La tenacibaculosis, una enfermedad ulcerativa de la piel causada por bacterias del género Tenacibaculum sp., sigue representando una amenaza significativa para la industria del salmón.
Esta infección bacteriana, que afecta principalmente a peces en aguas de mar, es responsable de graves daños económicos debido a su alta patogenicidad y sus efectos clínicos en especies como el salmón del Atlántico (Salmo salar).
Sobre la Tenacibaculosis
Los investigadores Dr. Marcos Godoy (Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas, CIBA y de la USS) y Juan Pablo Pontigo (Laboratorio Institucional, Universidad San Sebastián), plantean en su «paper» «Tenacibaculosis y su impacto en la producción del salmón: Perspectivas desde la investigación genómica» que los patógenos Tenacibaculum dicentrarchi, Tenacibaculum finnmarkense, Tenacibaculum maritimus y Tenacibaculum piscium son los principales agentes responsables de esta enfermedad.

Microbiológicamente, las especies de Tenacibaculum son bacilos estrictamente aeróbicos, Gram negativos, móviles y formadores de colonias de color amarillo. Los signos clínicos característicos de la enfermedad suelen manifestarse principalmente tras el traslado de los peces a agua de mar, destacándose la erosión en las aletas, así como en las áreas bucales y rostrales (Godoy, 2024).
Asimismo, de forma variable, se observa pigmentación amarilla en las lesiones y en algunos casos, una capa mucosa que las cubre, correspondientes a las colonias bacterianas.
El análisis del historial clínico, los hallazgos de la necropsia y los resultados de laboratorio, son fundamentales para determinar el significado clínico y productivo de los casos.



















