Con jaulas sumergibles reutilizadas y tecnología de Smir, Nova Sea inicia una nueva etapa en la acuicultura sostenible en Skogsholmen, Noruega. El proyecto marca un hito en la reducción de piojos de mar y mejora del bienestar del salmón.
La acuicultura noruega se sumerge hacia el futuro
Nova Sea finaliza con éxito la liberación de peces en jaulas profundas adaptadas por Smir en Skogsholmen, apostando por sostenibilidad y eficiencia.
En las tranquilas aguas de Helgeland, Noruega, un hito silencioso pero significativo ha tenido lugar: la liberación total de salmones en una instalación de cultivo profundo marca el inicio de una nueva era para Nova Sea. De la mano de Smir, compañía noruega especializada en tecnología acuícola, el proyecto transforma antiguas jaulas flotantes en estructuras sumergibles que operan por debajo del cinturón de piojos.
Este avance se traduce en una mejora tangible del entorno para los peces: menos estrés, mejor calidad del agua y una reducción considerable en la manipulación, explicó Marte Solheim Fossen, jefa de Soporte de Producción Marina de Nova Sea. “Los resultados iniciales son muy alentadores”, aseguró.
Smir impulsa un nuevo modelo de acuicultura
Smir, por su parte, destaca la doble ventaja de la solución: fácil de operar y respetuosa con el medio ambiente. “Reutilizamos infraestructuras existentes, lo que reduce costes y emisiones”, subrayó Ingolf Salen, director de operaciones de la compañía. Según Salen, el sistema permite que el piscicultor controle directamente la subida y bajada de las jaulas, reduciendo así la dependencia de apoyo externo.
El desarrollo del sistema fue posible gracias a una estrecha colaboración entre Nova Sea, Smir y otras firmas asociadas como KB Group y Badinotti. La alianza demuestra cómo la innovación bien dirigida puede dar frutos sostenibles en un sector que busca constantemente formas de reducir su huella ambiental.
La liberación de peces en Skogsholmen es solo el primer paso. Con la reciente adquisición mayoritaria de Nova Sea por parte de Mowi, se prevé que esta tecnología contribuya a las más de 600.000 toneladas de salmón que el gigante noruego planea cosechar el próximo año.
Este proyecto no solo representa una mejora tecnológica, sino también un cambio de paradigma en la forma de producir salmón en alta mar. Una apuesta profunda —en más de un sentido— por el futuro de la acuicultura.


















