SARIA apuesta por la cadena del salmón chileno: grupo alemán acuerda adquirir 36,45% de Fiordo Austral
La operación se realizará a través de Bioceval, compañía alemana especializada en transformar subproductos pesqueros —incluidos los provenientes del salmón— en harinas y aceites. La llegada del nuevo socio abre una etapa de expansión internacional y desarrollo de productos de mayor valor agregado para uno de los principales actores de economía circular vinculados a la salmonicultura chilena.
Un movimiento de alcance internacional se está produciendo en la cadena de valor de la salmonicultura chilena. El grupo alemán SARIA acordó adquirir, a través de Bioceval, el 36,45% de Fiordo Austral, compañía con base en Puerto Montt especializada en recoger, procesar y valorizar subproductos generados por la industria del salmón, transformándolos en ingredientes destinados a distintos mercados.
La operación fue informada por el DF, que detalló la participación exacta que adquirirá el grupo alemán y señaló que el monto de la transacción no fue revelado. Su materialización todavía está sujeta a las autorizaciones correspondientes. La Tercera, a través de Pulso, también reportó la transacción, situando inicialmente la participación en torno al 36%.
La operación incorpora a Fiordo Austral un socio cuya actividad guarda una fuerte complementariedad con el modelo desarrollado por la empresa chilena. Bioceval, con operaciones en Cuxhaven, Alemania, utiliza subproductos de la industria pesquera como materia prima para producir harinas y aceites de pescado, incluyendo productos específicos de salmón y trucha, de acuerdo con información corporativa de la compañía.
Según los antecedentes publicados por DF, el acuerdo considera la salida de Felipe Sullivan y Aldo Riquelme de la propiedad de Fiordo Austral, mientras Pedro Hurtado Vicuña, Ramón Yávar, Fernando Frías y Juan Rozas mantendrán participación en la compañía.
El mismo medio informó además que en la transacción participaron distintos asesores legales y financieros, entre ellos Carey, Barros & Errázuriz, Aste Jaramillo, CEPD Abogados y LarrainVial.
Dos modelos construidos sobre una misma lógica industrial
Más allá del movimiento accionario, uno de los aspectos que explica la relevancia de la operación es la similitud entre los negocios de Fiordo Austral y Bioceval.
De acuerdo con información oficial de Bioceval, la empresa alemana trabaja con subproductos del procesamiento de pescado y señala entre sus materias primas aquellas provenientes tanto de especies de captura como de cultivo, incluyendo específicamente salmón y trucha.
Gracias a la separación de las materias primas por especie, la compañía produce ingredientes diferenciados como harina y aceite de salmón, harina de trucha, harina de pescado blanco y otros productos especializados.
Bioceval forma parte de la red europea de SARIA desde 2004, aunque la producción de harina y aceite de pescado en su instalación de Cuxhaven posee una historia mucho más extensa. La propia compañía señala que estos productos se fabrican en esa ciudad alemana desde comienzos del siglo XX.
Fiordo Austral construyó en Chile un modelo con principios similares. Según información corporativa de la empresa, sus orígenes se remontan a Salmonoil y Pacific Star, creadas en 1997 y 1995, respectivamente, para utilizar excedentes provenientes de la producción de salmón como materia prima. Ambas compañías se fusionaron en 2010, dando forma a la actual Fiordo Austral.
Actualmente, la empresa declara más de 350 mil toneladas de materias primas procesadas anualmente, más de 800 trabajadores, cinco plantas productivas, 22 embarcaciones y alrededor de 100 productos diferentes.
Entre las soluciones desarrolladas a partir de estas materias primas se encuentran harinas y aceites, proteínas hidrolizadas, peptonas, bioestimulantes y fertilizantes, entre otros productos.
El respaldo de un grupo global
SARIA, por su parte, no corresponde a un inversionista financiero tradicional. La compañía forma parte de RETHMANN, holding familiar alemán que agrupa negocios independientes como REMONDIS, Rhenus y SARIA, además de mantener participación en el negocio internacional de transporte Transdev.
Dentro de ese conglomerado, SARIA se especializa en recuperar materiales orgánicos y transformarlos en nuevos ingredientes y productos para industrias como alimentación animal, pet food, acuicultura, agricultura, alimentos, farmacéutica y energía.
De acuerdo con información corporativa de SARIA, el grupo cuenta actualmente con alrededor de 13.000 trabajadores, presencia en 26 países y más de 200 instalaciones, configurando una plataforma industrial y comercial de alcance global.
En ese contexto, Bioceval representa uno de sus negocios directamente relacionados con la valorización de subproductos pesqueros.
La compañía posee dos líneas productivas de alta capacidad en Cuxhaven y una instalación adicional destinada a productos especiales. SARIA informó recientemente que esa operación ha procesado acumuladamente más de 2,3 millones de toneladas de materias primas para producir harina y aceite de pescado.
Un movimiento de alcance internacional se está produciendo en la cadena de valor de la salmonicultura chilena. El grupo alemán SARIA acordó adquirir, a través de Bioceval, el 36,45% de Fiordo Austral, compañía con base en Puerto Montt especializada en recoger, procesar y valorizar subproductos generados por la industria del salmón, transformándolos en ingredientes destinados a distintos mercados.
La operación fue informada por el DF, que detalló la participación exacta que adquirirá el grupo alemán y señaló que el monto de la transacción no fue revelado. Su materialización todavía está sujeta a las autorizaciones correspondientes. La Tercera, a través de Pulso, también reportó la transacción, situando inicialmente la participación en torno al 36%.
La operación incorpora a Fiordo Austral un socio cuya actividad guarda una fuerte complementariedad con el modelo desarrollado por la empresa chilena. Bioceval, con operaciones en Cuxhaven, Alemania, utiliza subproductos de la industria pesquera como materia prima para producir harinas y aceites de pescado, incluyendo productos específicos de salmón y trucha, de acuerdo con información corporativa de la compañía.
Según los antecedentes publicados por DF, el acuerdo considera la salida de Felipe Sullivan y Aldo Riquelme de la propiedad de Fiordo Austral, mientras Pedro Hurtado Vicuña, Ramón Yávar, Fernando Frías y Juan Rozas mantendrán participación en la compañía.
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El mismo medio informó además que en la transacción participaron distintos asesores legales y financieros, entre ellos Carey, Barros & Errázuriz, Aste Jaramillo, CEPD Abogados y LarrainVial.
Dos modelos construidos sobre una misma lógica industrial
Más allá del movimiento accionario, uno de los aspectos que explica la relevancia de la operación es la similitud entre los negocios de Fiordo Austral y Bioceval.
De acuerdo con información oficial de Bioceval, la empresa alemana trabaja con subproductos del procesamiento de pescado y señala entre sus materias primas aquellas provenientes tanto de especies de captura como de cultivo, incluyendo específicamente salmón y trucha.
Gracias a la separación de las materias primas por especie, la compañía produce ingredientes diferenciados como harina y aceite de salmón, harina de trucha, harina de pescado blanco y otros productos especializados.
Bioceval forma parte de la red europea de SARIA desde 2004, aunque la producción de harina y aceite de pescado en su instalación de Cuxhaven posee una historia mucho más extensa. La propia compañía señala que estos productos se fabrican en esa ciudad alemana desde comienzos del siglo XX.
Fiordo Austral construyó en Chile un modelo con principios similares. Según información corporativa de la empresa, sus orígenes se remontan a Salmonoil y Pacific Star, creadas en 1997 y 1995, respectivamente, para utilizar excedentes provenientes de la producción de salmón como materia prima. Ambas compañías se fusionaron en 2010, dando forma a la actual Fiordo Austral.
Actualmente, la empresa declara más de 350 mil toneladas de materias primas procesadas anualmente, más de 800 trabajadores, cinco plantas productivas, 22 embarcaciones y alrededor de 100 productos diferentes.
Entre las soluciones desarrolladas a partir de estas materias primas se encuentran harinas y aceites, proteínas hidrolizadas, peptonas, bioestimulantes y fertilizantes, entre otros productos.
El respaldo de un grupo global
SARIA, por su parte, no corresponde a un inversionista financiero tradicional. La compañía forma parte de RETHMANN, holding familiar alemán que agrupa negocios independientes como REMONDIS, Rhenus y SARIA, además de mantener participación en el negocio internacional de transporte Transdev.
Dentro de ese conglomerado, SARIA se especializa en recuperar materiales orgánicos y transformarlos en nuevos ingredientes y productos para industrias como alimentación animal, pet food, acuicultura, agricultura, alimentos, farmacéutica y energía.
De acuerdo con información corporativa de SARIA, el grupo cuenta actualmente con alrededor de 13.000 trabajadores, presencia en 26 países y más de 200 instalaciones, configurando una plataforma industrial y comercial de alcance global.
En ese contexto, Bioceval representa uno de sus negocios directamente relacionados con la valorización de subproductos pesqueros.
La compañía posee dos líneas productivas de alta capacidad en Cuxhaven y una instalación adicional destinada a productos especiales. SARIA informó recientemente que esa operación ha procesado acumuladamente más de 2,3 millones de toneladas de materias primas para producir harina y aceite de pescado.