“Anticiparse es clave”: Deloitte traza los riesgos que marcarán a la salmonicultura
En el marco de la cumbre "El Salmón: Potencia Económica de Chile", el director de Enterprise Risk de Deloitte Chile, Ernesto Escobar desglosó el Índice de Riesgos y advirtió sobre el impacto directo de la geopolítica, el cambio climático y la brecha de confianza entre el mundo empresarial y la ciudadanía.
Ernesto Escobar, director de Enterprise Risk de Deloitte Chile, expuso en el centro de convenciones de la consultora en Las Condes durante, «El Salmón: Potencia Económica de Chile», encuentro organizado por InfoSALMON.
Durante su conferencia «Perspectivas y Tendencias de Riesgos Estratégicos en un contexto de alta volatilidad», Escobar detalló cómo las matrices de amenaza global han cambiado, las confrontaciones geoeconómicas, trabas comerciales, presiones arancelarias y las campañas de desinformación han ganado terreno frente a los conflictos tradicionales, obligando a los directorios a elevar su capacidad de anticipación y resiliencia.
Apoyado en los resultados del Índice de Riesgos para Chile (elaborado por Deloitte junto al MBA UC y Cadem), el especialista expuso una alerta estructural. Señalando el fenómeno de la brecha de proximidad, donde el panel de negocios manifiesta plena confianza en la salmonicultura, mientras que solo una porción de la ciudadanía comparte esa percepción, evidenciando que el desconocimiento en las zonas distantes a la operación, alimenta prejuicios y debilita la licencia social y cultural del sector.
Riesgos interconectados
Al profundizar en las conclusiones de su ponencia y el impacto que este escenario impone a las compañías del sur austral, en conversación con InfoSALMON, declaró que,
«El tronco, la parte central de mi presentación, está relacionada con la comprensión de cómo los riesgos globales impactan a la industria. Y eso nos obliga a ir desescalando desde la dimensión más global, pasando por la nacional, y el impacto específico sobre la industria. ¿Por qué es importante hacer esto? Porque básicamente, de manera incremental, vamos observando que los riesgos se interconectan, se relacionan entre ellos. Por lo tanto, no podemos entender una industria resiliente que no esté poniendo atención a riesgos que eventualmente están muy lejos, que se perciben como internacionales o globales, porque las consecuencias de su materialización impactan directamente sobre la industria».
El director de Deloitte instó a las compañías a superar la mirada puramente operacional e integrar la anticipación de escenarios globales a la estrategia corporativa. Foto: InfoSALMON.
En este sentido, Escobar ejemplificó cómo fenómenos de alcance planetario terminan golpeando la última línea financiera de las empresas en los fiordos, señalando que, «El mejor ejemplo de ello son los riesgos climáticos, que, producto de las consecuencias asociadas a eventos como El Niño, variaciones de temperatura o la acidificación del mar, de alguna manera u otra impactan a nivel de precio y a nivel comercial en las operaciones locales de empresas nacionales».
Cerrar la brecha
Otro de los aspectos abordados por Escobar, fue la necesidad de construir canales de diálogo que trasciendan el entorno inmediato de los centros de cultivo y las plantas de proceso. Para Escobar, la legitimidad social no se consolida únicamente en el plano regional si persiste una desconexión con las audiencias de los centros urbanos y de decisión política.
Referente a esto, Escobar señaló que: «La segunda dimensión que es importante entender es la brecha que existe en términos de percepción entre el mundo empresarial y la ciudadanía. Desarrollamos un índice de riesgos para Chile que contrasta la opinión de un panel de líderes con la opinión pública, y encontramos que hay consistencia en algunos aspectos, pero también brechas articuladas y explicadas por ciertas distancias de confianza. Estas se cierran en la medida en que acercamos a la industria a stakeholders distintos a los territoriales, a los que no están directamente vinculados con sus operaciones. La conversación multistakeholder y multinivel es la que va a ir cerrando esas brechas de confianza necesarias para ir construyendo una industria más resiliente».
Compromiso de largo plazo con la matriz productiva
La participación de Deloitte en el evento cobra relevancia no solo por su rol como anfitriones del encuentro en Santiago, sino por su presencia histórica en el sur del país a través de sus oficinas en Concepción y Puerto Montt, desde donde asesoran a las principales empresas acuícolas desde hace varias décadas.
En este contexto, Ernesto Escobar señaló que, «para Deloitte es muy importante estar presente y acompañar a las industrias más significativas con las que cuenta Chile, en particular en esta oportunidad con la industria salmonera, con la que hemos trabajado sistemáticamente durante muchísimos años. Son décadas de colaboración acompañando al sector en el crecimiento de su negocio y en la protección y gestión de sus riesgos. Estamos convencidos de que enfrenta grandes oportunidades y tremendos desafíos, y como firma estamos comprometidos a seguir trabajando de la mano de ellos para enfrentarlos».
Finalmente, Escobar valoró la posibilidad de «plantear una perspectiva de la gestión del riesgo que salga de lo meramente operacional y proponga un punto de vista anclado en los desafíos estratégicos que enfrentan las organizaciones, particularmente aquellas que, como la salmonicultura, están profundamente vinculadas a los entornos globales y a dinámicas exportadoras que las desafían constantemente a desarrollar nuevas miradas».
Ernesto Escobar, director de Enterprise Risk de Deloitte Chile, expuso en el centro de convenciones de la consultora en Las Condes durante, «El Salmón: Potencia Económica de Chile», encuentro organizado por InfoSALMON.
Durante su conferencia «Perspectivas y Tendencias de Riesgos Estratégicos en un contexto de alta volatilidad», Escobar detalló cómo las matrices de amenaza global han cambiado, las confrontaciones geoeconómicas, trabas comerciales, presiones arancelarias y las campañas de desinformación han ganado terreno frente a los conflictos tradicionales, obligando a los directorios a elevar su capacidad de anticipación y resiliencia.
Apoyado en los resultados del Índice de Riesgos para Chile (elaborado por Deloitte junto al MBA UC y Cadem), el especialista expuso una alerta estructural. Señalando el fenómeno de la brecha de proximidad, donde el panel de negocios manifiesta plena confianza en la salmonicultura, mientras que solo una porción de la ciudadanía comparte esa percepción, evidenciando que el desconocimiento en las zonas distantes a la operación, alimenta prejuicios y debilita la licencia social y cultural del sector.
Riesgos interconectados
Al profundizar en las conclusiones de su ponencia y el impacto que este escenario impone a las compañías del sur austral, en conversación con InfoSALMON, declaró que,
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«El tronco, la parte central de mi presentación, está relacionada con la comprensión de cómo los riesgos globales impactan a la industria. Y eso nos obliga a ir desescalando desde la dimensión más global, pasando por la nacional, y el impacto específico sobre la industria. ¿Por qué es importante hacer esto? Porque básicamente, de manera incremental, vamos observando que los riesgos se interconectan, se relacionan entre ellos. Por lo tanto, no podemos entender una industria resiliente que no esté poniendo atención a riesgos que eventualmente están muy lejos, que se perciben como internacionales o globales, porque las consecuencias de su materialización impactan directamente sobre la industria».
El director de Deloitte instó a las compañías a superar la mirada puramente operacional e integrar la anticipación de escenarios globales a la estrategia corporativa. Foto: InfoSALMON.
En este sentido, Escobar ejemplificó cómo fenómenos de alcance planetario terminan golpeando la última línea financiera de las empresas en los fiordos, señalando que, «El mejor ejemplo de ello son los riesgos climáticos, que, producto de las consecuencias asociadas a eventos como El Niño, variaciones de temperatura o la acidificación del mar, de alguna manera u otra impactan a nivel de precio y a nivel comercial en las operaciones locales de empresas nacionales».
Cerrar la brecha
Otro de los aspectos abordados por Escobar, fue la necesidad de construir canales de diálogo que trasciendan el entorno inmediato de los centros de cultivo y las plantas de proceso. Para Escobar, la legitimidad social no se consolida únicamente en el plano regional si persiste una desconexión con las audiencias de los centros urbanos y de decisión política.
Referente a esto, Escobar señaló que: «La segunda dimensión que es importante entender es la brecha que existe en términos de percepción entre el mundo empresarial y la ciudadanía. Desarrollamos un índice de riesgos para Chile que contrasta la opinión de un panel de líderes con la opinión pública, y encontramos que hay consistencia en algunos aspectos, pero también brechas articuladas y explicadas por ciertas distancias de confianza. Estas se cierran en la medida en que acercamos a la industria a stakeholders distintos a los territoriales, a los que no están directamente vinculados con sus operaciones. La conversación multistakeholder y multinivel es la que va a ir cerrando esas brechas de confianza necesarias para ir construyendo una industria más resiliente».
Compromiso de largo plazo con la matriz productiva
La participación de Deloitte en el evento cobra relevancia no solo por su rol como anfitriones del encuentro en Santiago, sino por su presencia histórica en el sur del país a través de sus oficinas en Concepción y Puerto Montt, desde donde asesoran a las principales empresas acuícolas desde hace varias décadas.
En este contexto, Ernesto Escobar señaló que, «para Deloitte es muy importante estar presente y acompañar a las industrias más significativas con las que cuenta Chile, en particular en esta oportunidad con la industria salmonera, con la que hemos trabajado sistemáticamente durante muchísimos años. Son décadas de colaboración acompañando al sector en el crecimiento de su negocio y en la protección y gestión de sus riesgos. Estamos convencidos de que enfrenta grandes oportunidades y tremendos desafíos, y como firma estamos comprometidos a seguir trabajando de la mano de ellos para enfrentarlos».
Finalmente, Escobar valoró la posibilidad de «plantear una perspectiva de la gestión del riesgo que salga de lo meramente operacional y proponga un punto de vista anclado en los desafíos estratégicos que enfrentan las organizaciones, particularmente aquellas que, como la salmonicultura, están profundamente vinculadas a los entornos globales y a dinámicas exportadoras que las desafían constantemente a desarrollar nuevas miradas».