La Atlantic Canada Fish Farmers Association (ACFFA) propuso duplicar el volumen y el valor de la producción salmonicultora del Canadá atlántico, con la meta de elevar en 1% el PIB regional hacia 2035. El planteamiento forma parte del informe Farming Our Future, elaborado por Enterprise Canada y presentado el 10 de septiembre de 2026.
La hoja de ruta identifica los retrasos en las autorizaciones, la superposición de exigencias y la incertidumbre para invertir como obstáculos al crecimiento. El gremio condiciona el cumplimiento de su objetivo a cambios en las políticas federales y provinciales que permitan ampliar la actividad de manera responsable.
Hasta siete años para obtener permisos
Una de las principales recomendaciones es reducir en 50% los plazos de aprobación de nuevos centros de cultivo y ampliaciones de aquí a 2030. Para ello, propone establecer plazos de decisión claros, mejorar la coordinación entre autoridades y reducir exigencias duplicadas.
El reporte documenta procesos que han tardado hasta siete años y advierte que, tras obtener los permisos, pueden transcurrir otros tres a cinco años antes de la primera cosecha. Como referencia, menciona la meta noruega de resolver solicitudes sencillas en 26 semanas.
“Lo que se necesita es un sistema regulatorio eficiente, coordinado y predecible”, señaló Tom Taylor, director ejecutivo de la ACFFA, en el comunicado de presentación del informe.

Canadá importa más salmón
El diagnóstico también apunta al mercado interno. Según los antecedentes recopilados, el valor de las importaciones canadienses de salmón Atlántico en 2025 duplicó el registrado en 2016. En el mismo período, el valor de las exportaciones de salmón del país cayó 8%.
El informe sitúa la producción nacional de salmón de cultivo en poco más de 109.000 toneladas en 2024, frente a algo más de 148.000 toneladas en 2016. Para la asociación, aumentar la oferta del Canadá atlántico permitiría atender una mayor parte del consumo nacional y fortalecer las exportaciones.
La ficha sectorial que acompaña el reporte señala que el cultivo de peces en la región sostiene más de 9.400 empleos y cuenta con unas 1.400 empresas proveedoras de bienes y servicios. Estas cifras explican el énfasis del gremio en las oportunidades para las comunidades costeras.
Apoyo productivo e innovación
La hoja de ruta organiza sus recomendaciones en cinco ejes: apoyo institucional, eficiencia, previsibilidad, innovación y sostenibilidad. Además de acelerar las autorizaciones, propone trasladar la promoción federal de la acuicultura a Agriculture and Agri-Food Canada, para ampliar el acceso del sector a programas de apoyo productivo y gestión de riesgos.
También plantea armonizar las exigencias entre provincias y avanzar en el reconocimiento de ingredientes para alimentos y medicamentos aprobados en jurisdicciones consideradas confiables. En innovación, propone licencias de desarrollo que permitan probar tecnologías y nuevas prácticas de cultivo bajo seguimiento ambiental.
Respecto de las áreas marinas protegidas, el documento solicita suspender y reevaluar su expansión en el Canadá atlántico, además de revisar las restricciones que afectan al cultivo de peces. La asociación plantea habilitar su coexistencia con la conservación, mediante cambios regulatorios y supervisión ambiental.



















