El plan fue ratificado en Yakarta (capital de Indonesia) por el Ministro de Asuntos Marinos y Pesca de Indonesia (KKP), Sakti Wahyu Trenggono y por el embajador australiano, Rod Brazier. Esta iniciativa toma como modelo la experiencia acuícola de Tasmania, estado australiano con trayectoria en investigación y centros de cultivo RAS.
Eficiencia hídrica y transición de especies
El despliegue de los módulos mini-RAS busca responder a los desafíos ambientales de la acuicultura tradicional. Al recircular, filtrar y desinfectar el agua de forma continua, los productores rurales pueden mantener un control riguroso de parámetros físico-químicos como temperatura, oxígeno disuelto y bioseguridad sanitaria, reduciendo drásticamente la demanda de recambio de agua en cuencas vulnerables.
En su etapa inicial, el Ministerio de Pesca concentrará estos sistemas modulares en el cultivo intensivo de tilapia y pez gato (catfish), especies clave para el consumo interno y la nutrición popular. Posteriormente, el programa proyecta escalar hacia producciones de mayor valor de mercado con especies de Panga (Pangasius), Barramundi (Lates calcarifer), Mero (Grouper), y Perca de jade (Jade perch).
En este marco, el ministro Trenggono enfatizó que el convenio no debe interpretarse como una simple transacción de equipamiento, señalando que, «Esperamos que el fortalecimiento de la cooperación pesquera no se limite a la inversión, sino que contemple el empoderamiento comunitario, la mayor capacidad productiva, la transferencia técnica y la sostenibilidad de los ecosistemas intervenidos».
Por su parte, el embajador Brazier destacó que Australia volcará en este proyecto años de desarrollo científico orientados a maximizar rendimientos reduciendo la huella ecológica y el impacto en los fondos marinos y fluviales.
Acuerdo bilateral por la resiliencia alimentaria
El anuncio de los mini-RAS, responde a una estrategia bilateral de resiliencia alimentaria y energética articulada tras las cumbres bilaterales entre el presidente indonesio Prabowo Subianto y el primer ministro australiano Anthony Albanese.
En un contexto global condicionado por la inestabilidad en Medio Oriente y las cadenas de suministros agrícolas, Indonesia y Australia han formalizado un esquema de cooperación complementaria.
Mientras el estado indonesio inició el envío escalonado de 250.000 toneladas de fertilizante urea a puertos australianos para asegurar las cosechas oceánicas, Australia retribuye integrando a las comunidades indonesias en la vanguardia de la biotecnología acuícola y los sistemas RAS comunitarios.



















