La Comisión Europea anunció que preparará un instrumento legislativo específico para la acuicultura como parte de su Visión 2040 para la pesca y la acuicultura. El objetivo es avanzar con los Estados miembros hacia un marco regulatorio más coherente, que facilite la inversión y el desarrollo del sector.
La estrategia, presentada el 20 de octubre, establece una orientación de política para los próximos años. Los cambios concretos en las reglas de cultivo deberán definirse mediante las futuras propuestas y su tramitación.
Para los productores, una cuestión central será cómo esa intención se traduce en permisos y condiciones previsibles para invertir.
Legislación acuícola y permisos de operación
Actualmente, las explotaciones acuícolas de la Unión Europea están sujetas a procedimientos de autorización y seguimiento en los países miembros. Deben cumplir exigencias europeas y nacionales sobre salud humana y animal, además de protección ambiental.
La Federación Europea de Productores de Acuicultura (FEAP) valoró el anuncio de una normativa específica. Según su evaluación, la propuesta se prevé para fines de 2027 y buscará simplificar el marco regulatorio y administrativo.
La federación sostuvo que su efecto dependerá de que permita acortar los procesos de autorización en la práctica. Según la organización, obtener permisos para una nueva granja puede tomar entre cinco y ocho años.
Una producción que retrocedió en 2024
Los datos de Eurostat muestran la dimensión del desafío productivo. En 2024, la acuicultura de la Unión Europea produjo alrededor de un millón de toneladas, un 3,7% menos que el año anterior.
La cifra incluye peces, moluscos, algas y crustáceos. Los mejillones representaron el 32,8% del volumen total, seguidos por las truchas, con un 17,2%, y las doradas, con un 10%.
La Comisión identifica el estancamiento acuícola entre los problemas que aborda la estrategia. A ello se suman la competencia por el espacio, los costos energéticos y la necesidad de adaptación climática.
Trazabilidad digital y apoyo financiero
La Visión 2040 también promueve la trazabilidad digital de los productos acuáticos a lo largo de la cadena de suministro, con horizonte en 2029. La medida busca fortalecer la transparencia y la confianza del consumidor.
En paralelo, el plan contempla acciones para impulsar la demanda de alimentos acuáticos producidos en la Unión Europea y apoyar la diversificación.
En financiamiento, la propuesta presupuestaria para 2028–2034 considera una asignación mínima equivalente a unos US$2.241 millones para funciones centrales de la Política Pesquera Común. Su alcance comprende pesca y acuicultura sostenibles, además de conservación y restauración de ecosistemas marinos.
La Comisión también plantea movilizar inversión privada y reforzar la cooperación con el Banco Europeo de Inversiones y bancos nacionales de fomento. En la transición energética, la estrategia prioriza la eficiencia hasta 2030. Desde entonces, plantea ampliar el uso de tecnologías de bajas o cero emisiones.
Los productores piden metas de crecimiento
La FEAP destacó que la estrategia reconoce a la acuicultura como un componente estratégico del sistema alimentario europeo. Sin embargo, observó que el documento no establece metas cuantitativas de crecimiento ni contribuciones nacionales.
La federación pidió un objetivo vinculante de producción de peces para 2040, acompañado de hitos intermedios. A su juicio, esa definición permitiría a los Estados miembros y a los inversionistas trabajar con una planificación más concreta.
















