Fueron siete meses marcados por disputas y tensiones, los acreedores de Nova Austral finalmente han aprobado el plan de reorganización judicial de la salmonera, convirtiéndose en nuevos propietarios de la compañía.
La solicitud de reorganización judicial fue presentada por Nova Austral hace siete meses, debido a deudas que ascendían a unos US$ 560 millones. La empresa, la mayor empleadora en Tierra del Fuego, enfrentó un proceso complejo que involucró a grandes acreedores, como bonistas y el banco noruego DNB.
Historial
La disputa entre bonistas y DNB, que incluso llegó a los tribunales europeos, llevó a continuas postergaciones de la junta de acreedores. Sin embargo, este miércoles, en el plazo límite, se llegó a un acuerdo. La última propuesta de reorganización obtuvo más del 92% de aprobación, poniendo fin a la incertidumbre que rodeaba a Nova Austral, según informó Diario Financiero.
Datos del acuerdo
El acuerdo implica cambios en la propiedad de la empresa, ofreciendo a los distintos tipos de acreedores la oportunidad de quedarse con la compañía.
La noticia ha tenido un fuerte impacto en la ciudad de Porvenir, que enfrentaba una crisis social debido a la situación de la salmonera.
Lo que viene ahora es analizar las implicancias del acuerdo para la empresa, que opera en una delicada situación financiera desde hace meses.
Nova Austral se pronuncia
En una declaración, Nova Austral se manifestó sobre el desenlace “Nova Austral valora que el proceso de reorganización judicial culmine de manera positiva con un acuerdo entre las partes, con el que se reestructura la deuda y traspasa la propiedad de la compañía a los principales acreedores. Sin duda, este es un paso más en el proyecto que busca darle viabilidad a esta empresa, una tarea en desarrollo que esperamos se consolide a futuro para que Nova Austral siga contribuyendo a la actividad económica y a la comunidad de Porvenir, con una producción de salmón de calidad comprometida con el respeto por el medioambiente y el entorno”.
Lo que viene
Cabe destacar que la empresa aún enfrenta desafíos, ya que tiene operaciones disminuidas debido a concesiones revocadas por la Superintendencia del Medio Ambiente. Estas sanciones, que Nova Austral ha apelado ante la Corte Suprema, fueron dictadas por sobreproducciones realizadas en la administración anterior.
Además, la compañía está tramitando en la Corte de Apelaciones de Punta Arenas cuestionamientos sobre operaciones tributarias realizadas por la antigua gerencia.


















