Hace unas semanas, en la charla titulada “Bioresiliencia desde la ova a la transferencia”, Carolina San Martín, gerente de Estudios y Desarrollo de MNL Group, abordó uno de los conceptos que hoy gana mayor relevancia en la salmonicultura: la capacidad de los peces para resistir, adaptarse y recuperarse rápidamente frente a los múltiples desafíos biológicos y productivos del ciclo acuícola.
Desde el inicio de su exposición, San Martín planteó que la industria debe asumir que los desafíos sanitarios y ambientales son inevitables. “Todos sabemos que vamos a tener que lidiar con enfermedades, estrés ambiental y manejos productivos”, señaló, explicando que esa realidad llevó al equipo a consolidar el enfoque Bioresilience at Work como eje central de su trabajo.
Resistir, adaptarse y recuperarse
Al profundizar en el concepto, la expositora enfatizó que la bioresiliencia no se limita a evitar problemas, sino a responder mejor frente a ellos. “Necesitamos que nuestros peces resistan, que se adapten y que se recuperen rápidamente”, explicó, precisando que estos desafíos incluyen desde la calidad del agua —como gasometría y metales tóxicos— hasta el estrés asociado a los manejos productivos.
San Martín subrayó que factores como los desafíos metabólicos internos del pez o las intervenciones sanitarias pueden interferir en su respuesta fisiológica. “Muchas veces los tratamientos pueden intervenir vías metabólicas y llevar al pez a no responder como estábamos esperando”, advirtió.
Energía, metabolismo y control de la inflamación
Uno de los ejes centrales de la charla fue el metabolismo energético. Según explicó, la clave está en permitir que el pez utilice su energía de manera eficiente. “Lo que nos importaba mucho era darle al pez una mayor eficiencia energética, que se dedique más a crecer”, junto con flexibilidad metabólica, salud hepática y control de la inflamación crónica.
En este contexto, destacó el rol de la mitocondria como centro de decisión energética. “La mitocondria es la que decide en qué va a gastar su energía el pez: crecimiento o respuesta a una patología”, afirmó, detallando cómo el estrés y la sobreproducción de especies reactivas de oxígeno pueden llevar a estados de hiperoxidación.
FWXT: una solución orientada a la bioresiliencia
Durante la presentación, San Martín dio a conocer el desarrollo del producto Fresh Water FWXT®, diseñado para agua dulce y procesos de transferencia. “Nuestro producto no es un inmunoestimulante, es un inmunomodulador y un normalizador sistémico del metabolismo”, sostuvo, destacando su acción sobre vías metabólicas como AMPK y NRF2, clave para restaurar el equilibrio energético y reducir la inflamación.
La expositora también abordó la importancia de mitigar el estrés asociado a la transferencia. “La transferencia es uno de los modelos de estrés más importantes que vive el pez”, señaló, explicando que el enfoque busca favorecer una recuperación más rápida y una mayor resiliencia frente a brotes sanitarios inevitables.
Evidencia y resultados productivos
San Martín respaldó sus planteamientos con resultados de estudios recientes. Destacó un trabajo independiente que mostró una respuesta inmune más rápida y una reducción significativa de mortalidad. “Gracias a nuestro producto hubo un 61% menos de mortalidad en general”, indicó, enfatizando que la bioresiliencia permite enfrentar eventos críticos incluso después de finalizada la suplementación
Finalmente, recalcó que el enfoque integral de la bioresiliencia apunta a mejorar el bienestar animal, reducir el estrés y lograr peces más homogéneos y eficientes. “Todo lo que queremos es tener bienestar animal y, por lo tanto, disminuir el estrés”, concluyó


















