La economía chilena cerró octubre con señales mixtas, pero en terreno positivo. De acuerdo con el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) publicado por el Banco Central, la actividad creció un 2,2% en comparación con el mismo mes de 2024, confirmando la tendencia de recuperación que se viene observando durante el segundo semestre.
En su medición desestacionalizada, el indicador también mostró dinamismo: un avance de 0,7% en el mes y 2,5% en doce meses. Octubre contó con la misma cantidad de días hábiles que el año anterior, por lo que la comparación —según el ente emisor— permite una lectura más precisa del comportamiento de los distintos sectores.
Comercio y servicios empujan; la minería resta
El Banco Central explicó que el crecimiento se sustentó principalmente en el buen desempeño de los servicios y el comercio, sectores que han mostrado mayor resiliencia frente a la desaceleración global.
Sin embargo, no todos acompañaron el repunte. La minería volvió a registrar un retroceso, presionada por una menor extracción de cobre, lo que se tradujo en una caída de 0,2% en la producción de bienes. También se observó una baja en el resto de bienes, influida por un menor valor agregado en la generación eléctrica. En contraste, la industria manufacturera logró un avance gracias al aumento en la elaboración de alimentos.
Imacec no minero sigue firme
El Imacec no minero, termómetro clave para seguir la actividad interna, anotó un sólido crecimiento interanual de 2,6%. En su variación desestacionalizada subió 0,6% respecto del mes previo y 3% en comparación con octubre de 2024, confirmando que la economía, excluyendo el componente más volátil ligado al cobre, continúa expandiéndose de manera consistente.
El escenario deja en evidencia un año marcado por la divergencia sectorial: mientras servicios y comercio avanzan con fuerza, la minería mantiene una trayectoria descendente que sigue moderando el desempeño general.


















