Una investigación penal abrió el Ministerio Público tras la fuga de más de 20 mil salmones desde una de las jaulas del centro de cultivo San Antonio, operado por Marine Farm en la comuna de Calbuco, región de Los Lagos. El hecho, ocurrido luego de que se detectara una fisura de 15 metros en la estructura, se vincula a un posible acto de sabotaje y ha encendido las alertas por un eventual riesgo para la salud pública.
El alcalde de Calbuco, Marcos Silva, confirmó que la rotura “obedece a un hecho delictual” y recordó que días antes se había denunciado el robo de equipos de buceo en la misma zona. “En este tipo de delitos suelen existir redes organizadas. No se trata solo de buzos que cortan las mallas, sino también de personas que capturan y venden estas especies”, advirtió el edil en declaraciones a radio Bío Bío.
Silva subrayó la gravedad del hecho, ya que los salmones escapados no están aptos para el consumo humano, al haber recibido tratamientos recientes con antibióticos y antiparasitarios.
Además, criticó la falta de respuesta institucional, señalando que a más de 48 horas del incidente no hay pronunciamientos oficiales de Sernapesca ni de la autoridad sanitaria.
La situación se ha agravado con la aparición de personas en playas cercanas fileteando salmones y vendiéndolos en redes sociales por $3.500 a $5.000 el kilo, lo que podría generar contaminación por vísceras y riesgos sanitarios adicionales.
En tanto, la Armada de Chile desplegó un operativo de contención en el área afectada, mientras Marine Farm informó la recaptura de cerca de 2.000 ejemplares con apoyo de pescadores locales. Las autoridades continúan monitoreando la situación y no se descartan nuevas diligencias judiciales.



















