El proyecto se emplazará en un predio de 80 hectáreas en la zona de Río Grande, Tierra del Fuego. El diseño técnico operará bajo un modelo productivo que utilizará agua dulce captada del Río Chico, la cual pasará por un proceso automatizado de salinización y acondicionamiento hídrico adaptado para cada etapa del desarrollo del pez.
La planificación logística contempla el ingreso de los primeros lotes de smolts provenientes de Chile para dar inicio al ciclo de engorda en tierra. Los ejemplares serán sembrados en estanques circulares diseñados bajo estándares de alta densidad, monitoreados de forma constante mediante sensores automatizados de turbidez, oxígeno y parámetros de alimentación.
Bioseguridad
Para resguardar el estatus sanitario, el sistema contará con tecnología RAS de última generación. En esta línea el empresario fueguino Osvaldo “Sulko” Romero destacó las ventajas de este modelo frente al cultivo tradicional, declarando para medios argentinos que, «nuestro proyecto es producir salmones dentro de la tierra, como si fuera una pecera un poco más grande. Son piletones como tanques australianos, con una tecnología mucho mayor. Esto no va a ser en el mar, ni en lagos, ni en lagunas”.
En materia de bioseguridad y optimización, se proyecta la implementación de tecnología con drones submarinos ROV, para la limpieza de fondos y el tratamiento de efluentes, transformando los desechos orgánicos en subproductos nitrogenados aptos para el uso agrícola local.
Cronograma y procesamiento en planta
Los ejecutivos a cargo estiman que las obras de montaje de la infraestructura prefabricada se ejecutarán en el corto plazo, permitiendo iniciar operaciones de siembra durante los próximos meses. El ciclo de engorda terrestre proyecta alcanzar el peso de cosecha comercial (entre 4,5 y 5 kilos de peso promedio) en un período estimado de 10 meses según «Sulko».
Una vez consolidada la etapa de engorda, la compañía iniciará la operación continua de su planta de proceso. En esta instalación se ejecutará el sacrificio, fileteo, empaque y congelado del producto bajo formato fillet premium, asegurando un flujo de cosecha permanente mes a mes mediante un sistema de rotación de estanques.
«Sulko» Romero enfatizó la continuidad que tendrá estos procesos en la cadena, «cuando se empieza con la faena no se para nunca, porque todos los meses se va faenando dos, tres o cuatro piletones. El proceso es fileteado en cajas y frigorizadas”.
Empleo local
La fase inicial de cultivo generará entre 200 y 250 puestos de trabajo directos en Río Grande, cifra que se duplicará con la contratación de hasta 200 operarios adicionales una vez que la planta de proceso y la sala de faena entren en operación comercial. Si bien el modelo de negocios está orientado estructuralmente a la exportación para captar divisas, se determinó el resguardo de un 10% de la producción para el abastecimiento del mercado interno y consumo local de la isla de Tierra del Fuego.


















