Dr. Kurt Paschke: “La industria acuícola sigue relativizando la importancia del desconocimiento del ambiente acuático
El director de la carrera de Biología Marina que la Universidad Austral de Chile abrirá en Puerto Montt en 2027 abordó con InfoSALMON los desafíos que enfrenta la salmonicultura y el rol que tendrán los nuevos profesionales para comprender un ambiente que, a su juicio, continúa siendo insuficientemente conocido por la industria.
La Universidad Austral de Chile (UACh) abrirá en 2027 su carrera de Biología Marina en Puerto Montt. Así instala esta formación profesional en el corazón de una de las principales zonas acuícolas de Chile. En entrevista con InfoSALMON, el director de la carrera, Dr. Kurt Paschke, aborda las competencias que requerirá la industria del salmón, el vínculo que buscarán desarrollar con las empresas y los desafíos asociados al conocimiento del ambiente marino.
Para Paschke, el perfil del biólogo marino que necesita la salmonicultura mantiene una base fundamental: comprender los ecosistemas acuáticos y contar con herramientas científicas para detectar problemas y proponer soluciones.
“Se necesita el mismo biólogo marino que se ha necesitado antes: un profesional con un amplio conocimiento de los ecosistemas acuáticos y una capacidad de observar y detectar situaciones para plantear soluciones evaluables. En otras palabras, un profesional que conoce el ambiente acuático (físico, químico, biológico) y sus interacciones a nivel de individuo, población y ecosistema. La formación científica del Biólogo Marino permite aplicar este conocimiento para detectar situaciones anormales o problemas y postular posibles explicaciones que deben ponerse a prueba (hipótesis). Con eso se puede generar una solución al problema”, describió.
“La diferencia entre ayer y hoy en la salmonicultura es el tipo de problemas al que se está enfrentando la industria. En sus inicios, el precio del alimento era bajo y el precio del salmón era alto, la densidad de cultivo era baja… lo importante era cosechar lo antes posible alimentado a saciedad…La necesidad del biólogo marino era generar más información del ambiente particular (tasas de crecimiento en ambientes más o menos fríos, más o menos salobres, floraciones algales como la del 87, etc.)”, prosiguió el investigador.
“Luego comenzó a subir el precio del alimento y ya se necesitó investigación sobre eficiencias de aprovechamiento del alimento; ya no convenía alimentar a saciedad…investigación sobre eficiencia de alimentación y nutrición aparecieron como necesarias. Con el incremento de las densidades de cultivo, aparecieron varios problemas sanitarios donde la industria percibió que requería más bien profesionales de salud animal, relativizando la importancia del desconocimiento del ambiente (también el de cultivo). Desde hace algún tiempo, el impacto ambiental es un tema cada vez más relevante para la industria. Para no extenderme en la respuesta, la industria se enfrenta a problemas diferentes, excepto el desconocimiento del ambiente donde opera”, agregó.
El académico planteó que ese desconocimiento continúa siendo un desafío relevante para la actividad acuícola. “En mi opinión, la industria acuícola sigue relativizando la importancia del desconocimiento del ambiente acuático, su dinámica natural y con los centros de cultivo, las interacciones entre organismos del ambiente con los del cultivo, etc.”
En ese contexto, destacó la experiencia acumulada por la UACh en el estudio del ambiente marino y, particularmente, del sur-austral de Chile. “El biólogo marino de la UACh durante décadas ha aportado a la generación de conocimiento del ambiente marino, especialmente del sur-austral de Chile. En Chile estamos acostumbrados a considerar la tierra y el mar en categorías equivalentes, pero el mar “es otro planeta” (es El planeta donde vivimos); no se pueden considerar equivalentes, ni en superficie, ni en volumen, ni en biodiversidad, ni en reservorio de calor, ni en producción de oxígeno, ni en absorción de CO2, ni…ni..ni…. Y en este “planeta” tan grande y desconocido opera la acuicultura. Los profesionales de biología marina de la UACh que se formarán en la Sede Puerto Montt tendrán mucho contacto desde el inicio con este ambiente marino, me atrevería a decir que a diario; ingresarán al campo laboral con mayor conocimiento del ambiente donde la mayoría se va a desempeñar”, aseveró.
Una formación vinculada directamente con el mar
La nueva carrera mantendrá la malla curricular de Biología Marina de la UACh, pero la ubicación de Puerto Montt permitirá incorporar una experiencia estrechamente vinculada con el ambiente marino y con las capacidades de investigación instaladas en la sede.
“La Malla curricular de Biologia Marina UACh Sede Puerto Montt es la misma que la de la carrera de origen en Valdivia. Obviamente la cercanía al mar implica algunos sellos de la formación en Puerto Montt. En el Instituto de Acuicultura y Medio Ambiente de la Sede Puerto Montt se realiza investigación en ciencias del mar de primer nivel y ya desde hace muchos años. Los laboratorios del Instituto, que cuentan con agua de mar con flujo continuo, permiten el desarrollo de investigación básica y aplicada, mantención y cultivo de organismos marinos y, por lo tanto, un acceso diario a las y los estudiantes de Biologia Marina de la Sede”, resaltó.
“No solo los laboratorios con abastecimiento de agua de mar continua van a imprimir un sello en la formación de las y los Biologos marinos de la Sede: el Instituto cuenta con una embarcación científica (L/M Dr Jürgen Winter) que se desempeña en la zona de fiordos y canales del sur y en la cual se desarrollarán muchas actividades prácticas con los estudiantes en áreas como oceanografía química, física y oceanografía biológica, avistamiento de aves y mamíferos marinos, entre otras”, señaló el Dr. Kurt.
La vinculación con el sector productivo también aparece como uno de los objetivos desde el inicio de la carrera. “Esperamos poder contribuir a la integración empresa-universidad desde el primer año. Nos interesa invitar a profesionales de la empresa para que interactúen durante toda la carrera con los estudiantes, por medio de charlas, talleres y actividades conjuntas. La cercanía con el sector productivo y el sector público en el corazón de la acuicultura, el segundo sector más importante en la economía nacional, después de la minería, es una oportunidad que debemos aprovechar para nuestros estudiantes”, enfatizó.
Del riesgo a la incertidumbre: los desafíos que enfrenta la salmonicultura
Al abordar los conocimientos que serán fundamentales para que los futuros biólogos marinos puedan contribuir a una industria más anticipatoria frente a los cambios ambientales, Paschke pone el foco en una serie de problemas que la salmonicultura enfrenta desde hace décadas.
“La industria se ha desarrollado en un mar de desafíos, algunos adecuadamente abordados y otros no. El piojo del salmón lleva más de 20 años siendo un problema para la industria y aun no se sabe lo suficiente para controlarlo; el ataque de lobos de mar sigue siendo un problema desde hace más de 30 años y sigue generando pérdidas o gastos en infraestructura y operacionales para la industria y aun no se sabe lo suficiente; las floraciones de microorganismos que consumen oxígeno y eventos de hipoxia siguen siendo insuficientemente predecibles como para estimar pronósticos confiables de ocurrencia, etc.…. y el cambio climático…”, reflexionó.
Para el académico, el conocimiento del sistema es determinante para reducir el riesgo. “Para la industria (para cada uno de nosotros en realidad), el riesgo es un concepto familiar. Me atrevería a decir que la mayoría de las decisiones se hacen realizando un Análisis de riesgo (inversión, cambio de proveedor de alimento, contratación de personal, etc.). Mientras mayor es el conocimiento que tengamos del sistema o fenómeno, se reduce el riesgo y la probabilidad de ocurrencia de un efecto negativo disminuye”, manifestó.
Paschke vincula esta situación con el desarrollo de sistemas de recirculación acuícola, que permiten trasladar parte del proceso productivo hacia ambientes con mayor control. “De alguna forma, más o menos consiente, la industria reconoce su desconocimiento del ambiente acuático donde se lleva a cabo la fase de engorda del salmón, y por eso aparecen iniciativas como el desarrollo de Sistemas de recirculación acuícola (RAS). Lo que se hace en un sistema RAS es básicamente “salir del ambiente desconocido” y poco manejable, para realizar el cultivo en un ambiente con mayor control, más conocido, con menos riesgo”, reflexionó.
Sin embargo, el cambio climático introduce, en su opinión, una diferencia fundamental respecto del concepto tradicional de riesgo. “El Cambio climático no genera riesgo (probabilidad de ocurrencia de un efecto negativo y su severidad), genera incerteza. Por ejemplo, existe un riesgo de aparición de un brote infeccioso si los peces están mal alimentados y estresados…Mientras más estresados y mal alimentados, el riesgo es mayor. Esto se puede estimar y se puede obtener una probabilidad de que esto ocurra bajo tales o cuales condiciones. Con el Cambio climático, un cambio del ambiente, en mi opinión el riesgo cambia a incerteza (no se puede estimar el riesgo, la probabilidad de ocurrencia)”, comparó.
“Por ejemplo, se ha pronosticado un evento de El Niño muy fuerte para este verano. ¿Es posible predecir también el riesgo de ocurrencia de una ola de calor? ¿De qué intensidad y por cuánto tiempo se va a manifestar? ¿Y una FAN? ¿Cuál va a ser la especie que va a aprovechar las condiciones ambientales favorables? ¿Y los eventos de hipoxia? ¿Dónde y cuándo ocurrirán, qué intensidad tendrán, por cuánto tiempo permanecerán?”, ejemplificó.
Desde esta perspectiva, identifica un desafío que, a su juicio, ha acompañado a la industria durante su desarrollo. “Durante el desarrollo de la industria del salmón hay un problema que ha permanecido: el conocimiento insuficiente del ambiente donde opera (al menos en una de las fases productivas). Profesionales de la Biología Marina son los que pueden aportar a disminuir ese inmenso desconocimiento del ambiente”, destacó.
El sello de los primeros egresados
Finalmente, el director de la carrera anticipa el impacto que espera de las primeras generaciones de profesionales formados en Puerto Montt y destaca la oportunidad particular que tendrán por ser parte de una primera promoción.
“Como parte de la primera promoción de biología marina de la UACh puedo decir con conocimiento de causa que las primeras promociones acceden a oportunidades y atención del entorno diferentes a las demás promociones”, realzó.
“Esperamos que las primeras promociones de Biólogas y Biólogos Marinos de la UACh Puerto Montt aprovechen estas oportunidades, que se genere una mística convencidos de que la formación en Biología Marina de la UACh es una de las mejores en Chile, que van a egresar con una sólida formación científica que les permitirá reconocer problemas y colaborar con propuesta de solución en al ámbito acuícola, de manejo de recursos, de evaluación de proyectos y de conservación. Junto con los sellos propios de la UACh, esperamos que se reconozca a los profesionales de la biología marina de la UACh Puerto Montt como personas integras, responsables, con un profundo compromiso y gran conocimiento del ambiente marino”, concluyó.
La Universidad Austral de Chile (UACh) abrirá en 2027 su carrera de Biología Marina en Puerto Montt. Así instala esta formación profesional en el corazón de una de las principales zonas acuícolas de Chile. En entrevista con InfoSALMON, el director de la carrera, Dr. Kurt Paschke, aborda las competencias que requerirá la industria del salmón, el vínculo que buscarán desarrollar con las empresas y los desafíos asociados al conocimiento del ambiente marino.
Para Paschke, el perfil del biólogo marino que necesita la salmonicultura mantiene una base fundamental: comprender los ecosistemas acuáticos y contar con herramientas científicas para detectar problemas y proponer soluciones.
“Se necesita el mismo biólogo marino que se ha necesitado antes: un profesional con un amplio conocimiento de los ecosistemas acuáticos y una capacidad de observar y detectar situaciones para plantear soluciones evaluables. En otras palabras, un profesional que conoce el ambiente acuático (físico, químico, biológico) y sus interacciones a nivel de individuo, población y ecosistema. La formación científica del Biólogo Marino permite aplicar este conocimiento para detectar situaciones anormales o problemas y postular posibles explicaciones que deben ponerse a prueba (hipótesis). Con eso se puede generar una solución al problema”, describió.
“La diferencia entre ayer y hoy en la salmonicultura es el tipo de problemas al que se está enfrentando la industria. En sus inicios, el precio del alimento era bajo y el precio del salmón era alto, la densidad de cultivo era baja… lo importante era cosechar lo antes posible alimentado a saciedad…La necesidad del biólogo marino era generar más información del ambiente particular (tasas de crecimiento en ambientes más o menos fríos, más o menos salobres, floraciones algales como la del 87, etc.)”, prosiguió el investigador.
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“Luego comenzó a subir el precio del alimento y ya se necesitó investigación sobre eficiencias de aprovechamiento del alimento; ya no convenía alimentar a saciedad…investigación sobre eficiencia de alimentación y nutrición aparecieron como necesarias. Con el incremento de las densidades de cultivo, aparecieron varios problemas sanitarios donde la industria percibió que requería más bien profesionales de salud animal, relativizando la importancia del desconocimiento del ambiente (también el de cultivo). Desde hace algún tiempo, el impacto ambiental es un tema cada vez más relevante para la industria. Para no extenderme en la respuesta, la industria se enfrenta a problemas diferentes, excepto el desconocimiento del ambiente donde opera”, agregó.
El académico planteó que ese desconocimiento continúa siendo un desafío relevante para la actividad acuícola. “En mi opinión, la industria acuícola sigue relativizando la importancia del desconocimiento del ambiente acuático, su dinámica natural y con los centros de cultivo, las interacciones entre organismos del ambiente con los del cultivo, etc.”
En ese contexto, destacó la experiencia acumulada por la UACh en el estudio del ambiente marino y, particularmente, del sur-austral de Chile. “El biólogo marino de la UACh durante décadas ha aportado a la generación de conocimiento del ambiente marino, especialmente del sur-austral de Chile. En Chile estamos acostumbrados a considerar la tierra y el mar en categorías equivalentes, pero el mar “es otro planeta” (es El planeta donde vivimos); no se pueden considerar equivalentes, ni en superficie, ni en volumen, ni en biodiversidad, ni en reservorio de calor, ni en producción de oxígeno, ni en absorción de CO2, ni…ni..ni…. Y en este “planeta” tan grande y desconocido opera la acuicultura. Los profesionales de biología marina de la UACh que se formarán en la Sede Puerto Montt tendrán mucho contacto desde el inicio con este ambiente marino, me atrevería a decir que a diario; ingresarán al campo laboral con mayor conocimiento del ambiente donde la mayoría se va a desempeñar”, aseveró.
Una formación vinculada directamente con el mar
La nueva carrera mantendrá la malla curricular de Biología Marina de la UACh, pero la ubicación de Puerto Montt permitirá incorporar una experiencia estrechamente vinculada con el ambiente marino y con las capacidades de investigación instaladas en la sede.
“La Malla curricular de Biologia Marina UACh Sede Puerto Montt es la misma que la de la carrera de origen en Valdivia. Obviamente la cercanía al mar implica algunos sellos de la formación en Puerto Montt. En el Instituto de Acuicultura y Medio Ambiente de la Sede Puerto Montt se realiza investigación en ciencias del mar de primer nivel y ya desde hace muchos años. Los laboratorios del Instituto, que cuentan con agua de mar con flujo continuo, permiten el desarrollo de investigación básica y aplicada, mantención y cultivo de organismos marinos y, por lo tanto, un acceso diario a las y los estudiantes de Biologia Marina de la Sede”, resaltó.
“No solo los laboratorios con abastecimiento de agua de mar continua van a imprimir un sello en la formación de las y los Biologos marinos de la Sede: el Instituto cuenta con una embarcación científica (L/M Dr Jürgen Winter) que se desempeña en la zona de fiordos y canales del sur y en la cual se desarrollarán muchas actividades prácticas con los estudiantes en áreas como oceanografía química, física y oceanografía biológica, avistamiento de aves y mamíferos marinos, entre otras”, señaló el Dr. Kurt.
La vinculación con el sector productivo también aparece como uno de los objetivos desde el inicio de la carrera. “Esperamos poder contribuir a la integración empresa-universidad desde el primer año. Nos interesa invitar a profesionales de la empresa para que interactúen durante toda la carrera con los estudiantes, por medio de charlas, talleres y actividades conjuntas. La cercanía con el sector productivo y el sector público en el corazón de la acuicultura, el segundo sector más importante en la economía nacional, después de la minería, es una oportunidad que debemos aprovechar para nuestros estudiantes”, enfatizó.
Del riesgo a la incertidumbre: los desafíos que enfrenta la salmonicultura
Al abordar los conocimientos que serán fundamentales para que los futuros biólogos marinos puedan contribuir a una industria más anticipatoria frente a los cambios ambientales, Paschke pone el foco en una serie de problemas que la salmonicultura enfrenta desde hace décadas.
“La industria se ha desarrollado en un mar de desafíos, algunos adecuadamente abordados y otros no. El piojo del salmón lleva más de 20 años siendo un problema para la industria y aun no se sabe lo suficiente para controlarlo; el ataque de lobos de mar sigue siendo un problema desde hace más de 30 años y sigue generando pérdidas o gastos en infraestructura y operacionales para la industria y aun no se sabe lo suficiente; las floraciones de microorganismos que consumen oxígeno y eventos de hipoxia siguen siendo insuficientemente predecibles como para estimar pronósticos confiables de ocurrencia, etc.…. y el cambio climático…”, reflexionó.
Para el académico, el conocimiento del sistema es determinante para reducir el riesgo. “Para la industria (para cada uno de nosotros en realidad), el riesgo es un concepto familiar. Me atrevería a decir que la mayoría de las decisiones se hacen realizando un Análisis de riesgo (inversión, cambio de proveedor de alimento, contratación de personal, etc.). Mientras mayor es el conocimiento que tengamos del sistema o fenómeno, se reduce el riesgo y la probabilidad de ocurrencia de un efecto negativo disminuye”, manifestó.
Paschke vincula esta situación con el desarrollo de sistemas de recirculación acuícola, que permiten trasladar parte del proceso productivo hacia ambientes con mayor control. “De alguna forma, más o menos consiente, la industria reconoce su desconocimiento del ambiente acuático donde se lleva a cabo la fase de engorda del salmón, y por eso aparecen iniciativas como el desarrollo de Sistemas de recirculación acuícola (RAS). Lo que se hace en un sistema RAS es básicamente “salir del ambiente desconocido” y poco manejable, para realizar el cultivo en un ambiente con mayor control, más conocido, con menos riesgo”, reflexionó.
Sin embargo, el cambio climático introduce, en su opinión, una diferencia fundamental respecto del concepto tradicional de riesgo. “El Cambio climático no genera riesgo (probabilidad de ocurrencia de un efecto negativo y su severidad), genera incerteza. Por ejemplo, existe un riesgo de aparición de un brote infeccioso si los peces están mal alimentados y estresados…Mientras más estresados y mal alimentados, el riesgo es mayor. Esto se puede estimar y se puede obtener una probabilidad de que esto ocurra bajo tales o cuales condiciones. Con el Cambio climático, un cambio del ambiente, en mi opinión el riesgo cambia a incerteza (no se puede estimar el riesgo, la probabilidad de ocurrencia)”, comparó.
“Por ejemplo, se ha pronosticado un evento de El Niño muy fuerte para este verano. ¿Es posible predecir también el riesgo de ocurrencia de una ola de calor? ¿De qué intensidad y por cuánto tiempo se va a manifestar? ¿Y una FAN? ¿Cuál va a ser la especie que va a aprovechar las condiciones ambientales favorables? ¿Y los eventos de hipoxia? ¿Dónde y cuándo ocurrirán, qué intensidad tendrán, por cuánto tiempo permanecerán?”, ejemplificó.
Desde esta perspectiva, identifica un desafío que, a su juicio, ha acompañado a la industria durante su desarrollo. “Durante el desarrollo de la industria del salmón hay un problema que ha permanecido: el conocimiento insuficiente del ambiente donde opera (al menos en una de las fases productivas). Profesionales de la Biología Marina son los que pueden aportar a disminuir ese inmenso desconocimiento del ambiente”, destacó.
El sello de los primeros egresados
Finalmente, el director de la carrera anticipa el impacto que espera de las primeras generaciones de profesionales formados en Puerto Montt y destaca la oportunidad particular que tendrán por ser parte de una primera promoción.
“Como parte de la primera promoción de biología marina de la UACh puedo decir con conocimiento de causa que las primeras promociones acceden a oportunidades y atención del entorno diferentes a las demás promociones”, realzó.
“Esperamos que las primeras promociones de Biólogas y Biólogos Marinos de la UACh Puerto Montt aprovechen estas oportunidades, que se genere una mística convencidos de que la formación en Biología Marina de la UACh es una de las mejores en Chile, que van a egresar con una sólida formación científica que les permitirá reconocer problemas y colaborar con propuesta de solución en al ámbito acuícola, de manejo de recursos, de evaluación de proyectos y de conservación. Junto con los sellos propios de la UACh, esperamos que se reconozca a los profesionales de la biología marina de la UACh Puerto Montt como personas integras, responsables, con un profundo compromiso y gran conocimiento del ambiente marino”, concluyó.