La incertidumbre provocada por los cambios en la política arancelaria de Estados Unidos llevó a Great Northern Salmon a poner en pausa su proyecto de cultivo terrestre de salmón en Millinocket, Maine, una iniciativa estimada en US$300 millones que buscaba aumentar la producción doméstica en uno de los principales mercados consumidores de este producto. La instalación, basada en un sistema de recirculación acuícola (RAS), estaba programada para comenzar su construcción durante la primavera de 2027 y tendría capacidad para producir alrededor de 7.500 toneladas métricas de salmón al año.
La CEO de Great Northern Salmon, Marianne Naess, explicó que la volatilidad de las condiciones comerciales ha impedido determinar cuánto terminará costando realmente el proyecto, debido a que una parte relevante de los equipos y materiales especializados necesarios para desarrollar la planta debe ser adquirida fuera de Estados Unidos.
Canadá y países europeos, entre ellos Noruega, figuran entre los mercados desde donde provienen componentes requeridos para la instalación. Según la ejecutiva, Estados Unidos todavía no cuenta con una industria capaz de suministrar localmente todos estos equipos, generando una dependencia de importaciones incluso para desarrollar producción salmonicultora dentro del país.
De protección frente a los aranceles a proyecto afectado por ellos
La paralización adquiere especial relevancia considerando uno de los argumentos utilizados anteriormente por Great Northern Salmon para impulsar la iniciativa. Durante el North Atlantic Seafood Forum, realizado en marzo de 2025, Naess presentó el desarrollo de producción terrestre estadounidense como una alternativa para reducir la exposición del mercado a eventuales alteraciones del comercio internacional y a posibles aranceles.
En esa oportunidad, la ejecutiva calificó el proyecto como una “póliza de seguro” frente a aranceles estadounidenses impredecibles. Poco más de un año después, la dificultad para proyectar precisamente el efecto de esas medidas sobre los costos de equipos y materiales llevó a suspender temporalmente su desarrollo.
Great Northern Salmon, anteriormente denominada Katahdin Salmon, pretende construir la instalación en los terrenos de la antigua planta de Great Northern Paper en Millinocket. La empresa ya había avanzado en trabajos de preparación y destacado las ventajas del emplazamiento, que dispone de infraestructura eléctrica y de agua existente, además de terrenos previamente intervenidos.
Primeros salmones estaban previstos para 2030
Antes de la pausa, el cronograma contemplaba comenzar las obras en 2027, ingresar las primeras ovas a las instalaciones durante la primavera de 2028 y llevar los primeros salmones producidos en el centro al mercado a comienzos de 2030.
El proyecto también estaba llamado a generar más de 100 puestos de trabajo durante su construcción y decenas de empleos permanentes durante la etapa operacional, en una zona donde autoridades locales habían destacado previamente su potencial aporte económico.
Más allá de la inversión, la iniciativa busca insertarse en un mercado fuertemente abastecido desde el exterior. Naess señaló que más del 95% del salmón fresco consumido en Estados Unidos es importado y advirtió que cualquier producción desarrollada en Maine deberá ser competitiva frente a la oferta procedente de Islandia, el norte de Europa y Asia.
La compañía, sin embargo, no ha abandonado la iniciativa. La intención es retomarla una vez que exista mayor previsibilidad respecto de las condiciones comerciales y sea posible establecer con mayor certeza el costo definitivo de construcción. “Seguimos creyendo en Maine como un centro de acuicultura para Estados Unidos”, sostuvo Naess, quien afirmó que esperan volver a encaminar el proyecto cuando la situación se estabilice.
El caso expone así una de las dificultades que enfrenta el desarrollo de salmonicultura terrestre a gran escala en Estados Unidos: mientras estos proyectos buscan incrementar la producción local y disminuir la dependencia del salmón extranjero, parte de la tecnología necesaria para hacerlo continúa dependiendo de cadenas de suministro internacionales.



















