The Coalition of First Nations for Finfish Stewardship, la BC Salmon Farmers Association (BCSFA) y el BC Centre for Aquatic Health Sciences (BC CAHS) publicaron una revisión exhaustiva de la industria salmonicultora en Columbia Británica (BC).
La publicación colaborativa de 500 páginas, titulada «Modern Salmon Farming in British Columbia: A Review» (La salmonicultura moderna en Columbia Británica: Una revisión), contiene más de 500 citas de estudios e investigaciones científicas, datos gubernamentales, datos de organizaciones no gubernamentales ambientales, datos del sector y otras referencias externas.
El documento incorpora aportes y revisiones de socios de las Primeras Naciones, académicos de acuicultura, científicos del Pacífico y expertos en el tema. Fue encargado por la coalición y otras Primeras Naciones con derechos que albergan centros de cultivo en sus territorios ancestrales para brindar mayor transparencia y detalles sobre las operaciones de salmonicultura con el fin de responder a las preguntas de las comunidades indígenas a medida que se acerca la transición del sector por parte del gobierno federal.
Aportes del estudio
«Como Primeras Naciones con centros de cultivo en nuestros territorios que avanzamos con el gobierno en la transición del sector, algunas de nuestras comunidades han notado vacíos de conocimiento o información sobre la salmonicultura moderna», dijo Dallas Smith, portavoz de la coalición y miembro de la Nación Tlowitsis.
Manifestó que «nuestro liderazgo quiere tomar las decisiones mejor informadas para nuestras comunidades con respecto al sector y nuestros planes de manejo marino. Por eso le pedimos a la BCSFA que elaborara un ‘documento’ con información sobre los centros de cultivo que respondiera a las preguntas de nuestros miembros.»
Los temas cubiertos en la publicación a lo largo de 13 capítulos incluyen el estado actual del salmón del Pacífico, salmón del Atlántico, el piojo de mar, la salud de los peces, las condiciones bentónicas, las capturas incidentales, las interacciones con mamíferos y la administración por parte de las Primeras Naciones.
«Los salmonicultores de Columbia Británica siempre se han comprometido a respetar a las Primeras Naciones, las prácticas responsables, la administración ambiental y el compromiso con la comunidad», dijo Brian Kingzett, director ejecutivo de BCSFA. «Este documento de revisión científica refuerza la posición del sector como un contribuyente responsable a la economía, el medio ambiente y el bienestar de las comunidades costeras», agregó.
Salmón del Atlántico
El DFO (Departamento de Pesca y Océanos de Canadá) completó recientemente un extenso estudio para determinar si los peces producidos en centros de cultivo depredan a los alevines de salmón silvestre. “Se analizaron los estómagos de más de 7.000 salmones del Atlántico de tamaño apto para la cosecha en varias plantas procesadoras de la Isla de Vancouver entre 2017 y 2019. De los 7.200 salmones de centros de cultivo analizados, solo se encontraron siete peces silvestres en sus estómagos. Cuatro de los siete peces se identificaron como arenques, mientras que los otros tres no pudieron identificarse por completo, pero probablemente también eran arenques”, se detalló en el informe.
Recientemente se presentaron evidencia de que la domesticación del salmón del Atlántico ha permitido la evolución de una mayor susceptibilidad a la depredación. “Se propone que esta mayor susceptibilidad a la depredación contribuye a una menor tasa de supervivencia del pez de centro de cultivo escapado en comparación con el pez silvestre”, sostuvieron en la revisión.
Mejoras en algunas cifras
En el documento también se detalló que entre 2020 y 2022, se escaparon de los centros de cultivo 121 salmones del Atlántico. En general, esto representa una reducción del 97% en los escapes desde 2010, cuando el DFO (Departamento de Pesca y Océanos de Canadá) asumió la responsabilidad.
En términos de salud se detalló que los tratamientos con antibióticos para el salmón de centros de cultivo en el medio marino se han reducido a menos del 20% del uso máximo que se registró en 1997.
“Los equipos de sanidad de las salmoneras han logrado disminuir con éxito la prevalencia de enfermedades de alto riesgo. Por ejemplo, los brotes del virus IHN (Necrosis Hematopoyética Infecciosa) se redujeron de 36 centros a lo largo de 23 meses (2001 – 2003) a tan solo tres centros en tres meses (2012). Desde 2012, todo el salmón del Atlántico de acuicultura se vacuna contra el IHN y no se han producido nuevos brotes”, detallaron en la revisión.
Actualmente, solo alrededor del 3% del salmón de centros de cultivo en el medio marino muere por enfermedades infecciosas cada año. En específico, aproximadamente el 17% del salmón del Atlántico de centros de cultivo y el 10% del salmón del Pacífico mueren cada año por otras causas.



















