitales. Ese acuerdo se apoyaba en más de dos años de trabajo conjunto para adaptar el concepto y la tecnología a las condiciones locales.
La desarrolladora vincula la elección de la zona con la influencia de la corriente de Benguela. En su sitio corporativo, describe temperaturas costeras medias de entre 10 y 15 °C frente a Lüderitz.
Qué aporta la investigación sobre redes y corrientes
Un estudio de Gansel y colaboradores, publicado en 2018 en Aquacultural Engineering, muestra por qué las corrientes importan en estos cálculos. Los investigadores remolcaron una jaula para salmón de 12 metros de diámetro y seis metros de profundidad en un fiordo. Evaluaron velocidades relativas del agua de entre 0,1 y 1 metro por segundo.
Los ensayos registraron cambios en la deformación de la red, el volumen de la jaula y las fuerzas de arrastre. Al aumentar la velocidad, el volumen contenido por la red disminuyó.
El trabajo aporta evidencia experimental sobre la interacción entre el flujo de agua y las estructuras de cultivo. También subraya la necesidad de representar mejor ese comportamiento en los modelos utilizados para calcular las cargas.

















