La forma en que los salmones acceden al alimento puede influir en su bienestar durante la engorda. Para Manfred Böttger, gerente general de Multifeeder, una alimentación sin estrés requiere prestar atención a la competencia por la comida y a las condiciones en que los peces reciben su ración.
Böttger propone una alimentación ad libitum, expresión que significa “a libre demanda”. El concepto apunta a que los animales puedan acceder al alimento de acuerdo con sus necesidades. Según explica, esto busca evitar la competencia que puede producirse cuando la entrega no satisface esa demanda.
En la salmonicultura, advierte, esa discusión se vuelve más compleja porque los peces no se observan directamente con la misma facilidad que los animales criados en tierra. Por eso, se plantea prestar atención a su comportamiento y a las condiciones en que recibe el alimento.
El costo energético del estrés
La relación con la salud tiene una base fisiológica: responder a una situación estresante exige ajustes en el organismo y en el uso de la energía. “La presencia de estrés implica para el pez un gasto energético para sobrellevarlo. Esa energía podría en cambio haber sido destinada a mantener de mejor forma el sistema inmune y a crecimiento”, señala Böttger. Entrevista_Manfred_InfoSALMON
Una revisión de Hoem y Tveten, publicada en Reviews in Aquaculture, explica que la respuesta al estrés ayuda a los peces a enfrentar desafíos del entorno. Cuando esa respuesta se mantiene y supera su capacidad de adaptación, puede afectar el crecimiento, el apetito y la función inmunitaria. La duración y la intensidad del estrés son, por tanto, relevantes para comprender sus efectos.
Esta relación permite situar la alimentación dentro de una mirada más amplia sobre el bienestar y el manejo sanitario, sin atribuirle por sí sola el control de una enfermedad específica.
Alimentación sin estrés en los centros de cultivo
Para Böttger, una alimentación adecuada debe considerar tanto la saciedad de los peces como su comportamiento al recibir comida. “Los peces no deben mostrar comportamientos exaltados por búsqueda de alimento”, señala, advirtiendo que una respuesta intensa no siempre es sinónimo de bienestar.
En este contexto, destaca la importancia de contar con equipos ajustados a las necesidades de los peces. “Primero, debe dimensionarse el sistema de alimentación para que cumpla cabalmente con los requerimientos reales”, explica.
Finalmente, enfatiza que reducir el estrés debe ser una prioridad en el manejo diario. Aunque reconoce que no siempre es posible evitarlo, sostiene que “no puede ser aceptable que el estrés se aprecie como norma”.

















