Una resolución de Subpesca dio por aprobado el pronunciamiento favorable para un Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios en Carahue, tras no alcanzarse el quórum requerido en la comisión regional, tal como lo establece la Ley Lafkenche.


Un nuevo hito marcó la aplicación de la Ley Lafkenche en la macrozona sur. La Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) oficializó el pronunciamiento favorable para el establecimiento de un Espacio Costero Marino de Pueblos Originarios (Ecmpo) de aproximadamente 44 mil hectáreas, ubicado entre las regiones de La Araucanía y Biobío.
Pronunciamiento favorable por silencio administrativo
La decisión quedó formalizada mediante una resolución exenta publicada el 15 de diciembre de 2025, en la que Subpesca dio por aprobado el pronunciamiento de la Comisión Regional de Uso del Borde Costero (Crubc) de La Araucanía, pese a que esta no logró adoptar un acuerdo expreso dentro del plazo legal.
Según explicó la autoridad, durante la sesión ordinaria número 2 de la Crubc, realizada el 7 de noviembre, no se alcanzó el quórum de dos tercios de los miembros presentes exigido para resolver la solicitud. En ese contexto, se aplicó lo dispuesto en el artículo 8 de la Ley 20.249, que establece que, si la comisión no emite su pronunciamiento en el plazo de un mes, este se entiende como favorable.


De esta forma, Subpesca concluyó que quedó válidamente emitido el pronunciamiento positivo respecto del Ecmpo denominado Tirúa–Danquil, emplazado en la comuna de Carahue, consolidando así el avance administrativo del proceso.
Origen de la solicitud
La solicitud fue ingresada originalmente en 2017 por la Asociación de Comunidades Indígenas We Pu Lafken, organización que agrupa a 20 comunidades mapuche-lafkenche. El requerimiento busca el reconocimiento y resguardo de un amplio territorio costero-marino de alto valor cultural, social y productivo para las comunidades solicitantes.
El caso se enmarca en la Ley Lafkenche, normativa que reconoce el uso consuetudinario del borde costero por parte de los pueblos originarios y establece un mecanismo para la creación de espacios destinados a resguardar sus actividades tradicionales y su vínculo con el mar.

















