En su intervención en el Foro PescAR, Alicia Gallardo Lagno, presidenta de la comisión de animales acuáticos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), destacó el papel crucial de la acuicultura como motor económico y fuente de alimentación esencial para el futuro.


La especialista enfatizó que esta actividad no solo es clave para la seguridad alimentaria, sino que también está marcando una tendencia mundial que posiciona a la acuicultura como el principal sector productivo a nivel global, superando por primera vez a la pesca extractiva, así lo informa el portal Adnsur de Argentina.
Expansión de la acuicultura
Gallardo subrayó que durante la pandemia de COVID-19, la acuicultura fue vital para la subsistencia de muchas personas, quienes se alimentaron de trucha, tilapia y otros productos acuáticos que pudieron acceder fácilmente en sus hogares. En este sentido, la representante de la OMSA, resaltó que este sector es no solo un pilar económico, sino también un recurso vital en tiempos de crisis
A nivel mundial, la acuicultura ha tenido un crecimiento constante, con una proyección de expansión del 14% para 2030. Países como Noruega, líder en la producción de salmón, han incrementado su producción y se espera que este ejemplo sirva de modelo para otras naciones. Gallardo sugirió que Argentina, con condiciones climáticas y oceanográficas similares a las de Chile, tiene un potencial significativo para desarrollar su propia industria acuícola.


Uno de los desafíos destacados por Gallardo fue la necesidad de incrementar el consumo de productos acuáticos. En comparación con otros países de la región, como Perú, donde el consumo per cápita es de 27 kilos al año, Chile presenta una cifra menor, con 15,7 kilos. Para impulsar este consumo, la experta mencionó que es necesario promover estrategias como las ferias y mercados locales que faciliten el acceso a estos productos, tal como lo hace Perú.
Fomento y cuidado para el consumo del pescado
La innovación tecnológica y el avance en genética también fueron mencionados como factores cruciales para el crecimiento de la acuicultura. Gallardo hizo referencia al modelo chileno, que desde la década de 1980 ha consolidado una de las industrias acuícolas más competitivas del mundo. No obstante, advirtió que el sector también ha enfrentado desafíos importantes, como problemas sanitarios y regulatorios, que han requerido una mayor intervención del Estado.
Concluyó su discurso afirmando que la acuicultura es, sin lugar a dudas, el futuro, y que para que continúe su crecimiento, es imprescindible contar con políticas claras, incentivos adecuados y una promoción efectiva del consumo de pescado.

















