Del cultivo al bienestar animal: los criterios que incorpora el nuevo estándar de Certified Humane para el salmón coho
El estándar incorpora requisitos para las distintas etapas del cultivo, la cosecha, el transporte y el sacrificio. En el webinar de lanzamiento, especialistas explicaron cómo se evalúa la condición de los peces y qué se necesita para utilizar el sello en el producto final.
La calidad del agua, el tiempo de ayuno y la forma en que se transporta y sacrifica a un pez influyen en su bienestar. Estos aspectos forman parte de la nueva norma para el bienestar del salmón coho (Oncorhynchus kisutch) que Certified Humane presentó el 8 de octubre en un webinar dirigido a la industria salmonicultora. El documento establece los requisitos que deben cumplir las operaciones que buscan esta certificación.
En el encuentro participaron Rosangela Poletto, médica veterinaria e integrante del Comité Científico de Humane Farm Animal Care; Daniel Santiago Rucinque, médico veterinario y auditor de acuicultura de Certified Humane; y Luiz Mazzon, director general del programa para América Latina y Asia.
Por qué el coho requiere criterios propios
El salmón coho y el salmón del Atlántico comparten necesidades básicas, como una alimentación adecuada, buena calidad del agua y manejos que reduzcan el riesgo de lesiones. Sus diferencias biológicas y productivas también deben reflejarse en la evaluación del bienestar.
Rucinque explicó que el estándar tomó como base la norma para salmón del Atlántico y añadió criterios específicos para el coho. Entre ellos están los requisitos para los estuarios incorporados al ciclo productivo y para la esmoltificación, el proceso de cambios fisiológicos que prepara a los peces juveniles para pasar del agua dulce a ambientes de mayor salinidad.
El especialista reconoció que existe menos literatura científica sobre bienestar en coho que en salmón del Atlántico. Por ello, la elaboración del documento combinó la evidencia disponible con la experiencia de especialistas y productores, manteniendo abierta la posibilidad de revisar sus criterios.
Cómo se evalúa el bienestar del salmón coho
“El estado depende de cada una de las etapas del ciclo productivo”, señaló Rucinque. Esto implica observar cómo llegan los peces a cada fase y cómo responden a las condiciones de cultivo y a los procedimientos que se realizan sobre ellos.
La evaluación reúne aspectos de alimentación, ambiente, salud, gestión, transporte y sacrificio. Los registros y la capacitación del personal permiten revisar cómo se ejecutan los procedimientos; las lesiones y la mortalidad aportan información sobre sus resultados en los animales.
Entre los parámetros expuestos, Rucinque mencionó una densidad máxima de 15 kilogramos de peces por metro cúbico en jaulas de centros marinos y estuarios. La cifra expresa el peso total de los peces por volumen de agua. También presentó límites de mortalidad acumulada mensual de 0,6 % durante los primeros 30 días posteriores a la transferencia y de 0,7 % después de ese período.
Estos valores se interpretan junto con los demás indicadores. La densidad debe evaluarse considerando las condiciones del agua, mientras que la mortalidad exige revisar sus causas y las medidas adoptadas para proteger la salud de los peces.
Cosecha y transporte también forman parte de la evaluación
Durante la cosecha, los peces se agrupan para poder extraerlos. Este procedimiento requiere controlar su duración y las condiciones en que permanecen concentrados. En la presentación se indicó un máximo de dos horas de agrupamiento dentro del lance, la operación de captura con red.
El ayuno previo a la cosecha también debe planificarse junto con el transporte y el sacrificio. Rucinque mencionó un máximo total de siete días y advirtió que las distancias y la logística de zonas alejadas pueden dificultar su cumplimiento.
El bienestar del pez continúa bajo evaluación cuando intervienen empresas externas. Los prestadores de servicios deben conocer los requisitos aplicables y contar con personal capacitado para ejecutar y supervisar los manejos.
El aturdimiento debe producir pérdida de conciencia
Uno de los puntos que generó preguntas fue el aturdimiento antes del sacrificio. Su objetivo es provocar una pérdida de conciencia que se mantenga hasta la muerte, evitando que los peces sean desangrados mientras están conscientes.
Rucinque explicó que, en el caso del aturdimiento eléctrico, la ausencia de movimiento por sí sola no permite confirmar que el animal perdió la conciencia. Por eso, la empresa debe solicitar al proveedor del equipo evidencia de que el procedimiento produce una inconsciencia inmediata y de duración suficiente.
En la investigación científica, esta evaluación puede apoyarse en la electroencefalografía, que registra la actividad eléctrica del cerebro. Durante el webinar, el especialista destacó la necesidad de contar con esa validación para diferenciar la inmovilización de la pérdida de conciencia.
Los expositores también señalaron que el tamaño de los peces, los ajustes de los equipos y su mantenimiento influyen en la eficacia del procedimiento. El personal debe reconocer los animales que necesitan un nuevo aturdimiento y actuar antes del desangrado. Según lo presentado, el enfriamiento en mezclas de agua con hielo no se admite como método de aturdimiento.
Qué exige el sello en el producto final
Mazzon explicó que el programa permite certificar el ciclo completo o una etapa específica, como el transporte. Para utilizar el sello Certified Humane en el producto final, deben estar cubiertos los eslabones correspondientes de la cadena.
Además de las condiciones de los animales vivos, las auditorías revisan la trazabilidad del producto. Esto incluye comprobar su origen, mantener separado el salmón certificado y verificar que los volúmenes procesados y vendidos tengan respaldo en la producción certificada. Si el producto se corta o reenvasa en el país de destino, esas operaciones también deben ser auditadas.
El proceso contempla una solicitud, auditoría y corrección de los incumplimientos detectados. De acuerdo con lo explicado en el webinar, el certificado tiene una vigencia de 12 meses. El alcance identifica las unidades y operaciones incluidas.
Una norma que puede incorporar nueva evidencia
Poletto destacó que esta es la primera versión del estándar para coho y que las auditorías, la experiencia de los productores y las nuevas investigaciones pueden contribuir a su actualización. “Las normas del programa Certified Humane no son estáticas”, afirmó.
Entre los temas que requieren más conocimiento, Rucinque mencionó el enriquecimiento ambiental en centros marinos, es decir, modificaciones del entorno que favorezcan el comportamiento y bienestar de los peces. El programa solicitó experiencias de la industria para seguir evaluando estas estrategias.
La norma puede solicitarse en español a través del sitio de Certified Humane, donde se dispone de un formulario para recibir el documento.
La calidad del agua, el tiempo de ayuno y la forma en que se transporta y sacrifica a un pez influyen en su bienestar. Estos aspectos forman parte de la nueva norma para el bienestar del salmón coho (Oncorhynchus kisutch) que Certified Humane presentó el 8 de octubre en un webinar dirigido a la industria salmonicultora. El documento establece los requisitos que deben cumplir las operaciones que buscan esta certificación.
En el encuentro participaron Rosangela Poletto, médica veterinaria e integrante del Comité Científico de Humane Farm Animal Care; Daniel Santiago Rucinque, médico veterinario y auditor de acuicultura de Certified Humane; y Luiz Mazzon, director general del programa para América Latina y Asia.
Por qué el coho requiere criterios propios
El salmón coho y el salmón del Atlántico comparten necesidades básicas, como una alimentación adecuada, buena calidad del agua y manejos que reduzcan el riesgo de lesiones. Sus diferencias biológicas y productivas también deben reflejarse en la evaluación del bienestar.
Rucinque explicó que el estándar tomó como base la norma para salmón del Atlántico y añadió criterios específicos para el coho. Entre ellos están los requisitos para los estuarios incorporados al ciclo productivo y para la esmoltificación, el proceso de cambios fisiológicos que prepara a los peces juveniles para pasar del agua dulce a ambientes de mayor salinidad.
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El especialista reconoció que existe menos literatura científica sobre bienestar en coho que en salmón del Atlántico. Por ello, la elaboración del documento combinó la evidencia disponible con la experiencia de especialistas y productores, manteniendo abierta la posibilidad de revisar sus criterios.
Cómo se evalúa el bienestar del salmón coho
“El estado depende de cada una de las etapas del ciclo productivo”, señaló Rucinque. Esto implica observar cómo llegan los peces a cada fase y cómo responden a las condiciones de cultivo y a los procedimientos que se realizan sobre ellos.
La evaluación reúne aspectos de alimentación, ambiente, salud, gestión, transporte y sacrificio. Los registros y la capacitación del personal permiten revisar cómo se ejecutan los procedimientos; las lesiones y la mortalidad aportan información sobre sus resultados en los animales.
Entre los parámetros expuestos, Rucinque mencionó una densidad máxima de 15 kilogramos de peces por metro cúbico en jaulas de centros marinos y estuarios. La cifra expresa el peso total de los peces por volumen de agua. También presentó límites de mortalidad acumulada mensual de 0,6 % durante los primeros 30 días posteriores a la transferencia y de 0,7 % después de ese período.
Estos valores se interpretan junto con los demás indicadores. La densidad debe evaluarse considerando las condiciones del agua, mientras que la mortalidad exige revisar sus causas y las medidas adoptadas para proteger la salud de los peces.
Cosecha y transporte también forman parte de la evaluación
Durante la cosecha, los peces se agrupan para poder extraerlos. Este procedimiento requiere controlar su duración y las condiciones en que permanecen concentrados. En la presentación se indicó un máximo de dos horas de agrupamiento dentro del lance, la operación de captura con red.
El ayuno previo a la cosecha también debe planificarse junto con el transporte y el sacrificio. Rucinque mencionó un máximo total de siete días y advirtió que las distancias y la logística de zonas alejadas pueden dificultar su cumplimiento.
El bienestar del pez continúa bajo evaluación cuando intervienen empresas externas. Los prestadores de servicios deben conocer los requisitos aplicables y contar con personal capacitado para ejecutar y supervisar los manejos.
El aturdimiento debe producir pérdida de conciencia
Uno de los puntos que generó preguntas fue el aturdimiento antes del sacrificio. Su objetivo es provocar una pérdida de conciencia que se mantenga hasta la muerte, evitando que los peces sean desangrados mientras están conscientes.
Rucinque explicó que, en el caso del aturdimiento eléctrico, la ausencia de movimiento por sí sola no permite confirmar que el animal perdió la conciencia. Por eso, la empresa debe solicitar al proveedor del equipo evidencia de que el procedimiento produce una inconsciencia inmediata y de duración suficiente.
En la investigación científica, esta evaluación puede apoyarse en la electroencefalografía, que registra la actividad eléctrica del cerebro. Durante el webinar, el especialista destacó la necesidad de contar con esa validación para diferenciar la inmovilización de la pérdida de conciencia.
Los expositores también señalaron que el tamaño de los peces, los ajustes de los equipos y su mantenimiento influyen en la eficacia del procedimiento. El personal debe reconocer los animales que necesitan un nuevo aturdimiento y actuar antes del desangrado. Según lo presentado, el enfriamiento en mezclas de agua con hielo no se admite como método de aturdimiento.
Qué exige el sello en el producto final
Mazzon explicó que el programa permite certificar el ciclo completo o una etapa específica, como el transporte. Para utilizar el sello Certified Humane en el producto final, deben estar cubiertos los eslabones correspondientes de la cadena.
Además de las condiciones de los animales vivos, las auditorías revisan la trazabilidad del producto. Esto incluye comprobar su origen, mantener separado el salmón certificado y verificar que los volúmenes procesados y vendidos tengan respaldo en la producción certificada. Si el producto se corta o reenvasa en el país de destino, esas operaciones también deben ser auditadas.
El proceso contempla una solicitud, auditoría y corrección de los incumplimientos detectados. De acuerdo con lo explicado en el webinar, el certificado tiene una vigencia de 12 meses. El alcance identifica las unidades y operaciones incluidas.
Una norma que puede incorporar nueva evidencia
Poletto destacó que esta es la primera versión del estándar para coho y que las auditorías, la experiencia de los productores y las nuevas investigaciones pueden contribuir a su actualización. “Las normas del programa Certified Humane no son estáticas”, afirmó.
Entre los temas que requieren más conocimiento, Rucinque mencionó el enriquecimiento ambiental en centros marinos, es decir, modificaciones del entorno que favorezcan el comportamiento y bienestar de los peces. El programa solicitó experiencias de la industria para seguir evaluando estas estrategias.
La norma puede solicitarse en español a través del sitio de Certified Humane, donde se dispone de un formulario para recibir el documento.