El Congreso se prepara para una de las sesiones más decisivas —y tensas— del año. Este lunes, apenas horas después de las elecciones presidencial y parlamentaria, la Cámara de Diputados deberá retomar el debate del Presupuesto 2026, una discusión que llega profundamente fracturada: la comisión especial mixta rechazó casi todas las partidas y el plazo legal para aprobar el erario vence en apenas dos semanas.
Presupuesto 2026: la discusión más turbulenta del último tiempo
La presión política se siente con fuerza. A partir de marzo de 2026 habrá un reordenamiento legislativo, y todo indica que el país se encamina a una segunda vuelta presidencial, un escenario que amplifica los incentivos a la confrontación dentro del Congreso.
En un intento por desbloquear el proceso, el Gobierno ingresó esta semana un primer paquete de indicaciones. También lo hicieron los diputados, aunque muchas de sus propuestas quedaron descartadas por implicar gasto público, una atribución exclusiva del Ejecutivo. En total, ya se acumulan cerca de 500 enmiendas, un volumen que refleja la magnitud del desacuerdo.
El Gobierno busca contener el incendio
La estrategia del Ministerio de Hacienda se concentra en reincorporar partidas clave y asegurar recursos sectoriales y sociales que el oficialismo considera irrenunciables. Entre las modificaciones destacan:
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Aumento de los subsidios DS49 para viviendas nuevas, de 25.000 a 40.000.
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Autorización para ejecutar planes de reducción de listas de espera, coordinados con el Ministerio de Salud.
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Eliminación de sanciones a los SLEP por retrasos en insumos escolares.
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Reposición de programas sociales, como Más AMA para adultos mayores y HPV de Junaeb.
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Reasignación de fondos entre el Fondo de Tierras y el de Desarrollo Indígena.
A pesar de estos ajustes, los temas más conflictivos —incluida la glosa republicana de libre disposición, recursos para el reajuste del sector público y eventuales cambios en ingresos y gastos— quedaron postergados para las próximas etapas del debate.
Desde el oficialismo, el Frente Amplio aseguró que varias de sus propuestas fueron acogidas y llamó a una discusión “racional”. La senadora Yasna Provoste reforzó que el proyecto debe seguir perfeccionándose y advirtió contra retrocesos en políticas sociales y regionales.
Oposición alerta por reajuste y recortes polémicos
La oposición, por su parte, exige claridad sobre los fondos destinados al reajuste del sector público. El jefe de bancada de RN, Frank Sauerbaum, acusó que los montos no están detallados ni respaldados por recursos suficientes del Tesoro Público.
A la controversia se sumó un nuevo conflicto: el recorte superior a $1.200 millones a los Liceos Bicentenario, equivalente a una baja del 10,8%. La decisión generó críticas desde el mundo académico y fundaciones, que calificaron la medida de “inexplicable”.
Tensiones logísticas y una huelga inesperada
Como si el clima político no fuera suficiente, la huelga de pilotos de LATAM —que ha obligado a cancelar cientos de vuelos— amenaza con entorpecer el retorno de parlamentarios desde las regiones al Congreso tras las elecciones, agregando incertidumbre operativa a una agenda ya sobrecargada.
Un cierre incierto
En medio de recriminaciones, tensiones electorales y presiones sociales, el llamado del ministro de Hacienda, Nicolás Grau, apunta a la responsabilidad: “Oposición y oficialismo deben anteponer lo mejor para el país”.
La pregunta es si, con tan poco tiempo y tanto ruido político, el Congreso será capaz de aprobar a tiempo el presupuesto más conflictivo de los últimos años.



















