La Global Seafood Alliance (GSA) anunció el lanzamiento de la edición 3.3 de su Estándar de Mejores Prácticas de Acuicultura (BAP) para fábricas de alimentos balanceados, una actualización significativa que responde a la creciente presión del mercado por una producción más responsable y trazable. La nueva versión entrará en vigor el 17 de noviembre de 2025 y reemplazará a la actual edición 3.2.
El proceso de revisión, que duró más de un año, contó con una amplia participación de actores del sector y organizaciones interesadas. El objetivo fue modernizar el estándar para asegurar prácticas más sostenibles en la producción de alimentos para acuicultura.
Nuevas exigencias para insumos clave en alimentos
Entre los principales cambios destacan requisitos más rigurosos para el abastecimiento de tres ingredientes críticos: harina y aceite de pescado, soja y palma. También se han mejorado los mecanismos de verificación de trazabilidad, especialmente en mezclas de aceite adquiridas a terceros.
En cuanto a metas concretas, la nueva norma establece que para 2028, el 90% de los ingredientes marinos deben provenir de fuentes certificadas, con la meta de alcanzar el 100% en 2031. En el caso de la soja, se exige que antes del 1 de enero de 2026 las fábricas cuenten con un plan detallado para transitar hacia una cadena libre de deforestación y conversión, aunque aún no se ha fijado un plazo límite para cumplir esa meta.
La edición 3.3 también incluye un glosario actualizado para facilitar el cumplimiento y evitar ambigüedades en la interpretación de los nuevos requisitos.



















