Una empresa mayorista de productos del mar de Dallas, Estados Unidos, fue sentenciada a pagar una multa de US$250 mil después de comercializar salmón chileno falsamente etiquetado como proveniente de Escocia, Noruega y Canadá, una práctica que se extendió por más de dos años y que permitió a la compañía capturar ganancias estimadas en aproximadamente US$200 mil.
Según informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Seafood Supply Co. fue condenada el 17 de julio de 2026 por dos infracciones graves a la Ley Lacey, legislación que, entre otras disposiciones, prohíbe presentar registros, identificaciones o etiquetas falsas para productos pesqueros y otras especies comercializadas dentro del país.
La compañía, dedicada a la distribución mayorista de pescados y mariscos en Dallas, había reconocido su responsabilidad penal el 4 de marzo de 2026, dentro de la causa United States v. Seafood Supply Company, L.P., identificada con el expediente 3:26-CR-00088 ante el Distrito Norte de Texas.
Salmón chileno presentado con otros orígenes
Los antecedentes judiciales indican que el esquema operó entre enero de 2020 y febrero de 2022. Durante ese periodo, Seafood Supply Co. vendió salmón producido en Chile utilizando etiquetas que lo presentaban como originario de Escocia, Noruega o Canadá.
El Departamento de Justicia explicó que, generalmente, el salmón chileno adquirido por la empresa tenía un precio menor que el producto comercializado como escocés. La falsificación permitía, por lo tanto, venderlo bajo una procedencia asociada a una mayor valoración comercial, obteniendo un margen que no correspondía al origen real del pescado.
La estimación conservadora de las ganancias obtenidas ilegalmente mediante esta práctica alcanza aproximadamente los US$200 mil, una cifra cercana al monto de la sanción económica finalmente impuesta.
Los documentos disponibles no atribuyen irregularidades a los productores o exportadores chilenos ni identifican a las empresas que suministraron el salmón. Tampoco se informó de problemas sanitarios, de calidad o de legalidad en la producción del pescado. El ilícito investigado estuvo concentrado en las decisiones de etiquetado y comercialización adoptadas por el distribuidor estadounidense.
Tres años de supervisión y un plan de cumplimiento
Además de la multa de US$250 mil, Seafood Supply Co. quedó sometida a tres años de supervisión judicial corporativa y deberá implementar un plan de cumplimiento ambiental orientado a prevenir nuevas infracciones.
El Departamento de Justicia precisó que la empresa se encuentra bajo una nueva administración desde que ocurrieron los hechos. Sin embargo, la modificación de su estructura directiva no evitó la imposición de las sanciones correspondientes a las operaciones efectuadas entre 2020 y 2022.
La investigación fue realizada por la Oficina de Aplicación de la Ley de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, NOAA. La acusación estuvo a cargo de la Sección de Delitos Ambientales del Departamento de Justicia, con apoyo de la Fiscalía Federal para el Distrito Norte de Texas.
Trazabilidad y confianza del consumidor
NOAA advierte que la falsificación del país de origen puede utilizarse para evitar regulaciones, tasas o costos comerciales, además de introducir información engañosa dentro de la cadena de suministro. Sus inspectores verifican aspectos como la especie, el peso neto y la procedencia declarada de los productos pesqueros.
En este caso, el producto chileno no fue sustituido por una especie diferente ni objetado por sus condiciones sanitarias. Por el contrario, fue comercializado bajo denominaciones extranjeras para aprovechar la prima de precio asociada a otros orígenes.



















