Sin embargo, este continuo avance no viene exento de desafíos, especialmente en términos de sostenibilidad y resiliencia.
Uno de los principales retos que enfrenta la industria acuícola es la dependencia de insumos críticos para la alimentación de peces y camarones cultivados. Durante décadas, la industria ha confiado en harinas y aceites de pescado provenientes de pesquerías sobreexplotadas.
Riesgos de la dependencia en pocos insumos
Esta limitada diversificación de materias primas expone a las empresas acuícolas a múltiples riesgos, entre ellos:
Alto costo y volatilidad de commodities: La harina de pescado, en particular, ha experimentado fluctuaciones significativas en su precio, afectando la rentabilidad de las operaciones.
Shocks en el abastecimiento: La dependencia de fuentes limitadas hace que la cadena de suministro sea vulnerable a interrupciones imprevistas.
Impactos ambientales: La sobreexplotación de recursos marinos para obtener insumos acuícolas contribuye a la disminución de poblaciones de especies destinadas al consumo humano.
Baja resiliencia ante eventos climáticos extremos: La falta de diversificación deja a la industria vulnerable ante desafíos climáticos y otros factores disruptivos.

Innovación abre nuevas fuentes sostenibles
Para abordar estos desafíos, en los últimos años ha surgido una ola de innovación y desarrollo en la búsqueda de insumos alternativos y sostenibles para la alimentación acuícola. Entre estas innovaciones se incluyen:
Subproductos agroindustriales: Utilización de cáscaras, pulpas, orujos y otros desechos para crear fuentes nutritivas y sostenibles.
Nuevas fuentes de proteína: Exploración de insectos, algas e incluso hongos como alternativas a las tradicionales fuentes de proteínas.
Ingredientes bioactivos: Incorporación de compuestos naturales con beneficios para la salud de los organismos acuáticos.
Orujo de aceituna lidera innovación chilena
En este contexto, Chile destaca por su investigación y desarrollo en torno al orujo de aceituna como ingrediente clave para la alimentación de salmones. Estudios recientes respaldan su potencial, gracias a su alto valor nutricional y la presencia de compuestos bioactivos beneficiosos.
Empresas locales han invertido años en investigar y optimizar procesos para aprovechar este abundante subproducto acuícola. El orujo de aceituna ofrece ventajas competitivas significativas en términos de disponibilidad, sustentabilidad y funcionalidades para la acuicultura.
Claramente, la diversificación de insumos con ingredientes locales e innovadores, como el orujo de aceituna, emerge como una pieza fundamental para consolidar una acuicultura resiliente y sostenible a largo plazo. Este enfoque no solo asegura la continuidad del crecimiento de la industria, sino que también promueve prácticas más responsables y amigables con el medio ambiente.


















