En el mar de Noruega, un buque navega y trabaja “solo”. No hay capitán en el puente ni tripulación en cubierta. El Reach Remote 1, un Uncrewed Surface Vessel (USV) de 24 metros de eslora, ha sido autorizado para operar de forma totalmente remota en trabajos submarinos, con el capitán y los operadores sentados en un centro de control en tierra, a cientos de kilómetros de distancia.
La Autoridad Marítima de Noruega otorgó a Reach Subsea un trading permit que permite al Reach Remote 1 operar sin buque de apoyo y sin personal a bordo, tras una campaña de pruebas y validación técnica liderada por DNV. Se trata del primer permiso de este tipo en el mundo para un USV de este tamaño con capacidad de ROV de trabajo (Work Class ROV), un hito que la propia industria noruega compara, en potencial transformador, con el salto histórico de los veleros a los barcos a motor.

Un laboratorio flotante sin personas a bordo
El Reach Remote 1 fue diseñado por Kongsberg Maritime y construido para Reach Subsea como una plataforma compacta, altamente automatizada y enfocada en operaciones de survey, inspección e intervención submarina. El buque incorpora sensores de casco para levantamientos hidrográficos, sistemas avanzados de navegación y comunicaciones, además de un ROV eléctrico de trabajo capaz de ejecutar tareas en el fondo marino y transmitir datos en alta resolución a tierra.
Hasta ahora, la operación exigía la presencia de un buque de apoyo tripulado que acompañara al USV para proveer “ojos humanos” durante las pruebas. Con el nuevo permiso, ese apoyo deja de ser obligatorio: el Reach Remote 1 puede zarpar directamente a su faena, mientras la operación se ejecuta y supervisa desde un Remote Operations Centre (ROC) en Noruega, operado por Massterly y Reach Subsea.
“Desde el inicio de las operaciones en abril, un buque de apoyo ha permitido observar con ojos humanos mientras demostrábamos operaciones no tripuladas controladas de forma remota. Nuestro equipo ha probado que Reach Remote ofrece un nivel de seguridad marítima y conciencia situacional equivalente o mejor al de los buques tripulados”, ha destacado Inge Grutle, COO de Reach Subsea, al presentar este hito.
Menos emisiones y nueva arquitectura operativa
El concepto detrás del Reach Remote 1 busca rediseñar la arquitectura de las operaciones offshore mediante buques más pequeños, altamente automatizados y controlados a distancia. Según cifras del propio proyecto, estos USV pueden reducir emisiones de CO₂ hasta en un 90% respecto a buques convencionales que realizan las mismas tareas de inspección e intervención, al requerir menos combustible y optimizar la logística asociada.
“Nuestro programa Reach Remote es central en la estrategia para transformar las operaciones submarinas mediante robótica oceánica”, ha señalado Jostein Alendal, CEO de Reach Subsea, subrayando que el permiso noruego se apoya en la demostración de que las operaciones remotas pueden cumplir los estándares de seguridad y desempeño exigidos por las autoridades.
En paralelo, la compañía ya avanzó con Reach Remote 2, que se prepara para operar en Australia, y con las unidades 3 y 4 en construcción, ampliando el despliegue de esta nueva clase de naves autónomas hacia distintos mercados y regiones.


















