Durante la primera vuelta, marcada por un electorado dividido y por la irrupción de temas productivos y territoriales, ambos candidatos ya adelantaron sus visiones sobre la salmonicultura. De cara a una segunda vuelta corta y decisiva —que se define el 14 de diciembre— será clave observar si surgen nuevas señales programáticas para una de las industrias exportadoras más relevantes del país.
En una campaña marcada por la disputa territorial y el futuro productivo del país, Jeannette Jara y José Antonio Kast, dejaron múltiples definiciones en debates, entrevistas y encuentros sectoriales, configurando dos modelos desarrollo de una de las principales industrias exportadoras de Chile. Aquí le exponemos algunas de sus visiones.
Jeannette Jara: descentralización, nuevo pacto sectorial y reformas al sistema de permisos
La candidata oficialista ha mantenido una línea programática basada en la transformación productiva con foco territorial y social. En el Salmon Summit 2025, Jara llamó a impulsar “un nuevo pacto para la salmonicultura chilena, enfocado en el desarrollo regional con equilibrio ambiental y social”. Entre sus propuestas centrales destacó la descentralización de las decisiones, la racionalización de permisos y el fomento a la innovación.
En una entrevista radial, Jara recalcó que espera que la industria “siga creciendo, pero con reglas claras y decisiones tomadas desde los territorios”, además de criticar las barreras arancelarias de EE.UU. y llamar a diversificar mercados.
El medio Ex-Ante profundizó en sus planteamientos programáticos, donde la acuicultura está incluida dentro del eje “Transformación productiva”, destacando su potencial para posicionar a Chile como potencia alimentaria global bajo criterios de sostenibilidad. Su medida nº23 propone transferir la tramitación de concesiones acuícolas a entidades regionales y crear Consejos Regionales de Acuicultura, integrando a salmonicultores, comunidades indígenas y servicios públicos.
En materia de permisos, Jara insiste en que la actual estructura centralizada —con demoras de 5 a 8 años— es un impedimento para la inversión. Plantea seis medidas de agilización, entre ellas una ventanilla única sectorial, mayor participación ciudadana y una nueva Oficina Presidencial de Inversión. También propone eliminar el Comité de ministros.
José Antonio Kast: desregulación acelerada, certezas para invertir y expansión productiva
Kast, por su parte, ha situado a la salmonicultura como uno de los motores del desarrollo económico desde el sur austral. Durante su intervención en el Salmon Summit 2025, llamó a una desregulación sustantiva, acusando que la actual burocracia funciona como “sabotaje institucional”.
En Magallanes reafirmó este compromiso, señalando: “Estamos frente a un sector que ha logrado algo impresionante… exporta más de 6.000 millones de dólares al año y genera más de 80.000 empleos”.
Su crítica a la permisología también ha sido severa: “En una década se presentaron 210 expedientes de relocalización. ¿Cuántos se han aprobado? Uno. Eso no es regulación, eso es sabotaje institucional”.
El análisis de Ex-Ante describe que, aunque su programa menciona a la salmonicultura de forma indirecta, propone un marco habilitante basado en desburocratización, certezas jurídicas y modernización regulatoria. Plantea eliminar trabas innecesarias, fortalecer la institucionalidad ambiental con mayor capacidad técnica, crear Fuerzas de Acción Inmediata, y devolver certeza al SEIA mediante nuevas guías e instructivos. Respecto al medio ambiente, Kast apuesta por una alianza entre ciencia y políticas públicas que asegure compatibilidad entre productividad y sostenibilidad, impulsando innovación y mejores prácticas.
Más allá de las diferencias, ambos candidatos, días previos a la primera vuelta recibieron el denominado Plan Salmón 2050, donde tanto Jara como Kast valoraron la propuesta generada desde las regiones.
Dos modelos para una industria clave en la recta final electoral
Mientras Jara propone una reforma estructural del sistema de permisos, mayor descentralización y un pacto productivo con foco social y territorial, Kast se inclina por liberar barreras regulatorias, acortar tiempos de inversión y posicionar a la industria como pilar económico del sur de Chile.
Finamente, el sector salmonicultor observa con atención una segunda vuelta donde ambos candidatos han dejado claro que la industria será parte central del debate sobre el futuro productivo, ambiental y territorial del país.



















