El comercio internacional de productos del mar atraviesa uno de sus momentos más complejos en décadas. Un nuevo informe de RaboResearch alerta que los aranceles, las sanciones y las crecientes tensiones geopolíticas están desestabilizando las cadenas de suministro, disparando los precios y provocando un reordenamiento de los flujos comerciales en todo el mundo, así da cuenta el portal globalseafood.
El comercio mundial de productos del mar entra en aguas turbulentas
Los principales perjudicados hasta ahora: los exportadores de Asia y los consumidores de Estados Unidos y Europa. Países como India, Vietnam e Indonesia ven afectadas sus exportaciones, mientras que los consumidores finales enfrentan precios cada vez más elevados y menor disponibilidad de productos clave como el camarón y el salmón.
“El sector pesquero está en medio de una tormenta perfecta”, señala Gorjan Nikolik, analista senior de RaboResearch. “Las barreras comerciales y el riesgo geopolítico están forzando a los actores del sector a diversificar sus mercados y fuentes de abastecimiento. Ya no es una opción; es una necesidad para sobrevivir”.
El camarón, en el ojo del huracán
Uno de los mercados más golpeados es el del camarón. Con aranceles de hasta un 50% sobre productos provenientes de Asia, el crustáceo más consumido en EE. UU. podría ver una caída inevitable en su consumo, ya que los precios resultantes superan lo que los consumidores están dispuestos a pagar.
Salmón y tilapia, con futuro incierto
El salmón también enfrenta riesgos. Las posibles tarifas de entre 25% y 35% sobre el salmón canadiense amenazan con encarecer aún más un producto cuyo ciclo de producción ronda los tres años. El informe apunta a una ralentización en las inversiones y una menor disponibilidad a corto plazo.
En el caso de la tilapia y el pangasius, los efectos son igualmente severos. La tilapia china, con un arancel del 75%, prácticamente ha salido del mercado estadounidense. Como resultado, se espera una redirección hacia África y América Latina, con riesgos para las industrias locales que podrían enfrentar una oleada de importaciones baratas.
Fondo del mar, sanciones en aumento
El pescado de fondo de origen ruso —clave para abastecer mercados globales— también ha sido blanco de sanciones en Europa, Reino Unido y Estados Unidos. Esto ha provocado un alza de precios y desajustes en la oferta que impactan desde los procesadores hasta los restaurantes tradicionales de pescado en el Reino Unido.
Un horizonte incierto
Según RaboResearch, la industria pesquera global ha entrado en un “período prolongado de inestabilidad”. La recuperación dependerá de la capacidad del sector para diversificarse, fortalecer sus mercados internos y adaptarse a un entorno comercial cada vez más impredecible.



















