El hecho fue reportado originalmente el 31 de agosto en el Portal de Acuicultura de Terranova. Ahora, la compañía ha entregado una estimación preliminar de las pérdidas. Si bien el inventario total antes del evento superaba los 1,7 millones de salmones, se estima que alrededor del 23% no sobrevivió.
Pronunciamiento de Mowi
Según Mowi, la causa más probable fue una inversión de termoclina, un fenómeno oceanográfico que ocurre cuando el agua fría y con bajo oxígeno del fondo marino asciende, desplazando las capas cálidas y oxigenadas de la superficie. Este cambio abrupto puede resultar letal para los peces de cultivo, especialmente en entornos cerrados como las jaulas marinas, así lo reporta el medio especializado Fish Farmer Magazine.
“Este incidente representa una pérdida dolorosa para nuestro equipo, que ha cuidado de estos peces durante dos años”, señaló la empresa en un comunicado. Mowi destacó la rápida respuesta de su personal y agradeció su profesionalismo frente a la emergencia.
La compañía también reconoció el impacto económico que implica este evento, aunque subrayó que se trata de un hecho aislado tras varios años sin incidentes graves. “El 2025 está resultando ser un año ambientalmente desafiante para todos los productores de salmón en Terranova”, afirmó.
Estos sucesos reavivan la preocupación sobre la vulnerabilidad de la acuicultura frente a cambios ambientales extremos, especialmente en zonas sensibles a variaciones oceánicas. El caso podría abrir el debate sobre la resiliencia del modelo de cultivo actual ante el cambio climático y la necesidad de estrategias de mitigación más robustas.



















