El interés de inversionistas noruegos por desarrollar el cultivo de salmón en Namibia abre una oportunidad para ampliar la industria acuícola del país africano. Así lo plantea Hiskia Asino, presidente de la Universal Aquaculture Association, quien sostiene que transformar ese potencial en una actividad competitiva requiere superar las brechas de insumos, financiamiento y articulación de la cadena productiva.
En una columna publicada en The Villager, el especialista señala que inversionistas noruegos preparan una inversión cercana a N$1.000 millones (dólares namibios), equivalentes a unos US$62 millones, para desarrollar una industria salmonicultora. El texto no identifica a las empresas involucradas ni detalla capacidades productivas o fechas de ejecución.
Asino, magíster en Acuicultura y Nutrición y candidato a doctor de la Universidad de Namibia (UNAM), propone convertir la actividad en una prioridad económica nacional, en un escenario marcado por el interés internacional en los recursos mineros, petroleros y gasíferos del país.
Alimentos locales para reducir costos
Uno de los principales obstáculos que identifica el autor es el alto costo de los alimentos acuícolas importados. A ello se suman la disponibilidad limitada de alevines para producción comercial, el desarrollo insuficiente de la cadena de valor y las restricciones de inversión.
Frente a estas dificultades, Asino destaca el trabajo de la empresa namibia Tru Africa Investment, que ha desarrollado alimentos acuícolas con ingredientes locales para sustituir una proporción de las materias primas importadas. Según su análisis, esta iniciativa ha permitido reducir costos y facilitar el acceso a insumos para productores emergentes.
También menciona investigaciones de la UNAM, del Ministerio de Agricultura, Pesca, Agua y Reforma Agraria y de socios privados, que han mostrado resultados prometedores sobre el crecimiento de peces alimentados con ingredientes alternativos disponibles en el país.
La columna no entrega cifras sobre la reducción de costos ni precisa las especies evaluadas, por lo que estos avances corresponden a antecedentes generales del desarrollo acuícola namibio.
Infraestructura y alianzas para ampliar la producción
Según Asino, el Gobierno ha destinado recursos desde 2003 a infraestructura, investigación y programas de apoyo a productores, estableciendo una base para impulsar tanto iniciativas comerciales como emprendimientos de pequeña escala.
Sin embargo, considera que la siguiente etapa exige una participación más amplia de la pesca comercial, la minería, las instituciones financieras, las agencias de desarrollo y los inversionistas privados.
Su propuesta apunta a fortalecer los centros de producción de alevines, la fabricación de alimentos, las plantas de procesamiento y la logística de frío, junto con la investigación, la formación de personal y el acceso a mercados.
El investigador sostiene que una expansión responsable de la acuicultura podría contribuir a diversificar la economía y generar oportunidades para jóvenes, mujeres, cooperativas y comunidades rurales. Para concretarlo, plantea combinar inversión con innovación local y alianzas público-privadas que permitan construir una industria capaz de competir en los mercados regionales e internacionales.



















