Un salmón de 7 kg proveniente de China, una generosa ventaja fiscal y un grupo de ejecutivos noruegos sorprendidos: el gesto inesperado de Ragnar Joensen, CEO de Nordic Aqua, en el Foro de Productos del Mar del Atlántico Norte, no solo mostró una recuperación tras un problema de calidad, sino que podría haber marcado el inicio de una transformación en la industria mundial del salmón.
En un acto que cautivó a los asistentes, Joensen, veterano de la acuicultura feroesa y ex ejecutivo de Marine Harvest (ahora Mowi), subió al escenario con dos impresionantes salmones de 7 kg en mano. El propósito inicial de su presentación era claro: demostrar que Nordic Aqua había solucionado su problema de geosmina, el cual había obligado a la empresa a suspender las ventas por seis meses. Sin embargo, la reacción que generó fue mucho más significativa de lo esperado.
Ejecutivos noruegos e internacionales formaron una fila para probar el salmón cultivado en tierra en China. En una industria que durante años ha dependido de las exportaciones de Noruega, Escocia y Chile para abastecer a China, esta demostración simbolizó algo mucho más profundo: China no solo es un mercado, sino que pronto podría convertirse en un competidor de peso en la producción de salmón de alta calidad.
China: ventajas fiscales y proximidad
La sorpresa no se limitó a la recuperación de Nordic Aqua de un problema de sabor. La verdadera lección radica en cómo China está posicionándose para convertirse en un jugador clave en la producción de salmón. Joensen destacó las ventajas del modelo chino de acuicultura terrestre, que incluye:
- Un 40% de los costos de construcción cubiertos por el gobierno local.
- Una tasa impositiva corporativa de solo el 12,5% para la acuicultura terrestre, muy inferior a las tasas en Noruega.
- Ubicación estratégica de la planta de Nordic Aqua, a solo cinco horas en coche de 100 millones de consumidores, lo que elimina los altos costos de importación por vía aérea desde Europa o América del Sur.
Estas ventajas, junto con el respaldo gubernamental, permiten a China posicionarse como un competidor cada vez más fuerte frente a los productores establecidos en Noruega y Escocia.
El futuro del salmón global: ¿un cambio de poder?
China ha sido un comprador clave de salmón europeo y chileno durante años, especialmente de salmones grandes y de primera calidad. Con el salmón de 6 kg de Nordic Aqua cultivado en tierra, la compañía entra en competencia directa con los productores noruegos, quienes históricamente han tenido ventaja en términos de precio frente a los salmones más pequeños de Chile y Australia.
Aunque la producción de salmón terrestre en China sigue siendo pequeña, el modelo que Nordic Aqua representa podría alterar el panorama global si tiene éxito. El apoyo del gobierno y las exenciones fiscales permiten que el salmón chino compita en igualdad de condiciones con el salmón de mejor calidad proveniente de Noruega y Escocia, sin los costos de importación que han pesado sobre los productores tradicionales.
La demostración de Joensen en la NASF no solo fue un anuncio de la recuperación de la geosmina, sino una advertencia. Si el modelo chino prospera, es posible que veamos una reorganización en la forma en que se produce y distribuye el salmón en el mundo.
En ese escenario, Noruega podría verse desafiada por un competidor local que, con incentivos fiscales y proximidad al mercado, podría reducir su dependencia de las importaciones y eventualmente convertirse en un competidor global de pleno derecho.
Si bien este cambio puede parecer improbable, la historia de la industria automotriz nos recuerda cómo las dinámicas globales pueden dar un giro inesperado.



















