Apenas un mes y medio después de que un sismo de magnitud Mw 6,8 sacudiera la prefectura de Kuramoto en Japón a fines de julio del 2026, la industria acuícola japonesa se vuelve a poner de pie. En la localidad de Kofu (Región de Tottori), se oficializó la siembra de 1.500 alevines de salmón en un centro de cultivo en tierra habilitado dentro del gimnasio de la escuela primaria Yonezawa.
Los peces introducidos representan una fracción de supervivencia crítica frente a la catástrofe. El lote de alevines provino de una piscicultura ubicada en Yatsushiro (una de las zonas más castigadas por el terremoto en Kumamoto), donde el movimiento provocó la pérdida de unos 200.000 alevines de un stock total de 300.000 unidades.

Pese a los daños en la infraestructura y las alertas de tsunami que paralizaron la costa de Ariake y Yatsushiro en julio, los operadores lograron estabilizar los sistemas de contingencia, resguardar a los ejemplares restantes y coordinar el traslado terrestre hacia la isla principal de Honshu con un desfase de solo seis semanas.
En este contexto, Satoshi Yamashita, representante de la piscicultura de Kumamoto afectada, destacó el valor simbólico y técnico de este despacho señalando que, «son peces que sobrevivieron al terremoto. Nuestro objetivo es que crezcan con vigor aquí y lleguen a la mesa de los consumidores; pondremos todo el soporte técnico a disposición para que el proyecto culmine con éxito».
Modelo público-privado y reconversión de infraestructura
La iniciativa, bautizada como «Oku-Daisen Salmon», opera bajo un esquema de gestión público-privada (Kosetsu Min´ei). El municipio de Kofu facilitó los terrenos y la estructura del recinto educativo en desuso, mientras que la empresa local lidera la inversión productiva, cuyo presupuesto asciende a USD 2,2 millones.
La razón determinante para mover el centro de engorda a este sector radica en el acceso directo a fuentes hídricas de alta pureza provenientes del Monte Daisen. Los caudales de deshielo y las napas subterráneas filtradas por bosques garantizan temperaturas frías y estabilidad química, variables críticas para el cultivo continental de salmónidos.

En este marco, el director ejecutivo de Oku-Deisen Salmon, Yuyu Kawabata explicó que, «el agua es nuestro principal recurso natural. Buscamos aprovecharla gestionando estrictamente la temperatura y la calidad físico-química en cada estanque para asegurar el bienestar de cada ejemplar».
Por su parte, el alcalde de Kofu, Yuji Shiraishi valoró el impacto territorial de esta iniciativa. «es la apertura de una actividad productiva que no existía en nuestra comunidad. Confiamos en que será un polo de revitalización económica e innovación».
Fases de escalamiento
El plan de producción contempla llevar el stock de esta primera etapa hasta cerca de 3.000 ejemplares. Para viabilizar la rentabilidad del proyecto, la empresa proyecta expandir la infraestructura hasta totalizar 18 estanques en un plazo de dos años, sumando además salas de faena, procesamiento y empaque dentro del mismo recinto escolar para comercializar directamente bajo una marca con sello de origen.

En materia laboral, el proyecto iniciará con tres operarios locales, con miras a consolidar una plantilla fija de diez trabajadores calificados en la próxima década. Se estima que los ejemplares sembrados alcancen entre 20 y 25 centímetros para concretar su primera cosecha comercial en agosto de 2027.



















