Tras meses de negociaciones y una crisis de liquidez, la empresa productora de salmón RAS con base en Homestead, Florida, anunció que su director financiero (CFO) y subdirector ejecutivo, Gunnar Aasbø-Skinderhaug, dejará sus funciones el próximo 31 de diciembre de 2026.
Gunnar llegó a Atlantic Sapphire hace dos años y medio tras una extensa trayectoria en la salmonicultura noruega. En este marco, Gunnar confirmó que su salida responde a su decisión de regresar a su país de origen para integrarse nuevamente a la industria de cultivo tradicional en aguamar. El ejecutivo también confirmó que permanecerá en Miami durante los próximos meses para encabezar el traspaso a un nuevo responsable de finanzas, quien será designado antes de fin de año.
Sobre esto, Gunnar detalló que, «Tras dos años y medio en Atlantic Sapphire hemos logrado grandes avances operacionales para la compañía y, en lo personal, ha sido una etapa enriquecedora aquí en Miami. Agradezco a todos los colegas y al directorio por la colaboración durante mi gestión. Ahora es momento de regresar a Noruega y asumir una nueva posición en la industria de la salmonicultura convencional».
El presidente del directorio, Kenneth J. Andersen, reconoció públicamente la labor de Gunnar, subrayando su «profunda comprensión del negocio acuícola y aporte profesional decisivo para el desarrollo de la compañía en un periodo complejo».
Un rescate y la Bolso de Oslo
La salida del CFO ocurre en un momento decisivo para el futuro societario de la compañía. Atlantic Sapphire convocó para este 15 de septiembre una junta extraordinaria de accionistas con el objetivo de aprobar la conversión en capital de un paquete de préstamos puente que va hasta los USD 12 millones.
Esta operación, contempla la emisión de más de 1.125 millones de acciones nuevas, lo que provocará una dilución de la estructura accionaria previa.
Con este movimiento, el consorcio inversor Coral HoldCo AS (que reúne a actores clave de la industria noruega como Nordlaks Holding AS, Condire Management, Strawberry Capital, Nokomis Capital y Joh. Johannson Eiendom) pasará a concentrar más del 99% del capital y de los derechos de voto.
El expediente remitido por el directorio de accionista señala que desde febrero del 2026 la empresa reportaba requerimientos urgentes de capital entre USD 15 y USD 30 millones para evitar caer en incumplimientos bancarios con entidades como DNB Bank. De no ejecutarse este plan de refinanciamiento, el directorio estimó que la compañía se enfrentaba a una inminente liquidación judicial, advirtiendo que el valor del patrimonio contable se consideraba prácticamente perdido.
Reflejo de esta estrechez, apenas el pasado 8 de septiembre el propio Aasbø-Skinderhaug firmó la extensión de un tramo de crédito puente (Tranche D) por USD 1,5 millones adicionales a una tasa anual del 20%.
Maduración biológica frente a la presión de caja
La salida de Aasbø-Skinderhaug y la reestructuración corporativa se dan en un escenario de marcados contrastes. Mientras las finanzas obligaron a ceder el control del proyecto a capitales privados, la operación técnica en el Bluehouse de Homestead comienza a exhibir señales de estabilización biológica bajo el liderazgo de su CEO, Pedro Courard.
De acuerdo con el informe de resultados del primer semestre del 2026, la instalación cerró junio con una biomasa de 3.592 toneladas y un incremento interanual del 14% en los volúmenes de cosecha, alcanzando precios de venta al alza.
Entre las mejoras técnicas implementadas en los sistemas RAS durante la primera mitad del año, la empresa completó la puesta en marcha de un nuevo sistema de enfriamiento de agua para optimizar consumos energéticos, además de ampliar la capacidad de desgasificación de dióxido de carbono (CO2) y biofiltración en todos los sistemas de engorda, facilitando un mayor nivel de alimentación diaria.
Actualmente, Atlantic Sapphire opera su Fase 1 con una capacidad instalada estimada entre 7.500 y 8.500 toneladas HOG anuales. No obstante, el financiamiento para completar la fase 2 y las futuras inyecciones de liquidez quedarán bajo el amparo directo del sindicado de inversores de Coral HoldCo, fuera del criterio de los mercados bursátiles públicos.


















