La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) ha determinado que el formaldehído presenta un riesgo de lesión para la salud humana bajo sus condiciones de uso (COU) debido a la exposición aguda por inhalación y por vía cutánea. La EPA también identificó el cáncer y otros riesgos crónicos debido a la inhalación prolongada de formaldehído. La agencia señala que estos riesgos pueden no aplicarse a todas las personas ni en todos los lugares, y describe algunas de las incertidumbres en sus conclusiones. Sin embargo, la EPA tiene una alta confianza en las conclusiones generales de la evaluación de riesgos.
Exposición y efectos en la salud
Debido a sus múltiples y variadas fuentes, las personas se exponen habitualmente al formaldehído en entornos interiores y exteriores, a menudo a partir de más de una fuente a la vez. Los estudios en personas demuestran que la exposición al formaldehído durante un corto período de tiempo, alrededor de 15 minutos (llamada exposición aguda), causa irritación sensorial, como inflamación ocular y respiratoria. Los efectos de irritación sensorial desaparecen cuando cesa la exposición. La inhalación de formaldehído durante períodos más largos puede reducir la función pulmonar y aumentar las enfermedades relacionadas con el asma y las alergias, así como el cáncer. El contacto cutáneo con productos que contienen formaldehído también puede provocar reacciones alérgicas. No se prevé que el formaldehído persista en el agua o el suelo debido a sus propiedades físicas y químicas; por lo tanto, no se espera que se encuentre en las aguas subterráneas o superficiales utilizadas para el agua potable.
La evaluación de riesgos de la EPA se centró en las fuentes de formaldehído relacionadas con la fabricación, el procesamiento, la distribución comercial, el uso y la eliminación del formaldehído y los productos y artículos que contienen formaldehído y que están sujetos a la TSCA (Toxic Substances Control Act). Estos pueden incluir artículos de madera compuesta, plásticos, pinturas, adhesivos y selladores. Las mayores liberaciones de formaldehído de los artículos se producen cuando son nuevos.
Opiniones opuestas
El Concilio Americano de Química (ACC) declaró en un comunicado que “si bien el ACC reconoce que la EPA realizó varios ajustes importantes en la evaluación final de riesgos, persisten las preocupaciones sobre el continuo desprecio de la agencia por los requisitos legales relacionados con la calidad científica, las revisiones de los pares y la participación de la opinión pública y de otras agencias. La TSCA exige que la EPA revise y regule las sustancias químicas basándose en los mejores datos científicos disponibles. Esta evaluación de riesgos se basa en una evaluación viciada realizada por el programa del Sistema Integrado de Información sobre Riesgos (IRIS) de la EPA, un programa que nunca ha sido autorizado por el Congreso, carece de transparencia y está fuera de sintonía con la mejor ciencia y los mejores métodos disponibles. La EPA debería volver a la mesa de discusión científica en lo que respecta al formaldehído en lugar de perseguir acciones irresponsables de ‘pato cojo’ que amenazan la economía de EE. UU. y sectores clave que apoyan la salud, la seguridad y la seguridad nacional«.
Los más expuestos al formaldehído
La EPA determinó que los trabajadores que se encuentran en lugares de trabajo donde se utiliza formaldehído corren el mayor riesgo de exposición, especialmente si no llevan equipo de protección personal. Los trabajadores también pueden estar expuestos por contacto cutáneo con materiales que contengan la sustancia. La mayor parte del riesgo para los trabajadores se debe a la exposición aguda por inhalación y por vía cutánea. El riesgo de cáncer para los trabajadores en muchas condiciones de uso también respalda la determinación de la evaluación.
Agregan que seguirán colaborando con las partes interesadas a medida que se perfeccione la evaluación de riesgos, donde deben ponerse en contacto con la EPA a través del personal de la agencia.


















